A quién le toca la vacuna de la gripe (y por qué cada año)
Quién debe ponerse la vacuna de la gripe cada año según la evidencia, por qué la recomiendan las autoridades y qué eficacia y seguridad tiene.
Marina Sarrias, Médica

En resumen
- La vacunación antigripal anual se centra en grupos con riesgo de complicaciones, no en la población general.
- Mayores de 60 o 65 años, embarazadas, personas con enfermedades crónicas, personal sanitario y cuidadores son los grupos prioritarios.
- Para los mayores se han desarrollado vacunas de alta dosis o adyuvadas que mejoran la respuesta inmune.
- Vacunarse durante el embarazo protege también al bebé durante sus primeros meses de vida.
- Las vacunas inactivadas no causan gripe y su perfil de seguridad lleva décadas estudiándose.
Por qué la gripe no es un resfriado cualquiera¶
La gripe está causada por el virus de la influenza. No es lo mismo que un catarro común.
Aparece de golpe. Fiebre alta, dolor muscular, tos seca y un cansancio que te deja en cama durante días. La mayoría se recupera en una o dos semanas, pero algunas personas terminan en el hospital.
En la Unión Europea, la gripe estacional causa entre 15.000 y 70.000 muertes al año, según una revisión publicada en Expert Review of Vaccines en 2025. La carga no se reparte por igual: las complicaciones más graves se concentran en mayores, embarazadas y personas con enfermedades crónicas. Por eso las campañas de vacunación no van dirigidas a toda la población, sino a los grupos donde la gripe puede ser un problema serio.
Quiénes deberían vacunarse cada año¶
Los calendarios oficiales de la mayoría de países coinciden en una lista parecida de grupos prioritarios. España, Europa y las Américas la comparten en lo esencial.
Vacunarse cada temporada se recomienda sobre todo a:
- Personas mayores de 60 o 65 años, según el país.
- Embarazadas, en cualquier trimestre.
- Personas con enfermedades crónicas: diabetes, cardiopatías, problemas respiratorios, insuficiencia renal, obesidad o defensas bajas.
- Personas que viven en residencias o centros de larga estancia.
- Personal sanitario y cuidadores de personas vulnerables.
- Niños pequeños en algunos calendarios, sobre todo entre 6 meses y 5 años.
Una revisión publicada en 2024 en Expert Review of Vaccines, centrada en el Reino Unido, agrupa a los adultos con mayor riesgo de infecciones respiratorias prevenibles con vacunas. El mensaje se repite en la mayoría de guías: la vacunación reduce hospitalizaciones, complicaciones y muertes en estos grupos.

Personas mayores de 60 o 65 años¶
A partir de esa edad, el sistema inmunitario envejece. Responde peor a las infecciones y suele ir acompañado de otras enfermedades. Este fenómeno se conoce como inmunosenescencia.
Explica por qué la gripe puede complicarse con neumonía, descompensar un corazón frágil o disparar una reagudización de una enfermedad pulmonar.
Una revisión publicada en 2021 en Immunity & Ageing recuerda que las infecciones en personas mayores se asocian con frecuencia a pérdida de autonomía, fragilidad y mayor dependencia de cuidados. Prevenirlas con vacunas cambia esa trayectoria.
La respuesta a la vacuna estándar en mayores es más baja que en jóvenes. Para compensarlo se han desarrollado vacunas de alta dosis y vacunas adyuvadas, es decir, con un componente extra que refuerza la respuesta inmune. Una revisión de 2025 en Expert Review of Vaccines recoge que estas fórmulas ofrecen mejor protección en adultos de 65 años o más. Ya forman parte de las recomendaciones de varios países europeos.
Un consenso publicado en BMC Infectious Diseases en 2022, centrado en personas mayores, también apoya la vacunación anual en este grupo.
Embarazadas y protección del recién nacido¶
Vacunarse durante el embarazo protege a la madre y, sobre todo, al bebé. El recién nacido no puede recibir la vacuna hasta los 6 meses de vida. Depende de los anticuerpos que le llegan por la placenta y por la leche materna.
Un artículo publicado en Obstetrics and Gynecology en 2019 repasa la inmunización materna. Detalla que las vacunas inactivadas, como la de la gripe, son seguras durante la gestación y permiten transferir anticuerpos protectores al feto. Los estudios revisados asocian la vacunación materna con una reducción de hospitalizaciones por gripe en los primeros meses de vida del bebé.
Los principales calendarios incluyen la vacunación antigripal en cualquier trimestre del embarazo. Es el caso de la OMS, los ministerios de sanidad europeos y las recomendaciones estadounidenses.
Cuanto más cerca del parto se administra la vacuna, mayor es la cantidad de anticuerpos que atraviesa la placenta. Así se alarga la protección durante los primeros meses de vida.
Enfermedades crónicas y otros grupos vulnerables¶
La gripe puede desestabilizar enfermedades que parecían estables. Un diabético puede descompensarse. Un asmático puede sufrir una crisis. Un paciente con insuficiencia cardíaca puede ver cómo se le acumula líquido en los pulmones.
Por eso las personas con enfermedades crónicas de base aparecen en todos los listados de vacunación prioritaria. La revisión de 2024 antes citada las agrupa como grupos de riesgo para infecciones respiratorias prevenibles con vacunas. Coincide con la práctica clínica habitual.
Se recomienda la vacuna anual de la gripe a quienes tienen:
- Diabetes.
- Enfermedades cardiovasculares.
- Enfermedades pulmonares crónicas, como EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) o asma grave.
- Enfermedad renal o hepática crónica.
- Obesidad importante.
- Inmunodepresión, ya sea por fármacos o por enfermedad.
El personal sanitario y los cuidadores también se vacunan. Lo hacen por dos motivos: para protegerse y para no llevar el virus a las personas vulnerables con las que conviven a diario. Es lo que se llama protección indirecta o efecto rebaño.
Dudas y reticencia ante la vacuna¶
Una de las creencias más repetidas es que la vacuna da gripe. Las vacunas inactivadas, que son las que se usan en la mayoría de países, no contienen virus vivos. No pueden causar la enfermedad. Lo que sí puede aparecer es febrícula (fiebre muy leve) o dolor en el brazo durante uno o dos días.
Otra duda frecuente es si hay que vacunarse cada año. La respuesta corta es sí.
El virus de la gripe cambia cada temporada. La vacuna se reformula para adaptarse a las cepas que se esperan circulando. La protección también se va gastando con los meses.
También hay quien se pregunta si merece la pena si nunca se pone enfermo. La gripe puede ser leve en una persona y grave en quien está a su lado. Vacunarse es también una forma de cuidar a quienes te rodean.
En los últimos años, las dudas sobre las vacunas han crecido, sobre todo tras la pandemia de COVID-19. Un artículo publicado en International Journal of Nursing Studies en 2022 analiza cómo la reticencia se ha convertido en una barrera importante en muchos países. Las causas son múltiples: desconfianza, miedo a efectos secundarios, dudas sobre la eficacia o falta de información clara.
En el caso de la gripe, la vacuna lleva décadas usándose y su perfil de seguridad está bien estudiado.
Aun así, las campañas funcionan mejor cuando explican, sin presionar, qué se sabe y qué no sobre la vacuna. Si tienes dudas concretas sobre tu caso, lo más razonable es consultarlas con tu médico o enfermero de referencia.
Fuentes
- Maternal Immunization. · Obstetrics and gynecology · 2019 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
- [Influenza]. · Der Internist · 2021 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
- Addressing vaccine hesitancy and resistance for COVID-19 vaccines. · International journal of nursing studies · 2022 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
- Vaccination of older adults: Influenza, pneumococcal disease, herpes zoster, COVID-19 and beyond. · Immunity & ageing : I & A · 2021 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
- Adult risk groups for vaccine preventable respiratory infections: an overview of the UK environment. · Expert review of vaccines · 2024 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
- High-dose influenza vaccine: enhanced protection for the elderly. · Expert review of vaccines · 2025 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
- A Malaysian consensus recommendation for the prevention of influenza in older persons. · BMC infectious diseases · 2022 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov


