ActualidadEnfermedades respiratorias
Trabajar con encimeras de cuarzo puede acabar en un trasplante de pulmón
CMAJ describe un caso de silicosis en un hombre de 47 años con 10 años tallando cuarzo artificial. Hoy espera un trasplante de pulmón.
Natali González, Médica

En resumen
- Una pieza clínica del Canadian Medical Association Journal describe a un hombre de 47 años con silicosis tras 10 años tallando cuarzo artificial, hoy en evaluación para trasplante de pulmón.
- Las encimeras de cuarzo artificial pueden tener más del 90% de sílice; el corte en seco libera polvo muy fino que llega a los pulmones.
- Los casos más graves se concentran en talleres pequeños sin agua ni extracción, donde a menudo trabajan personas inmigrantes o en situación precaria.
- Australia prohibió el cuarzo artificial en 2024; otros países se limitan a regular el corte con agua, la ventilación y la vigilancia médica, normas que no siempre se cumplen.
- Faltan datos poblacionales de incidencia y estudios sobre qué medidas funcionan mejor en los talleres más pequeños.

Qué se ha descubierto¶
Un caso clínico del Canadian Medical Association Journal cuenta la historia de un hombre de 47 años. Fue a urgencias por un problema menor en el pulmón. Una tomografía computarizada, una prueba que usa rayos X para ver los pulmones con detalle, mostró nódulos, pequeñas manchas redondas. El diagnóstico fue silicosis.
El hombre llevaba diez años fabricando encimeras de cuarzo artificial. Le dijeron que dejara de respirar polvo. Pero en los siguientes 18 meses su estado empeoró en una consulta especializada. Hoy está en lista de espera para un trasplante de pulmón.
La silicosis es una enfermedad del pulmón. El tejido se va llenando de cicatrices. La causa es respirar polvo de sílice cristalina. Este mineral está en la arena y el granito. Sobre todo, en las llamadas encimeras de «piedra artificial». Algunas pueden contener más del 90% de sílice.
Cómo se hizo el estudio¶
El artículo es un informe de caso. Lo firman, entre otros, Susan Tarlo, neumóloga del University Health Network de Toronto. Describen a un único paciente. Relatan su trabajo, el polvo respirado, las pruebas y cómo evolucionó en 18 meses.
No es un trabajo epidemiológico. No da cifras de incidencia ni compara grupos. Sirve para ilustrar lo que ocurre cuando no hay vigilancia de salud laboral en estos talleres.
Los autores piden a cualquier médico que piense en este diagnóstico. Sobre todo si la persona talla piedra artificial. Detectarlo antes de los síntomas cambia mucho el pronóstico.
Qué significa y qué no¶
El caso muestra la cara más grave de un problema conocido. Pero no prueba que cualquier persona que trabaje con encimeras vaya a desarrollar silicosis. Tampoco nos dice cuántos afectados hay en cada país.
Sí sugiere algo claro. La enfermedad avanza rápido una vez aparece. Sigue avanzando incluso después de dejar el polvo. Cuando se detecta tarde, ya sea por síntomas o por un hallazgo casual en una radiografía, quedan pocas opciones de tratamiento.
Los autores piden reformas legales, vigilancia obligatoria y formación a los trabajadores. También instan a los médicos a sospechar esta causa en pacientes con antecedentes de tallar piedra.
Contexto¶
Los primeros casos de silicosis por cuarzo artificial se describieron a principios de los años 2010. Primero en España, después en Italia. Desde entonces se han notificado en Israel, Estados Unidos, Australia, China y otros países.
La diferencia con la silicosis de mineros o canteros está en la agresividad. La sílice de la piedra artificial es muy pura y se libera en partículas diminutas al cortar en seco.
La latencia puede ser de pocos años. La silicosis clásica tarda décadas.
Australia prohibió el cuarzo artificial en 2024. Otros países optan por medidas de protección, como cortar con agua, instalar extracción de polvo u obligar a controles médicos. Pero estas normas no siempre se cumplen en los talleres pequeños. Ahí se concentra el riesgo: suelen cortar en seco y sin extracción.
Una buena parte de los afectados son personas inmigrantes o de comunidades marginadas. Enfrentan barreras de idioma. A menudo carecen de cobertura sanitaria o no tienen acceso a médicos del trabajo, según los autores.
Una revisión sistemática de 2019 ya confirmó la relación entre exposición a cuarzo artificial y silicosis. Los casos eran especialmente agresivos en jóvenes. Un informe de la Sociedad Torácica Americana de 2026 lo describe como una enfermedad laboral prevenible, con alta mortalidad.
Qué falta por saber¶
Faltan datos sobre cuántos afectados hay en cada lugar. Tampoco se sabe cómo evolucionan los casos que se detectan pronto. Queda por ver qué medidas de prevención funcionan mejor en talleres pequeños. Y si más países seguirán a Australia con la prohibición total.
Otra pregunta abierta afecta a personas que llevan años expuestas sin síntomas. No se sabe si un cribado con tomografía computarizada detectaría la enfermedad antes de ser irreversible. Tampoco qué coste tendría imponer controles médicos obligatorios en negocios muy pequeños.
Fuentes
- Silicosis from dry-cutting engineered stone in the fabrication of countertops · Canadian Medical Association Journal · 2026 · doi.org
- Artificial Stone Associated Silicosis: A Systematic Review. · International journal of environmental research and public health · 2019 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
- Silicosis in the Artificial Stone Countertop Industry: An Official American Thoracic Society Workshop Report. · Annals of the American Thoracic Society · 2026 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
- Artificial stone dust-induced functional and inflammatory abnormalities in exposed workers monitored quantitatively by biometrics. · ERJ open research · 2016 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov

