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Salud y Ciencia

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Un análisis de sangre anticipa la colitis grave por inmunoterapia

Estudio del MD Anderson publicado en Cell Reports: en muestras de pacientes, niveles altos de linfocitos B antes del tratamiento se asocian a colitis grave.

Artículo validado por

Natali González, Médica

Colegio Oficial de Médicos de La Rioja · nº 26/4812791

Fechas

Publicado
Tubo de sangre en el laboratorio donde se investigan los linfocitos B como predictor de colitis por inmunoterapia
Tubo de sangre en el laboratorio donde se investigan los linfocitos B como predictor de colitis por inmunoterapia

En resumen5 claves

  1. 01En muestras de pacientes, tener más linfocitos B en sangre antes del tratamiento se asocia a un mayor riesgo de colitis grave por inmunoterapia.
  2. 02En modelos animales, los linfocitos B se activan antes de que se expandan los linfocitos T inflamatorios que dañan el colon.
  3. 03Eliminar linfocitos B antes del tratamiento redujo los signos de colitis y el daño intestinal en los modelos animales.
  4. 04Restaurar la microbiota intestinal con trasplantes de heces también redujo la gravedad de la colitis en los modelos animales.
  5. 05Es un estudio observacional en pacientes y preclínico en animales; todavía no es una prueba lista para pedir en consulta.

Qué se ha descubierto

Un equipo del MD Anderson Cancer Center, en Texas, ha dado con una pista nueva. Está en la sangre, y aparece antes de cualquier síntoma, igual que la biopsia líquida busca rastros del tumor en un análisis de sangre.

Los linfocitos B son células del sistema inmunitario que fabrican anticuerpos, las proteínas que marcan a los invasores para destruirlos. En este estudio, los pacientes que después sufrieron colitis grave tenían más linfocitos B de lo normal en la analítica previa al tratamiento.

Esos linfocitos además mostraban dos rasgos llamativos. Llevaban marcadores que los dirigían al intestino. Presentaban antígenos, es decir, mostraban trozos del enemigo a otras defensas. Y liberaban citocinas, moléculas que encienden la inflamación.

Todo esto pasaba en la fase muda de la enfermedad, cuando aún no hay diarrea, ni dolor, ni sangrado.

Investigadora analizando muestras en el laboratorio de inmunología del MD Anderson
El equipo del MD Anderson estudió muestras de pacientes y modelos animales para entender el papel de los linfocitos B.

Cómo se hizo el estudio

El trabajo se publica en la revista Cell Reports. Lo dirige la inmunóloga Roza Nurieva, profesora de Inmunología en el MD Anderson, junto con Naimah Turner, Synat Keam y Noha Abdel-Wahab, con la colaboración de la Clínica Cleveland.

Primero revisaron muestras de sangre de personas tratadas con inhibidores de puntos de control, fármacos que quitan los frenos al sistema inmunitario para que ataque mejor al tumor. Compararon a quienes desarrollaron colitis con quienes no, y los primeros tenían más linfocitos B circulantes, y además con los rasgos descritos.

Después repitieron la pista en animales de laboratorio, donde se puede manipular el sistema inmunitario paso a paso y seguir qué pasa primero y qué pasa después. Vieron que los linfocitos B se encienden pronto, antes de que se expandan los linfocitos T, otro tipo de defensas que coordinan el ataque inflamatorio y que son los que de verdad dañan la pared del colon.

¿Qué pasó cuando quitaron los linfocitos B antes de dar el tratamiento a los animales? Hubo menos colitis, menos daño en la pared intestinal y menos respuesta inflamatoria de los linfocitos T.

Observaron otra cosa, y no es menor: los animales con colitis tenían la microbiota intestinal alterada. La microbiota es el conjunto de bacterias que viven de forma natural en el intestino. Cuando les trasplantaron microbiota sana, mediante trasplantes de heces, la colitis mejoró.

Qué significa y qué no

Lo que tenemos es una asociación vista en muestras de pacientes y confirmada después en animales, y eso es importante, pero también es limitado. Sugiere que los linfocitos B podrían servir como una alerta, una señal en sangre para saber a quién conviene vigilar más de cerca.

Hoy por hoy no es un análisis que puedas pedir en tu hospital.

El hallazgo cambia una idea muy asentada. Hasta ahora se pensaba que los linfocitos T eran los grandes protagonistas de la colitis por inmunoterapia. Este trabajo les cede el testigo a los linfocitos B como detonantes de la cascada inflamatoria, lo que abre la puerta a investigar nuevos tratamientos que actúen sobre ellos.

Hay algo que este estudio no dice, y conviene no olvidarlo: tener linfocitos B altos en una analítica no significa que vayas a tener colitis. La relación es estadística, observacional, y debe interpretarse con tu historial y junto a tu oncólogo.

Tampoco se ha demostrado que eliminar linfocitos B en personas funcione como en ratones. Es una hipótesis preventiva que habrá que validar con calma antes de pensar en usarla, con todas las cautelas que requiere tratar a alguien que ya está luchando contra un cáncer.

Contexto

La inmunoterapia ha cambiado el pronóstico de muchos cánceres avanzados al enseñar a las defensas del cuerpo a reconocer y atacar el tumor. Otras líneas dentro de la inmunoterapia, como las vacunas de ARNm contra el cáncer, se prueban ya en más de un centenar de ensayos clínicos.

Tiene un precio, y conviene tenerlo presente. Al activar el sistema inmunitario, este puede atacar también tejidos sanos. La colitis es uno de los efectos secundarios más frecuentes. Aparece con diarrea intensa, dolor abdominal y, en los casos graves, sangrado intestinal, y obliga a veces a pausar o suspender el tratamiento.

Hasta ahora faltaban herramientas para saber de antemano quién iba a desarrollar colitis. Si la pista de los linfocitos B se confirma en estudios prospectivos, sería el primer marcador en sangre capaz de anticipar el problema antes de los síntomas.

Para entender mejor cómo actúan estos fármacos, puedes leer más sobre cómo funciona la inmunoterapia contra el cáncer y sobre otras estrategias en las que reprograman tus defensas para cazar el cáncer, paso a paso.

Qué falta por saber

El resultado es esperanzador, pero quedan preguntas clave. Faltan estudios prospectivos, es decir, que sigan a personas en la vida real durante meses, y habrá que medir el marcador en sangre de forma sistemática antes de empezar el tratamiento, y confirmar así su capacidad predictiva.

Queda por demostrar que bloquear los linfocitos B en humanos es seguro y eficaz. Hoy existen fármacos que actúan sobre los linfocitos B y se usan en algunas enfermedades autoinmunes, pero no están indicados para esta prevención. Habrá que investigar bien sus riesgos en pacientes con cáncer.

Hay otra vía abierta: la microbiota intestinal. En el estudio, los trasplantes de microbiota redujeron la gravedad de la colitis en los modelos animales. Si se identifica qué bacterias concretas están implicadas, podrían probarse en el futuro intervenciones similares en personas.

De momento, si estás en tratamiento o vas a empezarlo, comenta cualquier síntoma digestivo nuevo con tu oncólogo. Lo que muestran hoy estos modelos animales aún no se traduce en una prueba de rutina.

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Fuentes

2 referencias
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Preguntas frecuentes

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¿Qué son los linfocitos B y por qué importan aquí?
Son células del sistema inmunitario que fabrican anticuerpos. El estudio sugiere que, en algunas personas, se activan antes del tratamiento y empujan a otras defensas a inflamar el colon.
¿Puedo pedir ya esta analítica en mi hospital?
No. Por ahora es una línea de investigación. Habrá que validar el marcador en estudios prospectivos antes de que pueda usarse de forma rutinaria.
¿Tener linfocitos B altos significa que voy a tener colitis?
No. Es una asociación estadística vista en muestras de pacientes, no una sentencia individual. Solo tu oncólogo, con tu historial completo, puede valorar tu riesgo real.