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Salud y Ciencia

Descubrimientos5 min de lectura

Por qué a veces «falla» el cuerpo en un esfuerzo extremo

Entre un 25 % y un 70 % de los corredores tiene síntomas digestivos en carrera, según los estudios. En esfuerzo extremo también puede fallar el corazón: qué dice la ciencia y cómo reducir el riesgo.

Artículo validado por

Marina Sarrias, Médica

Col·legi Oficial de Metges de Barcelona · nº 64943

Fechas

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Actualizado
Zapatilla de correr sobre una mesa de madera con un paño turquesa, simbolizando el esfuerzo físico intenso.
Zapatilla de correr sobre una mesa de madera con un paño turquesa, simbolizando el esfuerzo físico intenso.

En resumen5 claves

  1. 01Las revisiones sobre fisiologia del ejercicio cifran entre el 25 % y el 70 % los deportistas que han tenido sintomas gastrointestinales durante la practica.
  2. 02La causa digestiva mas importante es la redistribucion de la sangre: con el esfuerzo intenso llega menos al intestino y puede aparecer isquemia intestinal.
  3. 03El corazon tambien puede fallar durante el esfuerzo: la causa mas frecuente de muerte subita en menores de 35 anos son las cardiopatias hereditarias no diagnosticadas.
  4. 04En mayores de 35 anos, la enfermedad coronaria es la primera causa de infarto durante el esfuerzo, sobre todo en personas no entrenadas que se exigen de golpe.
  5. 05Un chequeo medico, un entrenamiento progresivo y saber parar ante sintomas como dolor toracico o mareo son las tres medidas con mas respaldo para reducir el riesgo.

Por qué a veces "falla" el cuerpo en un esfuerzo extremo

Cuando Joanna Wietrzyk cruzó la meta del Hyrox de Beijing como ganadora, la conversación no fue su tiempo, sino que se había hecho encima durante la carrera. El comentario mezcla dos historias distintas que comparten raíz: hasta el 70 % de los corredores populares tiene síntomas digestivos durante la práctica, según las revisiones recientes, y los registros de muerte súbita en carreras siguen acumulando casos cada año. Mismo escenario, misma pregunta: ¿qué le pasa al cuerpo cuando lo llevamos al límite?

Lo que ocurre en el intestino durante un esfuerzo intenso

Tenemos alrededor de cinco litros de sangre. Cuando haces un ejercicio exigente, el sistema nervioso y las hormonas redirigen gran parte de ese volumen a los músculos que trabajan y a la piel para disipar calor. Como consecuencia, llega menos sangre al intestino y al riñón. La mayoría de las veces la molestia es leve: retortijones, diarrea, urgencia por ir al baño.

En algunos casos la reducción es marcada y prolongada, y aparece isquemia intestinal durante el esfuerzo. Una revisión publicada en Sports Medicine (2022) sobre fisiología gastrointestinal del ejercicio cifra entre el 25 % y el 70 % la prevalencia de síntomas digestivos en corredores de resistencia. Los más comunes: reflujo, retortijones, diarrea, náuseas y, con menor frecuencia, sangrado digestivo.

El patrón típico es claro: los síntomas son más frecuentes cuanto mayor es la intensidad y la duración, y menores cuando el atleta se ha aclimatado, se hidrata con regularidad y evita las comidas copiosas en las dos o tres horas previas. La edad, el sexo y el tipo de deporte también pesan: las mujeres y los corredores de ultrafondo concentran más casos.

Lo que ocurre en el corazón durante un esfuerzo intenso

Los síntomas digestivos son molestos. Los cardíacos pueden matar. Una revisión reciente publicada en The Lancet (2024) sobre parada cardíaca y muerte súbita en deportistas recuerda que la incidencia exacta es incierta, porque faltan registros obligatorios. Los estudios en jóvenes cifran las muertes por parada cardíaca asociada al deporte entre 1 y 10 por cada 100.000 deportistas al año. Es una cifra baja en términos absolutos, pero devastadora cuando hablamos de personas aparentemente sanas.

En menores de 35 años, las causas más frecuentes son las cardiopatías hereditarias que suelen pasar desapercibidas: miocardiopatía hipertrófica, miocardiopatía arritmogénica, canalopatías como el síndrome de QT largo, y anomalías congénitas de las coronarias. El ejercicio intenso no las causa: las desenmascara. Una revisión de 2026 publicada en Heart Rhythm describe un subtipo creciente, la miocardiopatía arritmogénica "sin gen identificado", que aparece sobre todo en deportistas de resistencia de alto nivel y parece desencadenada por el estrés mecánico e inflamatorio acumulado del entrenamiento extremo. En la miocardiopatía arritmogénica, un estudio del Johns Hopkins con 355 personas seguidas desde la infancia separa por primera vez el efecto del entrenamiento de fuerza y del aeróbico: el aeróbico competitivo se asocia a más arritmias ventriculares, pero la fuerza con cargas moderadas no.

En mayores de 35 años la fotografía cambia: la enfermedad coronaria pasa a ser la primera causa. Un infarto durante el esfuerzo es raro, pero muy visible. Un estudio observacional de soldados indios con infarto agudo de miocardio durante entrenamiento militar intenso (2021) encontró que el 88 % de los casos se presentaron durante el esfuerzo o en la hora siguiente, y que el 88 % de los afectados tenían al menos un factor de riesgo cardiovascular modificable ignorado: hipertensión, tabaquismo, colesterol alto, sobrepeso o mala forma física.

La lectura es incómoda pero práctica: el corazón rara vez falla sin motivo, y lo que vemos como "muerte súbita" es casi siempre la punta visible de un riesgo acumulado que el cuerpo llevaba dentro.

Cómo se produce la parada cardíaca durante el ejercicio

Desde el punto de vista eléctrico, la parada cardíaca durante el esfuerzo responde a dos mecanismos principales:

  • Arritmia ventricular (fibrilación ventricular o taquicardia ventricular sin pulso): el corazón pierde su ritmo organizado y deja de bombear sangre. Es la causa más frecuente en jóvenes con cardiopatías hereditarias y suele desencadenarse por una descarga de adrenalina sobre un sustrato eléctrico alterado.
  • Infarto agudo de miocardio: una placa de colesterol en una arteria coronaria se rompe y obstruye el flujo. Es la causa más frecuente en mayores de 35 años y se ve favorecida por el aumento brusco de presión arterial y frecuencia cardiaca durante el esfuerzo intenso.

En ambos casos el tiempo cuenta. Por cada minuto que pasa sin desfibrilación, las posibilidades de sobrevivir caen alrededor de un 10 %. Disponer de un DEA en grandes eventos deportivos y entrenar a la población en soporte vital básico salva vidas.

Cómo reducir el riesgo sin dejar de moverse

La mayor parte de los eventos graves durante el deporte comparten tres denominadores comunes: una condición no diagnosticada, un esfuerzo muy superior al que el cuerpo está acostumbrado, o ambas. Por eso las guías actuales insisten en tres ideas:

  • Un chequeo antes de empezar. Para mayores de 35 años con factores de riesgo como la hipertensión, o para cualquier persona que vaya a hacer un esfuerzo intenso sin experiencia previa, una revisión médica con electrocardiograma (y, si hay síntomas, con prueba de esfuerzo) detecta la mayoría de los problemas relevantes.
  • Entrenamiento progresivo. Las lesiones y los eventos cardíacos aparecen con más frecuencia cuando se pasa de cero a mucho demasiado rápido. La regla del 10 % semanal para subir volumen, y una periodización sensata para intensidades, siguen siendo las recomendaciones con más respaldo.
  • Saber parar. Dolor en el pecho, palpitaciones mantenidas, mareo intenso, sudor frío o pérdida de conocimiento no son "bajones de azúcar" ni "malestar del esfuerzo": son motivos para detenerse y pedir ayuda. En un evento grande, avisar a la organización y activar el protocolo de emergencia cambia el pronóstico.

No hace falta volverse precavido para correr una carrera popular o apuntarse a un trail. Sí hace falta entender que el cuerpo tiene un límite, que ese límite se entrena, y que saltárselo sin preparación puede tener consecuencias raras pero graves. Para personas con enfermedades crónicas, la planificación marca la diferencia: diez corredores aficionados con diabetes tipo 1 terminaron el Maratón de Poznań 2025 en tiempos parecidos a los de corredores sin la enfermedad con ajuste de insulina, hidratos y sensor continuo de glucosa, sin bajadas graves de azúcar. La buena noticia es que, para la inmensa mayoría de las personas, moverse a diario con regularidad reduce el riesgo cardiovascular de forma mucho más marcada de lo que el deporte extremo puntual lo aumenta.

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Fuentes

7 referencias
  1. [1]
    The impact of physical exercise on the gastrointestinal tract · Current Opinion in Clinical Nutrition & Metabolic Care · 2009 · doi.org
  2. [2]
  3. [3]
    Sudden Cardiac Death in Young Athletes: JACC State-of-the-Art Review · Journal of the American College of Cardiology · 2024 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  4. [4]
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    Analysis of ST-elevation myocardial infarction occurring in soldiers during strenuous military training · Medical Journal, Armed Forces India · 2021 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  6. [6]
  7. [7]
    Charged to death: Energy drinks, smart drugs, and sudden cardiac death · Experimental and Molecular Pathology · 2026 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov

Historial de cambios

1

Revisamos el artículo cuando cambia la evidencia. Estos son los cambios de fondo registrados.

  1. Ampliación

    Tras una revision, suavizamos la cifra sobre diarrea en corredores: los estudios publicados oscilan entre el 25 % y el 70 % segun la poblacion y el tipo de esfu

Preguntas frecuentes

5
¿Por qué el esfuerzo intenso provoca diarrea o malestar intestinal?
Porque durante el ejercicio el cuerpo desvía sangre a los músculos y a la piel, y el intestino recibe menos. Si la reducción es marcada, se produce isquemia y síntomas como retortijones, diarrea o, en casos extremos, sangrado.
¿Es peligroso hacer ejercicio muy intenso de repente sin estar entrenado?
Sí. Los estudios en soldados y corredores aficionados muestran que el mayor riesgo de infarto y de parada cardíaca aparece en personas que realizan un esfuerzo intenso sin la preparación adecuada.
¿Cómo sé si mi corazón está preparado para un esfuerzo intenso?
Antes de iniciar un plan exigente conviene una revisión médica con electrocardiograma, sobre todo a partir de los 35 años o si hay factores de riesgo como hipertensión, colesterol alto o diabetes.
¿Las bebidas energéticas pueden causar problemas durante el ejercicio?
En personas sanas y con consumo moderado, no hay evidencia sólida de riesgo. Combinadas con otros estimulantes, deshidratación o esfuerzo extremo, sí se han descrito arritmias, sobre todo en personas con canalopatías no diagnosticadas.
¿Qué señales durante el esfuerzo deben hacer parar y pedir ayuda?
Dolor en el pecho, palpitaciones mantenidas, mareo intenso, sudor frío o pérdida de conocimiento. No son bajones de azúcar ni del esfuerzo: hay que detenerse y consultar.

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