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Salud y Ciencia

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La semaglutida hace perder de media un 15 % del peso en poco más de un año

La semaglutida en dosis altas es uno de los fármacos más estudiados contra la obesidad. Repasamos cómo actúa, cuánto peso se pierde y qué riesgos tiene.

Artículo validado por

Marina Sarrias, Médica

Col·legi Oficial de Metges de Barcelona · nº 64943

Fechas

Publicado
Comida saludable con salmón, quinoa, aguacate, tomates y nueces sobre una mesa de madera con un paño turquesa.
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En resumen5 claves

  1. 01En los ensayos clínicos, la semaglutida en dosis altas logra una pérdida media cercana al 15% del peso inicial en poco más de un año de tratamiento.
  2. 02Está aprobada como tratamiento crónico para adultos con un IMC de 30 o más, o de 27 con enfermedades asociadas.
  3. 03Los efectos secundarios digestivos son frecuentes al inicio y suelen mejorar con el tiempo.
  4. 04Al dejar el fármaco el peso tiende a recuperarse, por eso se plantea como tratamiento de larga duración.
  5. 05Se usa junto a dieta y ejercicio, no como sustituto de ellos, y conviene vigilar la pérdida de masa muscular.

Qué es la semaglutida y cómo actúa

La semaglutida es un medicamento que imita una hormona del intestino llamada GLP-1. Esta se libera de forma natural cuando comes y avisa al cerebro de que ya estás lleno.

El fármaco también retrasa el vaciado del estómago. Resultado: menos hambre durante varias horas después de cada inyección.

Lleva años usándose en dosis bajas para la diabetes tipo 2. Para el peso se usa una dosis mayor, inyectada bajo la piel con una pluma similar a las de la insulina. La molécula es la misma. Solo cambia la cantidad, y la dosis concreta la fija tu médico.

Cuánto peso se pierde y qué resultados son realistas

En los ensayos clínicos, las personas con obesidad tratadas con semaglutida en dosis altas perdieron de media alrededor del 15% de su peso inicial en poco más de un año de tratamiento. El dato procede de una revisión publicada en Trends in Cardiovascular Medicine en 2023 y fue el más alto logrado por un fármaco contra la obesidad hasta esa fecha.

Para visualizarlo: alguien que pesa 100 kg puede esperar una pérdida media cercana a los 15 kg. El resultado cambia mucho de una persona a otra, según el punto de partida y el acompañamiento con dieta y ejercicio.

Un metaanálisis centrado en personas sin diabetes encontró cifras parecidas, con pérdidas claramente superiores al placebo. Ya en vida real, fuera de los ensayos, los números son algo más modestos. Algo habitual cuando un tratamiento pasa del laboratorio a la consulta.

Para quién está indicada

La semaglutida en dosis altas está aprobada como tratamiento crónico del peso. No como una solución de unos meses. Va dirigida a adultos con un índice de masa corporal (IMC, una forma sencilla de relacionar peso y altura) de 30 o más, lo que se considera obesidad.

También puede recetarse con un IMC de 27 o más si hay otro problema asociado: hipertensión, colesterol elevado o diabetes tipo 2. Puedes repasar los criterios generales en esta guía sobre obesidad: causas, riesgos y opciones de tratamiento.

En menores de edad no está aprobada. La obesidad infantil se aborda con otras estrategias. La decisión final la toma siempre un profesional, que valora antecedentes, otros fármacos, intentos previos de pérdida de peso y posibles contraindicaciones.

Báscula de bioimpedancia para medir la composición corporal
Durante el tratamiento se controla la composición corporal, no solo el peso total.

Cómo es el tratamiento en la práctica

El fármaco no actúa solo. Los ensayos que mostraron eficacia combinaron la inyección semanal con un plan de alimentación y actividad física. Sin ese acompañamiento, los resultados caen.

Un metaanálisis en red publicado en Metabolism en 2025 miró con detalle qué pasa con la composición corporal. La mayor parte del peso perdido es grasa, pero también se reduce masa magra, es decir, músculo. Por eso los especialistas insisten en mantener una ingesta adecuada de proteína y sumar ejercicio de fuerza mientras se usa el medicamento.

Otro punto clave: el efecto se mantiene solo mientras se sigue el tratamiento. Si se interrumpe, el peso tiende a recuperarse, igual que ocurre con otros fármacos para enfermedades crónicas. Hoy la obesidad se entiende como una condición de larga duración, no como un problema de voluntad.

Efectos secundarios y riesgos

Como cualquier medicamento, la semaglutida tiene efectos adversos. Los más frecuentes son digestivos: náuseas, vómitos, diarrea o estreñimiento. Suelen aparecer al subir la dosis y mejoran con el tiempo en la mayoría de los casos. Sobre qué náuseas y efectos secundarios de Ozempic y similares son normales y cuáles no hay una guía específica.

También se han descrito casos, poco frecuentes, de pancreatitis y de problemas en la vesícula biliar. El fármaco no se recomienda en personas con antecedentes personales o familiares de ciertos tumores de tiroides, ni durante el embarazo.

Otra preocupación habitual entre los especialistas es la posible pérdida de músculo. Como se ha visto antes, parte del peso que se pierde no es grasa, sobre todo si no se hace ejercicio de resistencia. Mantener la masa muscular importa para la salud metabólica a largo plazo.

El seguimiento médico continuo es, por todo esto, imprescindible. No conviene comprar el fármaco por cuenta propia ni a través de canales no regulados.

Qué pasa al dejar la semaglutida

Varios estudios han mostrado que, al suspender el tratamiento, el apetito vuelve con fuerza y el peso se recupera de forma progresiva. Una parte significativa de los pacientes recupera la mayor parte de los kilos perdidos en el primer año.

Esto no significa que el fármaco «no funcione». Significa que la obesidad, como otras enfermedades crónicas, requiere un abordaje a largo plazo. Puedes leer más sobre lo que ocurre al parar en dejar la semaglutida y qué le pasa al cuerpo.

La decisión de continuar o suspender el tratamiento debe ser siempre médica y compartida.

Cómo se compara con otras opciones

En los últimos años han aparecido otros fármacos de la misma familia. El más destacado es la tirzepatida, que activa dos receptores a la vez (GLP-1 y GIP), en lugar de uno solo. En ensayos clínicos ha mostrado pérdidas iguales o mayores que la semaglutida, con un perfil de efectos secundarios parecido.

Una revisión publicada en Expert Opinion on Pharmacotherapy en 2025 comparó ambos fármacos de forma directa. La tirzepatida logró reducciones ligeramente superiores en algunos ensayos, aunque la diferencia no siempre fue grande.

Otra revisión más amplia, publicada en Nature Reviews Drug Discovery, repasó toda la nueva generación de tratamientos basados en GLP-1. Esta familia de fármacos está en plena evolución, con compuestos en desarrollo que apuntan a pérdidas mayores y mejores perfiles de tolerancia.

Más allá de cuál es «mejor», la elección depende del paciente, de su respuesta, de las enfermedades asociadas y de la tolerancia. El profesional es quien debe decidir qué opción encaja en cada caso.

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Fuentes

8 referencias
  1. [1]
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    Efficacy and Safety of Semaglutide for Weight Loss in Obesity Without Diabetes: A Systematic Review and Meta-Analysis. · Journal of the ASEAN Federation of Endocrine Societies · 2022 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
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    Semaglutide for the treatment of obesity. · Trends in cardiovascular medicine · 2023 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
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    Obesity Management in Adults: A Review. · JAMA · 2023 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
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    Tirzepatide vs. semaglutide: clinical decision-making in the GLP-1 landscape. · Expert opinion on pharmacotherapy · 2025 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  8. [8]
    GLP-1-based therapies for diabetes, obesity and beyond. · Nature reviews. Drug discovery · 2025 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov

Historial de cambios

1

Revisamos el artículo cuando cambia la evidencia. Estos son los cambios de fondo registrados.

  1. Ampliación

    Suavizamos las dosis concretas de semaglutida que aparecían en el artículo y las dejamos en manos del médico, como hacemos con cualquier otro medicamento de pre

Preguntas frecuentes

4
¿Cuánto peso se pierde con semaglutida?
En los ensayos clínicos la pérdida media ronda el 15% del peso inicial tras más de un año de tratamiento. La dosis concreta la pauta tu médico según tu caso, igual que el seguimiento. El resultado varía mucho de una persona a otra según el punto de partida y el acompañamiento con dieta y ejercicio.
¿La semaglutida es un tratamiento para siempre?
Se plantea como tratamiento crónico de la obesidad, no como algo de unos meses. Al suspenderlo, el apetito vuelve y gran parte del peso perdido tiende a recuperarse en los meses siguientes.
¿Tiene efectos secundarios importantes?
Los más comunes son náuseas, vómitos, diarrea o estreñimiento, sobre todo al subir la dosis, y mejoran con el tiempo. Hay señales de alerta más raras, como pancreatitis o problemas de vesícula, que el médico debe vigilar durante el seguimiento.
¿Necesita receta médica?
Sí, en dosis altas para la obesidad es un medicamento de prescripción. Un profesional debe valorar si está indicado en cada caso y supervisar la respuesta.