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Salud y Ciencia

ActualidadCáncer3 min de lectura

Una proteína ayuda al cáncer de mama triple negativo a llegar al cerebro

Investigadores de Wake Forest identifican una proteína llamada SIRPα que parece ayudar al cáncer de mama triple negativo a extenderse al cerebro, en un estudio todavía preclínico con datos de pacientes y modelos animales.

Artículo validado por

Natali González, Médica

Colegio Oficial de Médicos de La Rioja · nº 26/4812791

Fechas

Publicado
Células de cáncer de mama vistas al microscopio en un laboratorio
Células de cáncer de mama vistas al microscopio en un laboratorio

En resumen4 claves

  1. 01Identifican una proteína llamada SIRPα que parece ayudar al cáncer de mama triple negativo a extenderse al cerebro.
  2. 02En modelos animales, reducir esta proteína frenó el crecimiento del tumor y retrasó la aparición de metástasis cerebrales.
  3. 03La proteína cambia la energía interna de las células tumorales y debilita a las defensas inmunes del cerebro.
  4. 04Los resultados son preclínicos: se han visto en células y en ratones, no se han probado en pacientes.
Investigadora observando células al microscopio en un laboratorio
El estudio combina análisis de datos de pacientes con experimentos en células y modelos animales.

Qué se ha descubierto

Un equipo de la Escuela de Medicina de la Universidad Wake Forest, en Estados Unidos, ha identificado una proteína llamada SIRPα que parece ayudar al cáncer de mama triple negativo a extenderse al cerebro y a esquivar las defensas del cuerpo.

El cáncer de mama triple negativo es un tipo agresivo al que le faltan tres marcadores habituales que se usan para guiar el tratamiento (el receptor de estrógenos, el de progesterona y el HER2). Suele tener más tendencia que otros cánceres de mama a mandar metástasis al cerebro, es decir, a formar tumores allí.

Al revisar datos de personas con cáncer de mama y muestras de tumores, el equipo vio que los niveles de SIRPα eran más altos en las células del cáncer triple negativo, sobre todo en los tumores que ya habían llegado al cerebro. Niveles más altos de esta proteína se asociaban también a un peor pronóstico.

En el laboratorio, los investigadores observaron que SIRPα cambia el comportamiento de las mitocondrias, las estructuras que producen energía dentro de las células. En las células tumorales con mucha SIRPα, las mitocondrias se rompían en trozos más pequeños por un proceso llamado fisión mitocondrial. Ese cambio hacía que las células cancerosas se movieran más y fueran más propensas a diseminarse.

El equipo también vio que SIRPα aumentaba la producción de fibronectina, una proteína que da estructura y soporte alrededor de las células. Esa fibronectina parecía debilitar la respuesta de la microglía, las células inmunitarias que custodian el cerebro. Tras una exposición repetida, la microglía inflamaba menos y atacaba peor al tumor.

Cómo se hizo el estudio

El trabajo combinó varios enfoques. Primero se analizaron datos de personas con cáncer de mama y muestras de sus tumores para ver cuánta SIRPα había en cada subtipo. La proteína se estudió sobre todo en células del cáncer triple negativo con tendencia a colonizar el cerebro.

Luego se hicieron experimentos en el laboratorio con células de cáncer de mama y células inmunitarias. Se estudió, además, el comportamiento de las mitocondrias.

Después se usaron modelos animales. Se inyectaron células de cáncer de mama triple negativo en la grasa de la mama de ratonas para reproducir el tumor original, y también en el corazón para reproducir la llegada de células al cerebro. En ambos modelos, reducir o bloquear SIRPα frenó el crecimiento del tumor, disminuyó la cantidad de cáncer en el cerebro y retrasó la aparición de metástasis cerebrales.

El autor principal es David R. Soto-Pantoja, profesor asociado de biología del cáncer en Wake Forest. El estudio se publicó en la revista Neuro-Oncology.

Qué significa y qué no

El hallazgo apunta a SIRPα como una posible diana para futuros tratamientos. Pero hay que leerlo con cuidado: los resultados son preclínicos, es decir, vienen de células y de ratones, no de pacientes. Cualquier terapia basada en esto tendría que pasar por más investigación y ensayos clínicos antes de poder probarse en personas.

Conviene recordar que, en los datos de pacientes, el estudio muestra una asociación entre los niveles de SIRPα y un peor pronóstico. Eso no prueba por sí solo que la proteína sea la causa directa de que el cáncer se extienda.

Contexto

El cáncer de mama es el tumor más frecuente en mujeres. Las metástasis en el cerebro son uno de los capítulos más duros de la enfermedad: reducen la supervivencia y la calidad de vida, y son más comunes en pacientes con cáncer triple negativo y HER2 positivo que en otros subtipos, según las revisiones sobre el tema.

Las opciones de tratamiento cuando el cáncer llega al cerebro siguen siendo limitadas y el pronóstico suele ser peor. Por eso hay tantas líneas de investigación abiertas: desde nuevos fármacos dirigidos como los anticuerpos conjugados, que llevan la quimioterapia dentro de un anticuerpo hasta el tumor, hasta la inmunoterapia contra el cáncer, que enseña a las defensas a reconocer el tumor. Entre los tratamientos que se exploran están los nuevos fármacos para tumores que antes no tenían diana clara.

Qué falta por saber

Los resultados son preclínicos. Para que se conviertan en algo útil en la consulta todavía hay que recorrer un camino largo. Entre lo que queda por demostrar:

  • Que bloquear SIRPα en modelos más avanzados sigue funcionando y es seguro.
  • Que se pueden diseñar fármacos que lleguen al cerebro en cantidad suficiente.
  • Que hacerlo no desajusta las defensas normales del cuerpo.
  • Qué tipo de pacientes se beneficiarían más de un futuro tratamiento así.

El propio equipo lo resume así: hacen falta más estudios antes de poder evaluar este enfoque en pacientes. Cualquier decisión sobre un tratamiento concreto corresponde al equipo médico que trata a cada persona.

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Fuentes

3 referencias
  1. [1]
  2. [2]
  3. [3]
    Breast cancer brain metastasis: Current evidence and future directions. · Cancer medicine · 2023 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov

Preguntas frecuentes

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¿Qué es el cáncer de mama triple negativo?
Es un tipo de cáncer de mama que no tiene tres marcadores habituales (el receptor de estrógenos, el de progesterona y el HER2). Suele ser más agresivo y responde peor a muchos tratamientos dirigidos, lo que hace que tenga más tendencia a extenderse al cerebro que otros subtipos.
¿Por qué este tipo de cáncer llega más al cerebro?
Entre los cánceres de mama, el triple negativo es uno de los que más metastatiza en el cerebro, junto al HER2 positivo. Las opciones de tratamiento en el cerebro son limitadas y el pronóstico suele ser peor, según las revisiones publicadas sobre el tema.
¿Cuándo podría haber un tratamiento basado en este hallazgo?
Todavía no. El estudio es preclínico: se hizo con células y ratones. Antes de probarlo en personas habría que desarrollar fármacos seguros que lleguen al cerebro y superar varias fases de ensayos clínicos, algo que suele llevar años.