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La estimulación magnética mejora fuerza y sensibilidad en lesión medular

Ensayo clínico con 29 personas con lesión medular cervical en Seúl. Añadir estimulación magnética repetida a la terapia ocupacional mejoró fuerza y sensibilidad.

Artículo validado por

Natali González, Médica

Colegio Oficial de Médicos de La Rioja · nº 26/4812791

Fechas

Publicado
Bobina de estimulación magnética transcraneal colocada sobre la cabeza de un paciente durante una sesión clínica
Bobina de estimulación magnética transcraneal colocada sobre la cabeza de un paciente durante una sesión clínica

En resumen5 claves

  1. 01Un ensayo clínico en Seúl con 29 personas con lesión medular cervical comparó terapia ocupacional sola frente a terapia ocupacional más rTMS durante cinco semanas.
  2. 02El grupo que recibió la combinación mejoró más en fuerza, sensibilidad y percepción según la prueba GRASSP y ganó más autonomía en tareas cotidianas.
  3. 03El dolor de hombro creció más en el grupo que solo hizo terapia ocupacional, mientras que los síntomas de ánimo empeoraron en ambos grupos.
  4. 04La rTMS se aplicó siempre como complemento de la rehabilitación, no como sustituto, por lo que no se puede extrapolar su efecto por separado.
  5. 05Hacen falta ensayos multicéntricos con más pacientes y seguimiento más largo para saber si las mejoras se mantienen y se traducen en cambios en el día a día.

Qué se ha descubierto

Un ensayo clínico en Seúl probó qué pasa cuando se suma estimulación magnética repetida a la terapia ocupacional. La técnica, conocida como rTMS, mejoró la función de la mano. Los participantes tenían lesión medular cervical: la médula dañada a la altura del cuello.

La mejora se notó sobre todo en fuerza, sensibilidad y percepción, según la prueba GRASSP, una batería específica para medir la mano en este tipo de lesión.

El grupo que recibió la combinación también ganó más autonomía en tareas cotidianas como vestirse, comer o asearse. Para medirlo se usó el cuestionario KSCIM-III. En cambio, el dolor de hombro creció más en el grupo que solo hizo terapia ocupacional.

Mano de un paciente con lesión medular trabajando en una sesión de rehabilitación
Una mano en plena sesión de rehabilitación tras una lesión medular cervical.

Cómo se hizo el estudio

El ensayo se hizo en el Centro Nacional de Rehabilitación, en Seúl. Participaron 29 personas con lesión medular cervical: quince en el grupo control, catorce en el de intervención. La asignación fue al azar.

El grupo de intervención recibió terapia ocupacional más rTMS real. El grupo control hizo lo mismo, pero con una rTMS simulada, sin estímulo activo. Las sesiones se repitieron tres veces por semana durante cinco semanas, quince visitas en total.

La medida principal fue el cambio en la función del brazo y la mano, valorado con la prueba GRASSP. Como medidas secundarias se usaron cuestionarios de independencia, dolor, espasticidad (rigidez muscular) y estado de ánimo.

Qué significa y qué no

Que la combinación ayude no significa que la rTMS funcione sola. En el ensayo siempre se aplicó junto a terapia ocupacional, que es la base de la rehabilitación de la mano en lesión medular cervical. Pensar en la rTMS como complemento, y no como sustituto, es importante para no crear expectativas poco realistas.

Tampoco se puede decir que la técnica sea eficaz para todo. La muestra es pequeña, de solo 29 personas, y el seguimiento se limitó al periodo de tratamiento. No sabemos todavía si las mejoras se mantienen meses después, ni si aparecen diferencias claras entre personas con lesiones más o menos graves.

Otro dato que el propio estudio resalta: los síntomas de ánimo empeoraron en ambos grupos durante las cinco semanas. Lo midieron con un cuestionario de depresión. La espasticidad (la rigidez muscular) también creció. Recuperar función no siempre equivale a sentirse mejor, y el apoyo psicológico sigue siendo parte del tratamiento.

Contexto

La rehabilitación de la mano en tetraplejía, la parálisis que afecta a brazos y piernas tras una lesión cervical alta, es uno de los retos clásicos de la neurorrehabilitación. Una revisión sistemática publicada en Annals of Physical and Rehabilitation Medicine en 2020 advertía de algo: los resultados de muchas técnicas usadas para mejorar el brazo en estos pacientes eran poco concluyentes. Entre ellas estaba la estimulación cerebral no invasiva.

En los últimos años se han probado otras formas de estimular el cerebro desde fuera. Una es la estimulación transcraneal por corriente directa (tDCS), con ensayos en marcha en varios hospitales de EE.UU. La rTMS, en cambio, tiene más bagaje: lleva años usándose en depresión y en rehabilitación tras ictus.

Qué falta por saber

Faltan ensayos multicéntricos con más pacientes y seguimiento a varios meses. La pregunta es si la ganancia de fuerza y sensibilidad se traduce en cambios reales en el día a día. También habría que comparar el protocolo usado en Seúl con otros: dosis, zona del cerebro estimulada y número de sesiones.

Otra pregunta abierta es qué pasa cuando termina el tratamiento. ¿Se mantienen las mejoras o hace falta seguir estimulando? En un campo donde la mayoría de estudios son pequeños, entender en qué fase de la investigación estamos ayuda a no confundir un resultado prometedor con una terapia ya disponible.

Por ahora, la rTMS combinada con terapia ocupacional es una línea de investigación razonable y con resultados preliminares positivos, pero todavía no una recomendación firme para cambiar la práctica habitual.

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Fuentes

4 referencias
  1. [1]
  2. [2]
  3. [3]
    Inconclusive efficacy of intervention on upper-limb function after tetraplegia: A systematic review and meta-analysis. · Annals of physical and rehabilitation medicine · 2020 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  4. [4]

Preguntas frecuentes

3
¿La estimulación magnética repetida funciona por sí sola en lesión medular?
En este ensayo siempre se combinó con terapia ocupacional, así que no se puede saber si sola aporta algo. De momento se investiga como complemento, no como sustituto de la rehabilitación habitual.
¿Cuántas sesiones hacen falta para notar mejoras?
En el estudio se hicieron quince sesiones, tres por semana durante cinco semanas. Aún no está claro si más sesiones, o menos, cambiarían el resultado, porque es un ensayo pequeño.
¿Es un tratamiento que ya se pueda pedir en un hospital?
No. Es una línea de investigación con resultados preliminares positivos en una muestra reducida. Hace falta replicarlo en más centros antes de plantearlo como opción clínica.