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Salud y Ciencia

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Probióticos en prematuros: 4 veces menos muerte intestinal en Suecia

Casi 5.000 prematuros suecos: 0,8 % de muerte o necrosis intestinal con probióticos frente a 3,4 % sin. Lo que muestra el Karolinska Institutet.

Artículo validado por

Marina Sarrias, Médica

Col·legi Oficial de Metges de Barcelona · nº 64943

Fechas

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Actualizado
Manita de bebé prematuro dentro de una incubadora neonatal, envuelta en una manta blanca y bañada por luz natural cálida
Manita de bebé prematuro dentro de una incubadora neonatal, envuelta en una manta blanca y bañada por luz natural cálida

En resumen5 claves

  1. 01En una cohorte poblacional sueca con 4.695 prematuros de 28-31 semanas, los que recibieron un cóctel de tres cepas probióticas diarias desde el nacimiento tuvieron un 0,8 % de muerte o necrosis intestinal frente a 3,4 % del resto.
  2. 02La mortalidad por cualquier causa cayó de 1,4 % a 0,3 % y la necrosis intestinal grave, de 2,5 % a 0,6 %, sin cambios en la tasa de sepsis.
  3. 03El estudio, publicado en JAMA Network Open, es observacional: aunque se ajusta por múltiples factores, no demuestra causalidad y no incluye prematuros extremos (< 28 semanas).
  4. 04El cóctel es una mezcla de 1.000 millones de UFC de Bifidobacterium infantis, Bifidobacterium lactis y Streptococcus thermophilus, la misma recomendada por la Sociedad Sueca de Neonatología desde 2020.
  5. 05Los análisis estadísticos por regresión, emparejamiento y ponderación dieron resultados similares, lo que refuerza la consistencia del hallazgo dentro de sus límites.

En las unidades neonatales suecas, los bebés muy prematuros que recibieron un cóctel de tres bacterias vivas durante sus primeras semanas de vida enfermaron y murieron menos que los que no lo recibieron. La diferencia es clara: las muertes cayeron de 1,4 % a 0,3 % y los casos de necrosis intestinal severa, de 2,5 % a 0,6 %.

Vista microscópica de colonias de bacterias probióticas vivas, con tres tipos de bacterias en forma de bastón y coco
Los tres tipos de bacterias que recibieron los prematuros del estudio: Bifidobacterium infantis, Bifidobacterium lactis y Streptococcus thermophilus.

Qué se ha descubierto

Un equipo del Karolinska Institutet revisó los historiales de 4.695 bebés nacidos en Suecia entre 2017 y 2024, todos a las 28-31 semanas de gestación. De ellos, 1.571 habían recibido a diario, desde el nacimiento y hasta la semana 34 posmenstrual, una mezcla de tres cepas bacterianas: Bifidobacterium infantis, Bifidobacterium lactis y Streptococcus thermophilus, a 1.000 millones de unidades formadoras de colonias. Los 3.124 restantes no recibieron probióticos.

El resultado compuesto de muerte o enterocolitis necrotizante (la inflamación severa del intestino que más teme cualquier neonatólogo) pasó de 3,4 % en el grupo sin probióticos a 0,8 % en el grupo que sí los tomó. La mortalidad por cualquier causa se redujo a una quinta parte (de 1,4 % a 0,3 %) y la enfermedad intestinal severa cayó a una cuarta parte (de 2,5 % a 0,6 %).

La sepsis, en cambio, no se movió: las tasas fueron parecidas en ambos grupos. Este dato conecta con el debate abierto por las nuevas guías de sepsis 2026 para hospitales.

Cómo se hizo el estudio

Los datos proceden del Swedish Neonatal Care Quality Register, un registro poblacional que cubre prácticamente todos los nacimientos muy prematuros del país. La Sociedad Sueca de Neonatología recomienda desde 2020 suplementar con estos probióticos a los bebés de 28 a 31 semanas, así que la comparación aprovecha lo que en estadística se llama «experimento natural»: muchos neonatos recibieron el suplemento y muchos otros no, según el hospital y el momento.

Para descartar que la diferencia se debiera a que los bebés tratados estaban más sanos de partida, los autores repitieron el análisis con tres métodos estadísticos distintos: regresión de Poisson modificada, emparejamiento por puntuación de propensión y ponderación por probabilidad inversa de tratamiento. Los tres dieron resultados similares. Un análisis bayesiano adicional sugirió que la mayor parte de la reducción de mortalidad se explica por los casos evitados de enterocolitis necrotizante.

Ayoub Mitha, médico e investigador del Karolinska Institutet y autor de correspondencia, lo resume así: «Los bebés que recibieron probióticos tuvieron un riesgo significativamente menor tanto de enterocolitis necrotizante como de muerte».

Qué significa y qué no

Estos datos avalan una práctica que ya se está extendiendo en Europa: dar probióticos a los prematuros de 28 a 31 semanas como medida rutinaria en la unidad neonatal. Los resultados son consistentes con ensayos clínicos previos. Pero esta vez vienen de una cohorte poblacional de casi 5.000 bebés seguidos durante siete años en condiciones reales.

¿Qué no puede decir el estudio? Que los probióticos causen la mejora. Es observacional. Aunque los análisis ajustan por las diferencias más obvias entre grupos, siempre puede quedar algún factor no medido que explique parte del beneficio. Los propios autores lo subrayan.

Tampoco se puede extrapolar al grupo de prematuros más extremos, los nacidos antes de la semana 28, que no estaban incluidos en el registro. Otros estudios, mencionados en la nota de prensa, apuntan a que esos bebés podrían necesitar cepas o dosis distintas, y los autores piden cautela hasta tener datos específicos.

Contexto

La enterocolitis necrotizante es la urgencia digestiva más grave del prematuro: el intestino se inflama, puede perforarse y obliga a cirugía, con tasas de mortalidad que en las formas avanzadas superan el 30 %. Por eso cualquier intervención que reduzca su incidencia, aunque sea modestamente, tiene un impacto clínico grande.

La idea de usar bacterias vivas no es nueva. Ciertas cepas de Bifidobacterium y Lactobacillus llevan años probándose para reducir el riesgo de NEC en prematuros; el repaso de qué probióticos cuentan con evidencia y cuáles no lo explica en detalle. Varios meta-análisis publicados en 2020 ya apuntaban en la misma dirección: los probióticos probablemente bajan ese riesgo y la mortalidad asociada. El trabajo sueco aporta algo distinto: una foto a escala nacional, con miles de bebés y datos del mundo real, no de un solo centro de excelencia.

En España y en gran parte de Latinoamérica el uso de probióticos en prematuros varía entre hospitales: algunos los aplican de forma sistemática siguiendo las guías europeas, otros todavía no. El estudio sueco puede empujar a homogeneizar esa práctica, siempre que las cepas y las dosis estén disponibles y sean las mismas del ensayo.

Qué falta por saber

Aunque los resultados son tranquilizadores, quedan preguntas por responder:

  • Si el beneficio se mantiene en prematuros extremos (< 28 semanas), el grupo con más riesgo.
  • Qué cepas concretas son las más activas y si cambian con la edad gestacional.
  • Si los efectos persisten más allá del periodo neonatal, en el neurodesarrollo y en la salud digestiva a largo plazo.
  • Cuál es el coste-efectividad en sistemas de salud con recursos ajustados.

Por ahora, en prematuros de 28 a 31 semanas, un cóctel de tres bacterias comunes y baratas se asocia a una caída marcada de mortalidad y necrosis intestinal, sin más sepsis. Es la mejor pieza de evidencia observacional que tenemos, pero todavía no alcanza para proclamar causalidad.

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Fuentes

2 referencias
  1. [1]
  2. [2]
    Probiotika kopplas till färre dödsfall hos för tidigt födda · Karolinska Institutet · 2026 · news.ki.se

Preguntas frecuentes

5
¿Qué bebés se beneficiaron?
Los prematuros nacidos entre las semanas 28 y 31 de gestación en Suecia entre 2017 y 2024, que recibieron el cóctel probiótico desde el nacimiento hasta la semana 34 posmenstrual.
¿Qué cepas concretas se usaron?
Una mezcla diaria de 1.000 millones de UFC de tres bacterias: Bifidobacterium infantis, Bifidobacterium lactis y Streptococcus thermophilus.
¿Es un ensayo clínico?
No. Es un estudio observacional sobre datos del registro neonatal sueco. Muestra asociación, no causalidad, aunque los autores usaron tres métodos de ajuste distintos para descartar que los bebés tratados estuvieran más sanos de partida.
¿Funciona en prematuros extremos?
El estudio no los incluye (son los nacidos antes de la semana 28, con más riesgo). Los autores piden no extrapolar los resultados a ese grupo.
¿Tiene efectos secundarios relevantes?
En este estudio no se observó un aumento de sepsis ni de otras infecciones. Las cepas utilizadas están descritas como seguras en prematuros por la guía europea de referencia.

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