Saltar al contenido
Salud y Ciencia

ActualidadObesidad3 min de lectura

Dejar Ozempic o Wegovy dos años sube un 22 % el riesgo de infarto e ictus

Estudio en BMJ Medicine con 333.687 veteranos: interrumpir GLP-1 seis meses o más sube entre un 4 % y un 22 % el riesgo de infarto, ictus o muerte.

Artículo validado por

Natali González, Médica

Colegio Oficial de Médicos de La Rioja · nº 26/4812791

Fechas

Publicado
Mano anónima organizando pastillas blancas en un pastillero semanal sobre una mesa de cocina.
Mano anónima organizando pastillas blancas en un pastillero semanal sobre una mesa de cocina.

En resumen4 claves

  1. 01En 333.687 veteranos con diabetes tipo 2, dejar el GLP-1 entre seis meses y dos años se asocia a un riesgo entre un 4 % y un 22 % mayor de infarto, ictus o muerte que seguir con el fármaco.
  2. 02Mantener el tratamiento sin interrupciones durante tres años reduce un 18 % los eventos cardiovasculares graves frente a las sulfonilureas; los beneficios tardan en construirse y se pierden rápido al dejarlo.
  3. 03El 26 % de los usuarios abandonaron el GLP-1 por completo y otro 23 % tuvo un parón de al menos seis meses, a menudo por coste, efectos digestivos o desabastecimiento.
  4. 04Reiniciar el fármaco tras la interrupción recupera solo parte de la protección: la investigación apunta a una «cicatriz» metabólica que no se borra del todo al volver.

Dejar Ozempic, Wegovy, Mounjaro o Zepbound durante meses o años borra buena parte de su protección cardiovascular, y el daño aparece más deprisa de lo que tarda en construirse el beneficio. Lo dice un estudio con 333.687 veteranos con diabetes tipo 2 en Estados Unidos, publicado en BMJ Medicine por el equipo de Ziyad Al-Aly, de la Washington University en San Luis.

Datos clave

de infarto, ictus o muerte tras dos años sin GLP-1, frente a quienes siguieron con él
+22 %
con un año sin tratamiento, aunque el peso no haya vuelto del todo
+14 %
de usuarios abandonó el GLP-1 durante el estudio
26 %
de eventos graves en uso continuo durante tres años frente a sulfonilureas
−18 %

Qué se ha descubierto

Las cifras no engañan. Quienes suspendieron el GLP-1 durante seis meses antes de volver a pincharse vieron un 4-8 % más de infartos, ictus y muertes que quienes no lo habían parado. Con un año sin tratamiento, el riesgo subió al 14 %. Al llegar a dos años, alcanzó el 22 %: el riesgo de un evento grave fue un 22 % más alto que el de quienes no habían parado el tratamiento.

«Cuando lo dejan, no es solo el peso el que vuelve; hay un rebote de inflamación, presión arterial y colesterol. La recuperación del peso se ve; el giro metabólico, no».

Cómo se hizo el estudio

El equipo usó las bases de datos del Departamento de Asuntos de Veteranos de EE. UU. entre 2017 y 2023, con seguimiento de hasta tres años. Comparó a 132.551 veteranos que empezaron un GLP-1 con 201.136 que empezaron una sulfonilurea (glipizida, glimepirida o gliburida) y reasignó el estado de tratamiento cada seis meses.

El diseño es una emulación de ensayo con datos observacionales, no un ensayo aleatorizado: la asignación al fármaco no fue al azar y los autores ajustan por decenas de variables para mitigarlo. La causalidad sigue siendo una asociación bien medida, no una verdad de laboratorio. La variable de resultado fue un evento cardiovascular grave: infarto de miocardio, ictus o muerte por cualquier causa.

Uso continuo de GLP-1 (3 años)

  • −18 % de riesgo frente a sulfonilureas
  • −4 eventos graves por cada 100 personas tratadas
  • Beneficio estable mientras dura el tratamiento

Interrupción de 6 meses a 2 años

  • +4-8 % de eventos con 6 meses sin fármaco
  • +14 % con un año sin pincharse
  • +22 % con dos años sin pincharse

Qué significa y qué no

El corazón necesita continuidad. Los efectos del GLP-1 sobre el peso, la glucosa y el apetito están descritos en ensayos como SELECT y en la cobertura de cómo actúan estos fármacos. Lo nuevo de este trabajo es la curva temporal: el beneficio se acumula con el uso sostenido y se evapora en pocos meses sin él.

No se trata solo de volver a engordar. Esto encaja con lo que sabemos sobre cómo la inflamación crónica remodela el corazón antes de dar síntomas: la grasa corporal no es la única variable que se pierde al dejar el fármaco.

Reiniciar ayuda, pero no borra la huella. Quienes pararon y volvieron recuperaron una parte del beneficio, pero menos que quienes nunca lo habían dejado. Los autores lo describen como una «cicatriz» metabólica: el daño no se queda solo en los kilos subidos, también en los marcadores que importan al corazón.

Lo que no dice el estudio: que todo el mundo deba tomar GLP-1 indefinidamente. Los participantes eran veteranos con diabetes tipo 2, en su mayoría hombres, con un perfil de comorbilidad alto. Extrapolar a personas jóvenes que usan tirzepatida solo para perder unos kilos es otra historia, y el trabajo no permite cuantificar el beneficio cardiovascular en ese grupo.

Contexto

Ya sabemos que al dejar la semaglutida se recupera gran parte del peso perdido. Lo nuevo aquí es que no solo reaparecen los kilos: también se va la protección cardiovascular, y en algunos marcadores vuelve peor de lo que estaba.

El 26 % de abandonos y el 23 % de interrupciones largas describen una realidad incómoda: estos fármacos son caros, dan efectos digestivos al subir la dosis y han sufrido desabastecimientos. Muchos usuarios no los eligen como tratamiento crónico porque el sistema no les permite costearlos meses o años. El estudio pone números a un problema que los profesionales veían en consulta sin poder medirlo.

Qué falta por saber

El trabajo es observacional y deja varias preguntas abiertas:

  • ¿Hay un umbral mínimo de tiempo sin tratamiento a partir del cual el daño deja de crecer? Aquí se evalúa hasta dos años, pero el seguimiento no fue más lejos.
  • ¿El patrón se repite en personas sin diabetes y con el fármaco recetado solo por obesidad? El estudio no incluye ese grupo, el grueso de los usuarios nuevos de Wegovy y Zepbound.
  • ¿Influye el motivo de la interrupción (coste, efectos adversos, decisión médica) en la velocidad del rebote metabólico? El análisis no lo desglosa.
  • ¿Qué pasa con los pacientes que cambian de molécula (de semaglutida a tirzepatida o viceversa) tras una pausa? No se aborda.

Compartir

Fuentes

2 referencias
  1. [1]
  2. [2]
    Stopping Ozempic may raise heart attack and stroke risk · Washington University in St. Louis (ScienceDaily) · 2026 · sciencedaily.com

Preguntas frecuentes

5
¿Qué pasa si dejo Ozempic o Wegovy unos meses?
Pierdes parte de la protección cardiovascular de forma bastante rápida; seis meses sin tratamiento ya se asocian a un 4-8 % más de eventos graves.
¿Es solo por recuperar peso?
No. En el estudio, los marcadores que más cambian al dejar el fármaco son la inflamación, la presión arterial y el colesterol, no solo los kilos.
¿Volver a empezar devuelve toda la protección?
No del todo. Quien reinició el GLP-1 recuperó una parte del beneficio, pero menos que quien nunca lo había dejado.
¿Quién debería tener más cuidado con dejarlo?
Quienes toman el fármaco por su indicación cardiovascular (con diabetes tipo 2 o enfermedad cardiovascular previa), no por estética.
¿Esto cambia la decisión de empezar?
Refuerza que los GLP-1 son tratamientos crónicos: plantearlos como algo que se toma «una temporada» subestima su efecto sobre el corazón.