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El virus del Nilo se extiende más al norte y más meses por el calor
El ISS italiano registra 312 casos de virus del Nilo a 19 de agosto, casi la mitad del total europeo. El calor alarga la temporada de mosquitos.
Natali González, Médica

En resumen
- El último boletín del Instituto Superior de Sanidad italiano, con datos a 19 de agosto de 2026, registra 312 casos confirmados de virus del Nilo en Italia, casi la mitad del total europeo.
- El calor alarga la temporada de mosquitos transmisores y acerca los contagios a países del norte: Países Bajos notificó en agosto la primera muerte por virus del Nilo adquirida en el país desde 2020.
- Alrededor del 80% de las personas infectadas no desarrolla síntomas; las complicaciones neurológicas graves se concentran en mayores y personas con enfermedades crónicas, según la OMS y el RIVM.
Qué se ha descubierto¶
El virus del Nilo Occidental se mueve este año por más zonas de Europa y durante más meses. El último boletín del Instituto Superior de Sanidad italiano (ISS), con datos a 19 de agosto de 2026, registra 312 casos confirmados en Italia, casi la mitad de los notificados en Europa. La cifra crece cada semana desde julio y, según un despacho de Associated Press que cita a las autoridades italianas, a mediados de septiembre ya superaba los 650 casos.
Se transmite por la picadura de mosquitos infectados. En Italia se considera endémico desde 2020, cuando los casos empezaron a crecer. Ahora aparece cada verano y al inicio del otoño. Las temperaturas más cálidas, asociadas al cambio climático, favorecen la reproducción de los mosquitos y alargan los meses en los que puede haber contagios. En años recientes, la temporada se ha extendido en ocasiones hasta noviembre. Este patrón encaja con lo que el virus del Nilo ya viene mostrando en Europa desde hace varias temporadas.
Las zonas antes poco afectadas van sumando infecciones. Eso muestra una expansión progresiva por el país. La experiencia italiana ha llamado la atención de países más al norte. Un equipo belga visitó en mayo el ISS para estudiar su sistema de vigilancia. Países Bajos, por su parte, registró en agosto la primera muerte por virus del Nilo adquirida en el país desde 2020, según su Instituto de Salud Pública (RIVM), que a finales de ese mes había confirmado tres casos probables y mantiene activa la alerta en Utrecht, Brabante Septentrional y Holanda Meridional.

Cómo se vigila el virus¶
Los datos proceden sobre todo del sistema de vigilancia italiano, coordinado por el ISS. Esta red sigue el rastro del virus en mosquitos, aves, donaciones de sangre y personas infectadas. Es una de las más completas de Europa y por eso detecta muchos casos que en otros países pasarían desapercibidos.
Las observaciones se enmarcan en informes internacionales más amplios. El Lancet Countdown sobre salud y cambio climático, en sus ediciones de 2023 y 2024, advierte de que el calor creciente amplía la temporada de mosquitos transmisores en Europa. Un estudio publicado en PLOS ONE en 2020 ya había relacionado los cambios de temperatura previstos con una mayor circulación del virus en Serbia, y estimaba que un aumento de 0,5 °C en las temperaturas de octubre a abril duplica la frecuencia de detecciones del virus en mosquitos Culex.
Desde el ISS, el investigador Antonino Bella lo atribuye al calor acumulado: las temperaturas más altas y las temporadas cálidas más largas coinciden este año con mayor densidad de mosquitos. Desde la oficina europea de la OMS, Marc-Alain Widdowson coincide en que un clima más cálido alarga la vida del mosquito y favorece la supervivencia del virus, aunque recuerda que el cambio climático no lo explica todo y que también influyen los movimientos de aves migratorias y los cambios de uso de suelo.
Qué significa y qué no¶
El mensaje principal es claro: el virus del Nilo deja de ser un problema solo del sur de Europa. El caso neerlandés y el interés de Bélgica por aprender de Italia apuntan a que la amenaza se mueve hacia el norte, a zonas donde antes el mosquito no aguantaba el invierno.
Conviene tener presente, eso sí, que las cifras de 2026 no son un récord absoluto. Expertos italianos explican que el número de infecciones está en línea con el de temporadas recientes. No estamos ante una explosión de casos. Es una tendencia sostenida que se repite cada año y se ensancha geográficamente.
Otro matiz importante: la capacidad de detección de cada país marca diferencias. Que Países Bajos haya confirmado casos este año también se debe a que ahora busca la circulación del virus de forma activa, algo que no hacía de rutina hasta hace poco.
En cuanto a la gravedad, alrededor del 80% de las personas infectadas no desarrolla ningún síntoma, según la OMS y el RIVM. La mayoría de las que enferman presentan un cuadro leve, parecido a una gripe. Las complicaciones neurológicas graves, como meningitis o encefalitis (inflamación del cerebro o de las membranas que lo recubren), afectan solo a una minoría, sobre todo a personas mayores o con enfermedades de base.
Contexto¶
El virus del Nilo Occidental se aisló por primera vez en Uganda en 1937, según la OMS. Desde entonces se ha extendido por África, Europa, América y partes de Asia. En el continente europeo, los primeros brotes importantes se detectaron en los años noventa. Desde 2020, Italia vive un goteo constante de casos cada verano.
El cambio climático está detrás de varios de estos cambios. El Lancet Countdown ha documentado que las temporadas aptas para la transmisión de virus por mosquitos se han alargado en buena parte de Europa. Los informes de 2023 y 2024 también recogen que Europa ha vivido años excepcionalmente cálidos, con récord de temperaturas en 2023.
No es solo un asunto italiano. Otros países del sur de Europa, como Grecia, España o el sur de Francia, registran circulación del virus cada temporada. La novedad está en los países más al norte, donde el mosquito empieza a encontrar condiciones para transmitir el virus durante más semanas al año. Lo mismo ocurre al otro lado del Atlántico con el dengue y el mosquito Aedes aegypti en Florida, otro ejemplo de cómo el calor abre puerta a virus transmitidos por mosquitos.
Qué falta por saber¶
Quedan varias preguntas abiertas. Una clave es saber cuánto del aumento de casos se debe realmente al clima y cuánto a mejores sistemas de detección, que ahora atrapan infecciones que antes pasaban desapercibidas.
También falta ver qué pasará en los próximos años. Si la tendencia al calentamiento se mantiene, es esperable que la temporada de transmisión siga creciendo. Más países del norte y centro de Europa podrían notificar sus primeros casos locales.
Otra preocupación es la capacidad de respuesta. Muchos países sin tradición de vigilancia del virus del Nilo podrían no estar listos para detectar casos a tiempo. Reforzar la vigilancia y el control de mosquitos, y avisar a la población en zonas de riesgo, son tareas pendientes.
Fuentes
- West Nile in Italia: aggiornamenti dalla sorveglianza integrata · EpiCentro - Istituto Superiore di Sanità (ISS) · 2026 · epicentro.iss.it
- West Nile virus · Organización Mundial de la Salud (OMS) · 2024 · who.int
- The 2024 report of the Lancet Countdown on health and climate change: facing record-breaking threats from delayed action. · Lancet (London, England) · 2024 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
- The 2023 report of the Lancet Countdown on health and climate change: the imperative for a health-centred response in a world facing irreversible harms. · Lancet (London, England) · 2023 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
Historial de cambios
Revisamos el artículo cuando cambia la evidencia. Estos son los cambios de fondo registrados.
Sustituimos las cifras no respaldadas por los datos del Instituto Superior de Sanidad italiano y del RIVM neerlandés, y añadimos la ficha de la OMS como referen


