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Un análisis de sangre sube 15 puntos los aciertos en alzhéimer dudoso
En 630 personas con resultados dudosos, un modelo de análisis de sangre para detectar alzhéimer elevó la clasificación correcta del 41,4% al 56,2%.
Natali González, Médica

En resumen
- El modelo GRAD usa p-tau217 como primer paso y añade otros datos cuando el resultado queda en una zona dudosa.
- En 630 personas con resultados intermedios, el segundo paso mejoró la clasificación correcta del 41,4% al 56,2%.
- La proporción que necesitaría una prueba PET bajó del 35,9% al 24,3% en el grupo externo.
- El modelo se probó con datos de dos estudios y necesita validación prospectiva antes de llegar a la práctica habitual.
- Las guías reservan estos biomarcadores para evaluaciones realizadas en atención especializada y dentro de un estudio clínico completo.
Cómo un modelo de análisis de sangre aclara casos dudosos de alzhéimer¶
Un modelo de análisis de sangre para detectar alzhéimer puede mejorar la clasificación de cambios relacionados con la enfermedad cuando el primer resultado no es claro. Esa es la conclusión de un modelo de dos pasos llamado GRAD.
El modelo se probó con datos de personas con y sin deterioro cognitivo. En un grupo de 630 personas con resultados intermedios, la clasificación correcta pasó del 41,4% al 56,2%.
El primer paso mide p-tau217, una forma de la proteína tau que se analiza en sangre. El modelo calcula entonces la probabilidad de que exista acumulación de beta-amiloide en el cerebro.
Cuando el resultado queda en una zona intermedia, entra en acción el segundo paso. Este combina otros biomarcadores sanguíneos con datos genéticos y demográficos. La PET de beta-amiloide, una prueba de imagen que muestra esa proteína en el cerebro, se mantiene para las dudas que persisten.
Con qué personas se probó el modelo de análisis de sangre¶
Los investigadores desarrollaron GRAD con 145 participantes con deterioro cognitivo del estudio Alzheimer's Disease Neuroimaging Initiative. Después, probaron el método con 1.644 personas sin deterioro cognitivo de los estudios A4 y LEARN.
La PET de beta-amiloide sirvió como referencia para comprobar la clasificación del modelo. En el primer grupo, el modelo completo alcanzó un área bajo la curva de 0,915. Esta medida resume la capacidad de una prueba para separar dos resultados posibles, pero no equivale por sí sola a un diagnóstico.
En el grupo externo, el área bajo la curva fue de 0,879. El análisis se centró también en la llamada zona gris. Esta incluyó las probabilidades de entre 0,25 y 0,75 obtenidas en el primer paso.
Dentro de esa zona quedaron 630 personas. El segundo paso mejoró el área bajo la curva de 0,719 a 0,793.

Cuánto redujo la necesidad de una prueba PET¶
Entre las 630 personas con un primer resultado intermedio, la proporción clasificada correctamente sin PET subió del 41,4% al 56,2%.
La proporción que habría necesitado una PET bajó del 35,9% al 24,3%.
Los autores calcularon que los costes de las pruebas serían entre un 44% y un 52% menores que con una estrategia basada en p-tau217 seguida de PET en la zona gris.
Estos resultados describen el rendimiento del modelo en los datos estudiados. No demuestran que todos los análisis de sangre disponibles funcionen igual.
En un subconjunto de 256 personas, el segundo paso también rindió mejor que p-tau181, otro biomarcador sanguíneo.
Qué lugar tienen estos análisis en la evaluación del alzhéimer¶
El modelo propone reservar las pruebas más complejas para los casos que siguen sin una respuesta clara. Sus posibles usos incluyen la organización de la evaluación en clínicas de memoria, la selección de participantes en ensayos de prevención y el estudio de personas que podrían recibir tratamientos dirigidos contra la enfermedad.
La guía clínica de la Alzheimer's Association fija dos umbrales. Una prueba en sangre puede usarse para decidir quién necesita más estudios si alcanza al menos un 90% de sensibilidad y un 75% de especificidad. Para sustituir directamente a la PET o al análisis del líquido cefalorraquídeo, la prueba debe llegar al 90% en los dos indicadores. La sensibilidad mide cuántos casos detecta una prueba. La especificidad indica cuántos resultados negativos identifica correctamente.
El panel que redactó la guía advierte de que muchas pruebas comerciales no llegan a esos niveles, en especial cuando se usan con un solo punto de corte. Sus recomendaciones se dirigen a personas con deterioro cognitivo atendidas por profesionales especializados en trastornos de la memoria.
Los biomarcadores no sustituyen una evaluación clínica completa.
Qué dudas quedan sobre los análisis de sangre¶
GRAD se probó con datos ya disponibles. La información disponible indica que todavía debe validarse antes de utilizarse de forma habitual.
También quedan dudas sobre su rendimiento en entornos no especializados, como la atención primaria. Allí llegan personas con más diversidad de enfermedades y características, y los biomarcadores de tau todavía necesitan estudios prospectivos que lo confirmen en ese contexto.
Los métodos de laboratorio necesitan una mayor estandarización. Por eso, un resultado de p-tau217 debe valorarse dentro de una evaluación completa.
La investigación apunta hacia modelos que combinan varios datos y más de un umbral.
Fuentes
- A Two-Stage Plasma Biomarker Algorithm Reduces Amyloid PET Use and the p-Tau217 Gray Zone · Annals of Clinical and Translational Neurology · 2026 · doi.org
- Two-step blood-test approach helps clarify uncertain brain amyloid status · Nota de prensa · medicalxpress.com
- Alzheimer's Association Clinical Practice Guideline on the use of blood-based biomarkers in the diagnostic workup of suspected Alzheimer's disease within specialized care settings. · Alzheimer's & dementia : the journal of the Alzheimer's Association · 2025 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
- Tau biomarkers in Alzheimer's disease: towards implementation in clinical practice and trials. · The Lancet. Neurology · 2022 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov

