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Salud y Ciencia

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Cepa de gripe rompió un récord de 30 años y la vacuna siguió protegiendo

El sublinaje K del H3N2 dominó la temporada 2025-2026, con el mayor pico de gripe en 30 años. Aun así, la vacuna mantuvo protección parcial.

Artículo validado por

Natali González, Médica

Colegio Oficial de Médicos de La Rioja · nº 26/4812791

Fechas

Publicado
Anciana junto a ventana iluminada con taza caliente en un día otoñal de gripe.
Anciana junto a ventana iluminada con taza caliente en un día otoñal de gripe.

En resumen5 claves

  1. 01El sublinaje K del H3N2 (cepa J.2.4.1) dominó la temporada de gripe 2025-2026 y se identificó en hasta el 50 % de los casos confirmados en la UE.
  2. 02En EE.UU. la temporada cerró con la mayor incidencia de enfermedad respiratoria en 30 años, según los CDC.
  3. 03La vacuna de esa temporada indujo anticuerpos que reconocieron la nueva variante en buena parte de los vacunados, según estudios en NEJM Evidence y eBioMedicine.
  4. 04La protección fue parcial: la efectividad estimada frente a hospitalización ronda el 35 % en algunos análisis, por debajo de temporadas anteriores.
  5. 05El sublinaje K también circuló en la temporada del hemisferio sur que ahora termina, así que la vacuna de 2026-2027 probablemente tendrá que actualizar la cepa.

Qué se ha descubierto

La temporada de gripe 2025-2026 en el hemisferio norte la dominó una variante del virus A H3N2 conocida como sublinaje K. Su nombre técnico es J.2.4.1. En Europa se identificó en hasta el 50 % de los casos confirmados, según la evaluación del ECDC del 20 de noviembre de 2025. En EE.UU., los CDC cerraron la temporada con la mayor incidencia de enfermedad respiratoria en 30 años. La epidemia terminó el 27 de diciembre de 2025.

El hallazgo de fondo no es solo el volumen. Aun con once cambios en la hemaglutinina, la proteína que el virus usa para entrar en las células, los anticuerpos generados por la vacuna 2025-2026 reconocieron la nueva variante en buena parte de las personas vacunadas. Lo cuentan dos estudios en personas, uno en NEJM Evidence y otro en eBioMedicine. Ambos midieron anticuerpos antes y después de la vacunación.

Cómo se hizo el estudio

La foto completa la armó un equipo de los CDC y la red hospitalaria FluSurv-NET, publicada en JAMA Network Open. Combinaron cuatro fuentes:

  • Vigilancia nacional en unos 300 laboratorios clínicos y 100 de salud pública.
  • Datos serológicos de vacunados en la temporada 2025-2026.
  • Hospitalizaciones por gripe en una red que cubre al 10 % de la población estadounidense.
  • Estimaciones de efectividad por el método test-negativo, que compara la frecuencia de vacunación entre casos confirmados y controles negativos.

Para entender por qué la vacuna seguía funcionando, el equipo del Icahn School of Medicine en Mount Sinai y la Universidad de Viena estudió, en eBioMedicine, sueros de adultos de dos cohortes observacionales. Midieron anticuerpos contra una cepa similar a la de la vacuna y contra el sublinaje K. La vacunación elevó los títulos el doble frente al sublinaje K y el triple frente a la cepa vacunal. Eso apunta a que la distancia antigénica entre ambas era menor de lo que los experimentos clásicos en hurones habían predicho.

Qué significa y qué no

La protección parcial tiene un matiz importante. La efectividad frente a hospitalización estimada en Australia para 2026 ronda el 35 %, por debajo de temporadas anteriores, según los datos del sistema NIDSS que comenta Allen Cheng, investigador de la Universidad de Monash, en un análisis para The Conversation. En la práctica: de cada cien hospitalizaciones por gripe que se habrían prevenido con una vacuna muy eficaz, esta vez se previnieron unas 35. La vacunación sigue mereciendo la pena en los grupos de riesgo, porque reduce hospitalizaciones y complicaciones. Pero no sustituye a las medidas de higiene respiratoria cuando el virus circula fuerte.

El hallazgo también desmiente una predicción habitual. Cuando un sublinaje acumula muchos cambios en la hemaglutinina, los experimentos en hurones suelen anticipar una caída brusca de la protección. Esta temporada no fue así. Los autores lo atribuyen a que las personas acumulan memoria inmunológica frente a H3N2 a lo largo de décadas de infecciones y vacunas. Los hurones de laboratorio no tienen esa memoria.

Contexto

El H3N2 es el subtipo de gripe A que más muta y el responsable de las temporadas más duras en personas mayores. La pandemia de gripe de Hong Kong de 1968 estuvo causada por un H3N2. Desde entonces, ese subtipo repite.

Desde la pandemia de COVID, los calendarios de gripe se han vuelto más imprevisibles. La temporada 2022-2023 arrancó inusualmente pronto en Europa y Norteamérica. La 2023-2024 fue más larga de lo habitual. La 2024-2025 terminó con un pico tardío ya atribuido a una versión anterior del sublinaje K. El predominio del sublinaje K en 2025-2026 encaja en esa secuencia de epidemias cada vez menos sincronizadas con el clásico calendario de invierno.

Por eso importa mirar la temporada del hemisferio sur que ahora termina. Australia y otros países del sur llevan meses registrando circulación del sublinaje K fuera de temporada. El regreso del invierno boreal en pocos meses volverá a poner a prueba a la vacuna.

Qué falta por saber

Quedan tres preguntas abiertas. La primera, qué cepa entrará en la vacuna 2026-2027 del hemisferio norte. La OMS suele anunciar su recomendación entre septiembre y octubre. Incluye o no una actualización específica para el sublinaje K en función de los datos de vigilancia.

La segunda, si la protección parcial observada en adultos se mantiene en mayores de 65 años, el grupo donde la carga de hospitalización es mayor y donde las vacunas de alta dosis o adyuvadas podrían marcar la diferencia.

La tercera, hasta qué punto la inmunidad acumulada en la población seguirá compensando la deriva antigénica del virus. ¿Llegará un invierno en el que la distancia sea demasiado grande y la efectividad caiga por debajo del umbral útil? Nadie lo sabe.

Mientras tanto, la lectura práctica no cambia. La vacunación antigripal anual sigue siendo la herramienta con mejor relación entre coste y beneficio para reducir formas graves en los grupos de riesgo. Los datos de 2025-2026, lejos de debilitarla, refuerzan la idea de que una vacuna parcialmente adaptada puede seguir haciendo un trabajo útil cuando el virus cambia más de lo esperado.

En lo que toca al lector en España, la consecuencia es directa: si te toca por edad, embarazo, enfermedad crónica o trabajo sanitario, conviene vacunarse esta temporada como cada año. Puedes repasar a quién le toca la vacuna de la gripe y en qué se diferencia de la gripe y el COVID cuando los síntomas se parecen.

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Fuentes

6 referencias
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  2. [2]
  3. [3]
    Antibodies Elicited by the 2025-2026 Influenza Vaccine · NEJM Evidence · 2026 · doi.org
  4. [4]
  5. [5]
  6. [6]
    No, you are not imagining it. Flu season is late and cases are up · The Conversation · 2026 · theconversation.com

Preguntas frecuentes

4
¿Qué es el sublinaje K de la gripe?
Es una variante del virus A H3N2, designada técnicamente J.2.4.1. Acumula once cambios en la proteína hemaglutinina respecto a la cepa de la vacuna 2025-2026 y predominó en esa temporada.
¿Por qué preocupa más que otras cepas?
Porque combina una ventaja de transmisión con cambios en sitios antigénicos clave. Eso reduce el reconocimiento por anticuerpos generados por infecciones o vacunas previas.
¿La vacuna de 2025-2026 sirvió contra esta variante?
Sí, pero de forma parcial. Los anticuerpos de vacunados reconocieron el sublinaje K y la efectividad frente a hospitalización se estima en torno al 35 %.
¿Cambia esto la recomendación de vacunarse?
No. La recomendación de vacunación se mantiene para los grupos de riesgo. Una protección parcial reduce hospitalizaciones y complicaciones, que es lo que cuenta en quienes más riesgo tienen.

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