Una vacuna a medida se asocia a un 44% menos de recaída en melanoma
En un ensayo clínico en fase 2b con 157 pacientes, la vacuna de ARNm mRNA-4157 combinada con pembrolizumab se asoció a un 44% menos de riesgo de recaída en pacientes con melanoma ya operado.
Marina Sarrias, Médica

En resumen
- Las vacunas personalizadas contra el melanoma son preparados de ARNm hechos a partir del tumor de cada paciente, para que el sistema inmune reconozca y destruya sus células cancerosas.
- En el ensayo clínico KEYNOTE-942 (fase 2b, 157 pacientes), combinar la vacuna mRNA-4157 con pembrolizumab se asoció a un 44% menos de riesgo de que el melanoma volviera tras la cirugía, comparado con el pembrolizumab en solitario.
- Cada preparado se elabora de forma individual en un laboratorio especializado: requiere secuenciar el ADN del tumor, elegir las mutaciones diana y fabricar un ARNm específico para ese paciente.
- De momento, estas vacunas solo se administran dentro de ensayos clínicos en hospitales concretos y a pacientes seleccionados, no en la consulta rutinaria.
- La protección frente al sol y la detección temprana siguen siendo las herramientas más eficaces para reducir el riesgo de un melanoma avanzado.
Qué es el melanoma y por qué preocupa¶
El melanoma es la forma más grave de cáncer de piel. Aparece cuando los melanocitos, las células que dan color a la piel, empiezan a crecer sin control.
Su incidencia lleva décadas subiendo en buena parte del mundo. Detrás está, en gran parte, la exposición al sol y a las cabinas de bronceado, dos fuentes de radiación ultravioleta.
Cuando se detecta a tiempo, la cirugía suele curar. El problema son los melanomas con más riesgo: los que han alcanzado cierta profundidad o han llegado a los ganglios cercanos. En esos casos, aunque el cirujano retire toda la lesión visible, el tumor puede volver meses o años después. Esta posibilidad de recaída es el gran reto de los oncólogos.
En los últimos años, los fármacos llamados inhibidores de puntos de control inmunitario, como el pembrolizumab, transformaron el tratamiento de estos tumores. En vez de atacar al cáncer directamente, quitan los frenos del sistema inmune para que reconozca las células malignas. Han salvado muchas vidas, pero no funcionan en todos los pacientes y, a veces, dejan efectos secundarios importantes. Forman parte del grupo más amplio de la inmunoterapia contra el cáncer, que engloba también otras estrategias como las vacunas terapéuticas o los linfocitos T modificados.
La idea detrás de las vacunas personalizadas¶
Las vacunas llevan décadas usándose contra virus como el sarampión o la gripe. La lógica es simple: muestran al sistema inmune un trocito del enemigo para que fabrique defensas específicas.
La misma idea se quiere llevar al cáncer.
Cada tumor tiene miles de mutaciones, que son errores en su ADN. Algunas producen proteínas nuevas llamadas neoantígenos. Los neoantígenos son proteínas que solo existen en las células del tumor, no en las sanas. Son como huellas dactilares del cáncer, distintas en cada paciente.
Una vacuna a medida lleva al sistema inmune varias de esas huellas. Cuando se inyecta, los linfocitos T (un tipo de glóbulo blanco) aprenden a reconocerlas. Si después las encuentran en alguna célula del cuerpo, la atacan y la destruyen.
Aquí está la diferencia con las vacunas tradicionales: esta se diseña para un solo paciente. No es un preparado de farmacia para todo el mundo, sino un fármaco personalizado.

Cómo se elabora una vacuna a medida paso a paso¶
El proceso es laborioso. Requiere coordinar a cirujanos, patólogos, bioinformáticos y fabricantes de fármacos.
Primero se obtiene una muestra del tumor, normalmente del tejido que se quitó en la cirugía. A partir de ahí se secuencia el ADN del tumor y se compara con el ADN del propio paciente para encontrar las mutaciones propias del cáncer.
Después, un programa de bioinformática predice cuáles de esas mutaciones es probable que produzcan neoantígenos reconocibles por el sistema inmune. No todas sirven: hay que elegir las que tienen más probabilidades de alertar a las defensas del cuerpo.
Con esa lista en la mano se diseña una molécula de ARNm. Es la misma tecnología que se usó en algunas vacunas frente a la COVID-19, pero ahora aplicada al cáncer. Sobre la revisión de las vacunas de ARNm contra el cáncer y los más de 120 ensayos en marcha hay una guía específica con la evidencia disponible. Esa molécula lleva las instrucciones para fabricar los neoantígenos elegidos. Se introduce en una nanopartícula grasa y se elabora la vacuna. Todo el proceso, desde la biopsia hasta el vial final, dura varias semanas.
Qué dice el ensayo con mRNA-4157¶
El estudio KEYNOTE-942, un ensayo clínico en fase 2b, reclutó a 157 pacientes con melanoma ya operado y con alto riesgo de recaída. Un tercio recibió solo pembrolizumab y dos tercios la combinación de pembrolizumab con la vacuna mRNA-4157. Los resultados, publicados en The Lancet en 2024, mostraron que añadir la vacuna se asoció a un 44% menos de riesgo de que el melanoma volviera, comparado con el pembrolizumab en solitario (hazard ratio 0,561, con un intervalo de confianza al 95% que rozaba la significación estadística: 0,309-1,017).
Conviene recordar un matiz: el ensayo sigue en marcha y es de fase 2b. Habrá que esperar a más datos de seguimiento y a un ensayo fase 3 para confirmar el beneficio, ver si se traduce en una supervivencia global más larga y comprobar que el resultado se mantiene.
Qué se sabe y qué queda por saber¶
El melanoma es un tumor con muchas mutaciones, lo que lo hace buen candidato para esta estrategia. También sabemos que la combinación de vacuna y pembrolizumab fue mejor que el pembrolizumab solo en el estudio mencionado, aunque con un margen de incertidumbre que obliga a esperar más datos.
Pero aún hay preguntas abiertas. No sabemos cuánto dura la protección. Tampoco si la vacuna sigue funcionando en pacientes que ya recibieron otros tratamientos. Ni si el beneficio se mantiene en personas con melanoma en estadios más avanzados, no operados. Quedan dudas también sobre el coste y la logística de fabricar una vacuna distinta para cada paciente, algo que hoy solo hacen grandes centros.
Otra pregunta abierta es si funcionaría igual en tumores con menos mutaciones, como el de páncreas o algunos cánceres de cerebro. Hay ensayos en marcha que intentan responderlo.
Quién puede acceder hoy a estas vacunas¶
Por ahora, ninguna vacuna personalizada contra el melanoma está aprobada para uso rutinario fuera de ensayos clínicos. La mRNA-4157 y otras similares solo se administran dentro de estudios controlados, en hospitales concretos y a pacientes que cumplen criterios muy específicos.
Si tú o alguien cercano tiene un melanoma de alto riesgo, lo razonable es hablar con el oncólogo que lleva el caso. Él puede informar sobre si existen ensayos abiertos en el país correspondiente y si el perfil del paciente encaja. Muchos de estos estudios reclutan personas tras la cirugía del tumor, antes de que aparezca una recaída.
Mientras tanto, las medidas que ya cuentan siguen vigentes. Revisa la piel con regularidad. Protégete del sol. Consulta rápido ante una mancha nueva que cambie de forma, color o tamaño. La prevención y la detección temprana siguen siendo las herramientas más eficaces contra el melanoma.
Fuentes
- Melanoma Skin Cancer: A Comprehensive Review of Current Knowledge. · Cancers · 2025 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
- Advances in the development of personalized neoantigen-based therapeutic cancer vaccines. · Nature reviews. Clinical oncology · 2021 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
- mRNA vaccines: a new era in vaccine development. · Oncology research · 2024 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
- Current Progress and Future Perspectives of RNA-Based Cancer Vaccines: A 2025 Update. · Cancers · 2025 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
- Cancer neoantigen: Boosting immunotherapy. · Biomedicine & pharmacotherapy = Biomedecine & pharmacotherapie · 2020 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
- Medical bioinformatics in melanoma. · Current opinion in oncology · 2018 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
- Individualized Neoantigen-Directed Melanoma Therapy. · American journal of clinical dermatology · 2025 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov

