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Salud y Ciencia

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Células inmunes listas en horas, primer ensayo en humanos frente al rechazo

Ensayo clínico en fase I/II en Alemania con 10 pacientes con cáncer de sangre: células de donantes sanos, listas en 16 horas, se inyectaron sin efectos adversos graves. El objetivo era probar la seguridad.

Artículo validado por

Marina Sarrias, Médica

Col·legi Oficial de Metges de Barcelona · nº 64943

Fechas

Publicado
Viales de terapia celular en un laboratorio clínico
Viales de terapia celular en un laboratorio clínico

En resumen5 claves

  1. 01Primer ensayo clínico en humanos con células T reguladoras activadas, listas en menos de 24 horas a partir de donaciones de sangre de donantes sanos sin parentesco.
  2. 02El estudio, hecho en Alemania, incluyó a 10 pacientes que recibieron una sola inyección de las células junto al tratamiento habitual de su trasplante.
  3. 03La terapia fue segura y bien tolerada: no se registraron efectos adversos graves relacionados con las células.
  4. 04El ensayo es de fase I/II, así que su objetivo principal era la seguridad, no medir si las células reducen el rechazo.
  5. 05Faltan ensayos más grandes con grupo de comparación para saber si la terapia funciona a gran escala.

Qué se ha descubierto

Científicos alemanes han dado el primer paso para usar un tipo de células inmunes llamadas «células T reguladoras» como terapia para evitar el rechazo grave tras un trasplante de médula ósea. La novedad principal es el método: esas células se obtienen de donantes sanos sin parentesco, se activan en el laboratorio durante solo 16 horas y pueden administrarse al paciente en menos de un día.

En un primer ensayo clínico en humanos, publicado en la revista Transplantation and Cellular Therapy, las células llamadas ATreg se administraron junto al tratamiento habitual sin producir efectos adversos graves. Es la primera vez que esta estrategia concreta llega a personas. La idea es reforzar los «frenos» naturales del sistema inmune justo cuando el cuerpo está más desprotegido.

Cómo se hizo el estudio

El ensayo clínico, llamado ATreg-001, se realizó en cuatro ciudades alemanas: Maguncia, Dresde, Münster y Dortmund. En él participaron 10 pacientes con cáncer de sangre que acababan de recibir un trasplante de células madre de un donante sano.

En torno al día 10 después del trasplante (con un margen de cinco días arriba o abajo), cada paciente recibió una sola inyección en vena de las células ATreg, llamadas así por la activación con una proteína llamada gp120. El protocolo probó tres dosis crecientes, una forma habitual de medir primero la seguridad antes de subir la cantidad. El objetivo principal era comprobar que la terapia fuera segura y factible, no medir aún su eficacia.

Las células procedían de donaciones de sangre estándar de voluntarios sanos. Se prepararon en 16 horas y se inyectaron menos de 24 horas después. No se necesitó que el donante fuera genéticamente compatible con el paciente, algo clave. Hasta ahora, producir estas células exigía aislarlas del donante original del trasplante y cultivarlas durante semanas, un proceso caro y poco práctico.

La empresa biotecnológica ActiTrexx, vinculada al Centro Médico Universitario de Maguncia, lideró el desarrollo junto a investigadores académicos.

Qué significa y qué no

Los resultados sugieren que esta terapia añadida al protocolo habitual es segura y viable. No se observaron efectos adversos graves relacionados con las células inyectadas. La tolerancia observada es la noticia y abre la puerta a ensayos más grandes.

Ahora bien, conviene no correr: es un ensayo de fase I/II, el más temprano en personas, con solo 10 participantes. Su meta principal era la seguridad, no comprobar si las células reducen el rechazo. Esa pregunta aún no tiene respuesta. «Seguro» no significa «eficaz», aunque sea un primer paso necesario.

Una ventaja clara del nuevo enfoque es que el proceso ya no depende del donante original del trasplante. Si los datos se confirman en estudios más amplios, esta terapia podría fabricarse bajo demanda a partir de donaciones de sangre normales, igual que un medicamento estándar.

Contexto

El trasplante alogénico de células madre, en el que un paciente con cáncer de sangre recibe células de un donante sano, es la única opción curativa para muchas personas. Su gran riesgo es que las células inmunes del donante ataquen al receptor: la llamada enfermedad injerto contra huésped, que afecta sobre todo a la piel, el hígado y el intestino.

Sin tratamiento eficaz, esta complicación puede ser grave o incluso mortal. Una de las estrategias preventivas más usadas es la ciclofosfamida postrasplante, que elimina de forma selectiva los linfocitos T más reactivos. Las células T reguladoras son otra vía: un subtipo de células defensivas que actúa como un «freno» del sistema inmune y podría equilibrar la respuesta de manera más precisa.

La idea de usarlas no es nueva. Hay décadas de investigación en autoinmunidad y trasplante sobre cómo aprovechar su capacidad de inducir tolerancia. Sin embargo, producir las células a escala clínica ha sido siempre el cuello de botella. Lo que cambia el estudio alemán es precisamente eso: ya no hace falta cultivarlas durante semanas para tratar a un paciente.

Qué falta por saber

Aunque las primeras señales son buenas, siguen abiertas varias preguntas clave:

  • ¿Realmente reducen la enfermedad injerto contra huésped comparadas con los tratamientos actuales?
  • ¿Funcionan igual de bien en pacientes con cánceres más avanzados o con mayor riesgo de rechazo?
  • ¿Cuánto dura el efecto de las células tras una sola inyección?
  • ¿Es segura y útil a largo plazo?

El siguiente paso será un ensayo clínico con más pacientes y un grupo de comparación que reciba el tratamiento estándar sin las células extra. Solo así podrá saberse si estas células T reguladoras activadas mejoran los resultados del trasplante a gran escala o se quedan en una promesa interesante. Mientras tanto, conviene tratarlas como una vía esperanzadora pendiente de confirmar.

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Fuentes

4 referencias
  1. [1]
  2. [2]
  3. [3]
    Translational and clinical advances in acute graft-versus-host disease. · Haematologica · 2020 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  4. [4]

Historial de cambios

1

Revisamos el artículo cuando cambia la evidencia. Estos son los cambios de fondo registrados.

  1. Ampliación

    Añadimos el detalle de que la inyección se administró en torno al día 10 del trasplante (con un margen de cinco días), como refleja el protocolo del estudio.

Preguntas frecuentes

4
¿Qué es la enfermedad injerto contra huésped?
Es una complicación grave del trasplante de médula ósea en la que las células inmunes del donante atacan al receptor. Afecta sobre todo a la piel, el hígado y el intestino, y es una de las principales causas de mortalidad asociadas al trasplante.
¿En qué se diferencia esta terapia de las opciones actuales?
Los tratamientos preventivos actuales, como la ciclofosfamida postrasplante, eliminan linfocitos T reactivos de forma general. La nueva estrategia añade células T reguladoras, que actúan como un «freno» del sistema inmune, y se producen a partir de sangre de cualquier donante sano, listas en menos de 24 horas, algo hasta ahora muy difícil.
¿Está disponible ya para pacientes?
No, todavía no. Es un ensayo clínico en fase I/II con 10 participantes en Alemania. Antes de aprobarse como tratamiento, debe probarse en estudios más grandes que demuestren eficacia y seguridad a largo plazo.
¿Qué cánceres se podrían beneficiar?
Cualquier cáncer de sangre tratable con trasplante alogénico de células madre, como leucemias, linfomas o mieloma múltiple. Su uso en tumores sólidos no se ha explorado con esta terapia.