Saltar al contenido
Salud y Ciencia

ActualidadAlergias3 min de lectura

Más huevo y cacahuete en el embarazo no evita las alergias del bebé

Ensayo clínico con 2.137 embarazadas en Australia: comer más huevos y cacahuetes en embarazo y lactancia no reduce la alergia en el bebé a los 12 meses.

Artículo validado por

Marina Sarrias, Médica

Col·legi Oficial de Metges de Barcelona · nº 64943

Fechas

Publicado
Mujer embarazada en la mesa con un plato de huevos y cacahuetes
Mujer embarazada en la mesa con un plato de huevos y cacahuetes

En resumen4 claves

  1. 01El ensayo PrEggNut siguió a 2.137 embarazadas en Australia. No encontró diferencias en alergia mediada por IgE al huevo o al cacahuete a los 12 meses entre hijos de madres que comieron más cantidad y los del grupo con dieta estándar.
  2. 02Todas las participantes tenían al menos dos familiares biológicos con enfermedad alérgica, lo que definía un riesgo elevado. La intervención empezó antes de la semana 23 de embarazo y se mantuvo hasta los cuatro meses de lactancia.
  3. 03El resultado responde solo a la pregunta del ensayo: tomar más cantidad de esos alérgenos en el embarazo y la lactancia no aporta una protección extra al bebé.
  4. 04Por ahora, la estrategia preventiva con más respaldo es introducir el huevo y el cacahuete en la dieta del propio bebé de forma precoz, no aumentar su consumo en la madre.

Qué se ha descubierto

Un ensayo clínico con embarazadas, conocido como PrEggNut, concluye que comer más huevos y cacahuetes durante el embarazo y la lactancia no reduce la alergia del bebé a esos alimentos al año de vida. Sobre el huevo en la dieta adulta, en un huevo al día no aumenta el riesgo cardiovascular en personas sanas hay una guía específica. El estudio, publicado en el New England Journal of Medicine, siguió a 2.137 mujeres en Australia.

Las participantes se dividieron en dos grupos al azar. Un grupo debía tomar al menos seis huevos y 60 cacahuetes a la semana. El otro seguía una dieta estándar, sin pasar de tres huevos y 30 cacahuetes semanales. La pauta empezó antes de la semana 23 de embarazo y se mantuvo hasta cuatro meses después del parto.

A los 12 meses, el riesgo de alergia al huevo o al cacahuete fue casi idéntico en los hijos de ambos grupos.

Cómo se hizo el estudio

El PrEggNut es un ensayo aleatorizado, es decir, las mujeres se repartieron al azar entre los grupos. Se llevó a cabo en cuatro ciudades australianas: Adelaida, Melbourne, Perth y Sídney.

Todas las embarazadas tenían un bebé con al menos dos familiares biológicos con alguna alergia diagnosticada por un médico. Eso definía una población con riesgo elevado de alergia.

El grupo de intervención debía comer al menos seis huevos y 60 cacahuetes por semana. El grupo de control no podía pasar de tres huevos y 30 cacahuetes. La pauta empezó antes de la semana 23 de embarazo y se mantuvo durante la lactancia, hasta cuatro meses tras el parto.

El resultado principal que se midió fue la alergia mediada por IgE al huevo o al cacahuete en el bebé a los 12 meses. La IgE es un anticuerpo del sistema inmunitario implicado en las alergias. El protocolo completo, publicado antes, detalla cómo se seleccionó a las participantes y cómo se analizaron los datos.

Qué significa y qué no

Que la hipótesis probada no se cumpla no significa que no haya nada que hacer. El ensayo responde a una pregunta concreta: si una madre con antecedentes familiares de alergia come más huevos y cacahuetes en el embarazo y la lactancia, ¿su hijo tendrá menos alergia? Con el diseño y la dosis usados, la respuesta es no.

El estudio no dice que haya que evitar esos alimentos en el embarazo. Tampoco dice que la exposición temprana del bebé, ya por boca, sea inútil. Las guías y ensayos centrados en el bebé apuntan a introducir pronto estos alimentos en su dieta, sobre todo en niños con eccema o con alergia ya documentada, siempre con supervisión profesional. Distinguir entre "no protege por vía materna" y "no protege en absoluto" importa: son preguntas distintas, con respuestas distintas.

Los resultados tampoco son directamente aplicables a otras poblaciones. Todas las participantes eran australianas con riesgo familiar. En entornos con dieta, microbiota o tasas de alergia distintas, los hallazgos podrían ser otros.

Contexto

La idea de probar la exposición precoz a alérgenos tiene una base inmunológica. El feto traga líquido amniótico. Ese líquido contiene proteínas de la dieta materna. Tras nacer, el bebé vuelve a recibirlas a través de la leche. El protocolo del PrEggNut quiso explorar justo esa ventana.

Antes de este trabajo, la evidencia sobre prevención de la alergia alimentaria venía sobre todo de ensayos con introducción temprana en el bebé, no de cambios en la dieta de la madre. Una revisión sistemática publicada en Pediatric Allergy and Immunology en 2020, hecha con metodología GRADE para la EAACI, resumía los ensayos disponibles hasta entonces sobre prevención de alergia mediada por IgE. El PrEggNut se diseñó para llenar ese hueco.

Qué falta por saber

Aunque el resultado es claro para la pregunta del estudio, quedan áreas abiertas. No se evaluó si el efecto podría aparecer más allá del año de vida. Tampoco el impacto sobre alergias alimentarias distintas del huevo y el cacahuete.

Se ignora si cambiar la dosis, el momento o la duración de la exposición modificaría las conclusiones. La muestra incluye solo embarazadas australianas con riesgo familiar elevado, por lo que no se puede extrapolar automáticamente a poblaciones de bajo riesgo o de otros países.

El ensayo no sustituye al consejo individual. Una embarazada con un hijo previo con alergia grave, o con dudas concretas sobre su dieta, debe consultar con su profesional de referencia.

Compartir

Fuentes

3 referencias
  1. [1]
    Trial of a Maternal Diet Rich in Eggs and Peanuts to Reduce Infant Allergy · New England Journal of Medicine · 2026 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  2. [2]
    Preventing food allergy in infancy and childhood: Systematic review of randomised controlled trials. · Pediatric allergy and immunology : official publication of the European Society of Pediatric Allergy and Immunology · 2020 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  3. [3]

Historial de cambios

1

Revisamos el artículo cuando cambia la evidencia. Estos son los cambios de fondo registrados.

  1. Ampliación

    Revisamos las fuentes y enlazamos cada una a su documento original.

Preguntas frecuentes

3
¿Una embarazada con antecedentes familiares de alergia debe evitar comer huevos o cacahuetes?
No. El ensayo PrEggNut se diseñó para probar si comer más cantidad protegía al bebé y no halló beneficio. Tampoco concluyó que haya que evitar estos alimentos; solo que incrementarlos no aporta una protección añadida frente a la alergia.
¿Entonces no sirve de nada comer cacahuetes o huevos durante el embarazo?
El estudio no encontró un efecto protector frente a la alergia en el bebé. Seguir una alimentación variada y equilibrada en el embarazo es lo que las guías recomiendan. El ensayo no cambia esa pauta general.
¿Qué sí sirve para prevenir la alergia al huevo o al cacahuete en el bebé?
Ensayos previos y guías actuales coinciden en introducir estos alimentos pronto en la dieta del bebé, sobre todo en niños con eccema o con alergia ya documentada, siempre con supervisión profesional.