ActualidadEnfermedades neurológicas
Razonar mejor a los 13 años se asocia a menos demencia 60 años después
Estudio sueco con 10.539 personas nacidas en 1948: razonar mejor a los 13 años se asoció a menos demencia 60 años después, tras descontar diabetes.
Natali González, Médica

En resumen
- Los niños con mejor razonamiento inductivo a los 13 años mostraron menor riesgo de demencia 60 años después.
- El vínculo se mantuvo tras descontar la educación de los padres, la propia, el sexo, las enfermedades cardíacas y la diabetes.
- El estudio siguió a 10.539 suecos nacidos en 1948, evaluados en sexto de primaria en 1961 y rastreados hasta noviembre de 2025.
- Es un estudio observacional: muestra una asociación, no una causa, y no permite predecir quién desarrollará demencia.
- El razonamiento se midió antes de que la escolarización y la experiencia marcaran grandes diferencias entre personas.
Qué se ha descubierto¶
Un estudio sueco, publicado en Alzheimer's Research & Therapy, asocia una mayor capacidad de razonar en la adolescencia con un menor riesgo de demencia seis décadas después. Los investigadores siguieron a más de 10.000 personas durante 60 años: quienes sacaron mejores resultados en razonamiento inductivo a los 13 años desarrollaron menos demencia a lo largo de su vida.
El hallazgo se mantuvo tras descontar nivel de estudios de los padres, educación de los propios participantes en la edad adulta, sexo y enfermedades frecuentes en mayores, como problemas cardíacos y diabetes.
Cómo se hizo el estudio¶
El equipo trabajó con 10.539 personas nacidas en Suecia en 1948. En 1961, cursando sexto de primaria, hicieron pruebas cognitivas sobre tres habilidades distintas: razonamiento inductivo, capacidad verbal y razonamiento espacial. El inductivo es detectar reglas y patrones a partir de ejemplos (ver 2, 4, 6, 8 y deducir que el siguiente número es 10). El verbal mide manejo de palabras y comprensión de textos. El espacial evalúa la habilidad para imaginar y manipular figuras en la mente.
Los siguieron hasta noviembre de 2025: seis décadas. Durante el seguimiento, cruzaron los diagnósticos de demencia con los resultados de las pruebas de la infancia. El diseño es observacional de cohortes (sin intervenir) y eso, clave: permite detectar asociaciones, no probar causa y efecto.
Qué significa y qué no¶
Lo que el estudio sugiere: el rendimiento en pruebas de razonamiento a los 13 años podría ser una señal temprana de riesgo futuro de demencia. Medir el razonamiento antes de que la escolarización y las experiencias vitales marquen grandes diferencias entre personas aporta una pista que los estudios en adultos no pueden ofrecer.
Lo que el estudio no demuestra: que mejorar el razonamiento en la adolescencia prevenga la demencia. Los datos muestran una asociación, no una causa. Tampoco convierte a este tipo de test en una herramienta fiable para predecir quién desarrollará la enfermedad.
Hay otra limitación: el trabajo se hizo con personas nacidas en una sola generación, en un solo país, en una época concreta. Las condiciones educativas, sociales y sanitarias de Suecia en los años 60 no son las de hoy en otros lugares.

Contexto¶
Antes se había visto que quienes rendían mejor en pruebas de pensamiento de jóvenes tenían menos riesgo de demencia. Pero esas pruebas se aplicaban cuando la educación y la experiencia ya habían dejado huella. Así costaba separar el efecto del aprendizaje del de la capacidad cognitiva previa.
Este trabajo añade una pieza: mide el razonamiento antes de que se asienten las grandes diferencias en escolarización y trayectoria social. Y, además, considera el papel de las enfermedades del corazón y metabólicas (diabetes incluida), que están relacionadas con el riesgo de demencia.
Qué falta por saber¶
Quedan preguntas abiertas. ¿Por qué el razonamiento inductivo (y no tanto el verbal o el espacial) muestra una relación más clara con el riesgo de demencia? ¿Qué mecanismos del cerebro lo explican?
Falta saber si los resultados se mantienen en generaciones más jóvenes y en otros contextos educativos. Las personas que firman el estudio piden más investigaciones que midan habilidades cognitivas específicas, no solo una puntuación general de inteligencia.
Mientras tanto, mantener hábitos saludables a lo largo de la vida sigue siendo la recomendación respaldada por la evidencia para reducir el riesgo de demencia. Entre los más repetidos están: hacer actividad física con regularidad, controlar la presión arterial, cuidar el colesterol, dormir bien y mantener relaciones sociales activas.
Fuentes
- Childhood inductive reasoning, cardiovascular and cardiometabolic morbidity and dementia risk – a population representative cohort study across six decades · Alzheimer's Research & Therapy · 2026 · doi.org
- Sharper reasoning skills in teen years tied to lower dementia risk later in life · Medical Xpress · 2026 · medicalxpress.com


