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Salud y Ciencia

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La doble inmunoterapia que se quedó corta en cáncer de esófago

Fase II con 125 pacientes de cáncer escamoso de esófago. Sumar ociperlimab a tislelizumab no mejoró la respuesta: 30,6% frente a 20,6% (p=0,21).

Artículo validado por

Marina Sarrias, Médica

Col·legi Oficial de Metges de Barcelona · nº 64943

Fechas

Publicado
LáminaCurvas de nivel en torno a un foco.

En resumen5 claves

  1. 01El ensayo clínico en fase II AdvanTIG-203, con 125 pacientes, no cumplió su objetivo principal. La respuesta objetiva fue del 30,6% con ociperlimab más tislelizumab frente al 20,6% con tislelizumab solo. La diferencia no fue estadísticamente significativa.
  2. 02La supervivencia mediana fue similar en ambos grupos (10,2 frente a 9,3 meses). La combinación añadió algo más de efectos adversos graves (25,8% frente a 20,6%), aunque se toleró bien en general.
  3. 03Un análisis exploratorio sugirió que los pacientes con un microambiente tumoral «inflamado», con presencia destacada de varias células inmunitarias, podrían beneficiarse más de la combinación. Es un hallazgo preliminar.
  4. 04Los resultados no modifican el tratamiento de referencia actual para el cáncer escamoso de esófago en segunda línea.
  5. 05Hace falta un ensayo en fase III, mejor estratificado por biomarcadores, para confirmar o descartar un posible beneficio.

Qué se ha descubierto

Un ensayo internacional en fase II probó si añadir un segundo anticuerpo al tratamiento mejoraba los resultados. Participaron pacientes con cáncer de esófago escamoso avanzado. Todos habían recibido ya una primera línea de tratamiento.

El estudio combinó ociperlimab con tislelizumab. Lo comparó con tislelizumab más placebo. Los dos son anticuerpos monoclonales, proteínas de laboratorio que se adhieren a una diana concreta del cuerpo. Sirven para bloquear frenos del sistema inmunitario. Así ayudan a las defensas a reconocer mejor al tumor. Si quieres entenderlo en más detalle, mira cómo funciona la inmunoterapia contra el cáncer.

La respuesta objetiva se midió con criterios estándar (RECIST v1.1). Fue del 30,6% en el grupo con la combinación. En el grupo con un solo anticuerpo fue del 20,6%. La diferencia no alcanzó significación estadística (p=0,21). Por eso el ensayo no cumplió su objetivo principal.

La supervivencia mediana fue similar en los dos grupos. 10,2 meses con la combinación frente a 9,3 meses con un solo fármaco.

Los efectos adversos graves fueron algo más frecuentes con la combinación. Afectaron a 16 de 62 pacientes, frente a 13 de 63. Aun así, el tratamiento se toleró bien en general. Una línea reciente busca anticipar la colitis grave de la inmunoterapia con un análisis de sangre.

Un análisis exploratorio apuntó a un dato interesante. Algunos pacientes podrían beneficiarse más de la combinación. Eran los que tenían un microambiente tumoral «inflamado».

¿Qué significa eso? Que su tumor acumulaba muchas células del sistema inmunitario: linfocitos T, linfocitos B, células NK, macrófagos y células dendríticas.

Es solo una pista, no una conclusión. El propio estudio la califica como exploratoria.

Cómo se hizo el estudio

El ensayo se llama AdvanTIG-203. Es un estudio aleatorizado en fase II. Si no tienes claro qué se prueba en cada fase, te lo explicamos en las cuatro fases de un ensayo clínico.

Participaron 125 pacientes. Todos tenían carcinoma escamoso de esófago recurrente o metastásico. Habían progresado después de una primera línea de tratamiento.

Se asignaron al azar. 62 recibieron ociperlimab más tislelizumab. 63 recibieron tislelizumab más placebo.

El estudio reclutó pacientes en China, Corea del Sur, Taiwán, Francia y Bélgica. El promotor fue BeOne Medicines.

El criterio principal de valoración fue la tasa de respuesta objetiva. La evaluó el investigador según RECIST v1.1, un sistema internacional que mide si el tumor se reduce y cuánto.

Qué significa y qué no

Que el ensayo no cumpliera su objetivo principal no significa que la combinación sea inactiva. La diferencia numérica existía, pero no fue lo bastante grande como para descartar que fuera producto del azar.

Tampoco se puede concluir que bloquear dos frenos inmunitarios a la vez sea inútil en este tumor. Como se ha visto en otros cánceres, el beneficio podría concentrarse en un subgrupo concreto de pacientes. Un ejemplo reciente es la vacuna personalizada que recortó un 44 % el riesgo de recaída del melanoma.

Esto último es clave. Las respuestas y la supervivencia con tislelizumab solo estuvieron en línea con lo esperado. El problema fue añadir el segundo anticuerpo, no el tratamiento de base.

Contexto

El cáncer de esófago es uno de los tumores con peor pronóstico del mundo. El tipo escamoso, el más frecuente, se asocia sobre todo al tabaco, al alcohol y a la dieta. Es muy prevalente en Asia oriental.

La inmunoterapia cambió el abordaje de esta enfermedad en los últimos años. Hoy se usan anticuerpos contra PD-1, una proteína que frena al sistema inmunitario. Entre ellos están tislelizumab, pembrolizumab o nivolumab. Se aplican en distintas líneas de tratamiento.

Ociperlimab actúa sobre otra molécula, TIGIT. Está presente sobre todo en linfocitos T y células NK. La hipótesis probada era que bloquear dos frenos a la vez sería más eficaz que bloquear uno solo.

Esta idea ya se ha probado en otros tumores, con resultados mixtos. Un solo estudio negativo no se puede leer como un veredicto definitivo.

Qué falta por saber

Queda por delante comprobar si existe un subgrupo donde la combinación sí aporta un beneficio claro. El análisis de biomarcadores apuntó a pacientes con microambiente tumoral inflamado. Es un hallazgo exploratorio. Necesita validarse en estudios más grandes.

También haría falta un ensayo en fase III. Con más pacientes y mejor seleccionados según esos biomarcadores. Solo así se podrá confirmar o descartar un efecto real.

Mientras tanto, la combinación ociperlimab más tislelizumab no se considera un nuevo estándar de tratamiento para el cáncer escamoso de esófago en segunda línea.

Cualquier decisión sobre el tratamiento debe individualizarla el equipo médico responsable. Hay que valorar las alternativas disponibles y las características de cada paciente.

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Fuentes

4 referencias
  1. [1]
  2. [2]
    Current and Future Aspects of Immunotherapy for Esophageal and Gastric Malignancies. · American Society of Clinical Oncology educational book · 2019 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  3. [3]
    [Immunotherapy of esophageal, GEJ and gastric tumors]. · Magyar onkologia · 2025 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  4. [4]
    Immunotherapy for esophageal cancer: a 2019 update. · Immunotherapy · 2020 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov

Preguntas frecuentes

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¿Qué son el ociperlimab y el tislelizumab?
Son anticuerpos monoclonales. Sirven para desactivar los frenos del sistema inmunitario y ayudar al cuerpo a reconocer el tumor. Tislelizumab bloquea una proteína llamada PD-1. Ociperlimab bloquea otra llamada TIGIT.
¿Por qué se dice que el ensayo es negativo si hubo más respuestas?
La diferencia de respuestas (30,6% frente a 20,6%) no fue estadísticamente significativa. Hay un 21% de probabilidad de que ese resultado sea producto del azar (p=0,21). Está muy por encima del 5% que se exige como umbral en los ensayos clínicos.
¿Cambia este resultado el tratamiento que reciben estos pacientes?
No, de momento no. La combinación ociperlimab más tislelizumab no es un nuevo estándar para el cáncer escamoso de esófago en segunda línea. Las decisiones clínicas nuevas dependen de las agencias reguladoras y de las guías, tras revisar más estudios.