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Salud y Ciencia

Conducta alimentaria5 min de lectura

Comer sin control y sentir culpa: el trastorno por atracón

Qué es el trastorno por atracón, cómo se diferencia de un comer compulsivo ocasional y qué opciones de tratamiento existen según la evidencia.

Artículo validado por

Cristina Huelva, Psicóloga

Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Occidental · nº AN12409

Fechas

Publicado
Mesa de comedor iluminada tenuemente por la noche con un plato vacío y migas
Mesa de comedor iluminada tenuemente por la noche con un plato vacío y migas

En resumen5 claves

  1. 01El trastorno por atracón es el más frecuente dentro de los trastornos de la conducta alimentaria y durante años quedó sin diagnosticar.
  2. 02Se caracteriza por episodios repetidos de comer grandes cantidades en poco tiempo, con pérdida de control y malestar posterior.
  3. 03A diferencia de la bulimia o la anorexia, no incluye conductas compensatorias como vómitos o uso de laxantes, aunque sí puede coexistir con sobrepeso u obesidad.
  4. 04La terapia cognitivo-conductual mejorada es el tratamiento con más respaldo científico, junto a otras terapias psicológicas y, en algunos casos, apoyo farmacológico.
  5. 05Pedir ayuda profesional a tiempo mejora el pronóstico: es una enfermedad tratable y la recuperación es posible.

Qué es el trastorno por atracón

El trastorno por atracón es una enfermedad mental reconocida por las clasificaciones internacionales. Se caracteriza por episodios repetidos en los que la persona come grandes cantidades de comida en un periodo corto de tiempo. Tras estos episodios aparece un malestar intenso y una clara sensación de pérdida de control.

No debe confundirse con "darse un atracón" en una fiesta o un día especial. Para hablar de trastorno, los episodios deben repetirse y deben producir sufrimiento. En los criterios diagnósticos más usados, los del DSM-5 (el manual de referencia de la Asociación Americana de Psiquiatría), se exige que ocurra al menos una vez a la semana durante tres meses.

Fue reconocido como diagnóstico propio en 2013, cuando entró por primera vez en el DSM-5. Antes quedaba englobado en categorías más amplias y, en la práctica, a menudo sin diagnosticar. Hoy los manuales diagnósticos vigentes lo incluyen como una entidad diferenciada.

Cómo distinguir un atracón puntual de un trastorno

Comer de más de forma ocasional le pasa a casi cualquiera. Una cena abundante, una celebración, un momento de aburrimiento o de tristeza. Eso no es un trastorno.

La diferencia está en la frecuencia, en la pérdida de control y en el malestar posterior. La persona con trastorno por atracón siente que la comida la arrastra. Come más rápido de lo normal. Sigue comiendo aunque notes que está llena. Después siente vergüenza, culpa o asco.

Una pista útil para reconocer un episodio real: la cantidad comida es claramente mayor que la que comería otra persona en esa misma situación y en ese mismo tiempo. Si es solo tomar un poco más de lo habitual, no se considera un atracón. Tampoco lo es una buena comida un domingo.

Quién lo sufre y por qué

El trastorno por atracón es el más frecuente dentro de los trastornos de la conducta alimentaria. Afecta más a las mujeres, aunque también aparece en hombres, y suele iniciarse en la adolescencia o al principio de la edad adulta. Los datos disponibles indican que los casos han aumentado en las últimas décadas, en paralelo a cambios en el entorno alimentario y a la presión cultural por el peso.

Sus causas no son una elección ni una falta de voluntad. Se deben a una combinación de factores:

  • Predisposición genética, según los estudios en familias y gemelos.
  • Ciertas características de personalidad, como impulsividad, perfeccionismo o dificultad para manejar emociones.
  • Eventos vitales difíciles, por ejemplo duelos, separaciones, abusos o bullying.
  • El entorno alimentario actual, con presión estética y disponibilidad permanente de ultraprocesados.

También es más común en personas con sobrepeso u obesidad. Esto no significa que el peso sea la causa. Lo que ocurre es que ambas situaciones pueden coexistir y reforzarse mutuamente. El estigma social por el peso suele agravar el trastorno, no aliviarlo.

Variedad de dulces y snacks sobre una encimera
Durante un episodio de atracón la persona come muy deprisa, pierde el control de lo que ingiere y continúa aunque se note llena.

Síntomas y señales de alarma

Los criterios diagnósticos incluyen varios elementos que conviene conocer:

  • Episodios repetidos de comer gran cantidad de comida en un periodo corto, normalmente dos horas o menos.
  • Sensación de no poder parar o de no poder controlar lo que se come durante el episodio.
  • Comportamientos típicos durante el episodio: comer muy deprisa, seguir hasta sentirse incómodamente lleno, comer sin hambre real o sentir vergüenza después.
  • Malestar marcado por estos episodios.
  • Que aparezcan al menos una vez a la semana durante tres meses.

En la vida diaria hay señales que pueden pasar desapercibidas. Esconder comida en cajones o bolsos. Evitar comer en compañía. Ir a la cocina a escondidas por la noche. Saltarse comidas por la mañana para compensar lo del día anterior. Tener fuertes fluctuaciones de peso. Sentir culpa intensa después de comer.

Consecuencias para la salud

El trastorno por atracón afecta tanto al cuerpo como a la mente. Las personas que lo sufren tienen más riesgo de:

  • Sobrepeso y obesidad.
  • Diabetes tipo 2, por las variaciones frecuentes en la ingesta (en qué es la diabetes tipo 2 y sus opciones de tratamiento se desarrolla con detalle).
  • Colesterol alto y tensión arterial elevada.
  • Problemas digestivos como reflujo (en qué es el reflujo gastroesofágico y cómo se trata hay una guía específica), hinchazón y malestar abdominal.
  • Trastornos del estado de ánimo como depresión y ansiedad.
  • Baja autoestima, culpa persistente y aislamiento social.

A diferencia de otros trastornos como la bulimia o la anorexia, en el trastorno por atracón no se producen conductas compensatorias tras los episodios. Es decir, la persona no se provoca el vómito, no usa laxantes ni diuréticos, ni se obliga a hacer ejercicio excesivo para compensar. Esto no lo hace menos grave: la pérdida de control y el sufrimiento son igualmente reales.

Tratamientos que funcionan

El tratamiento suele combinar psicoterapia y, cuando es necesario, medicación. Los abordajes con más respaldo científico son estos:

  • Terapia cognitivo-conductual mejorada (CBT-E). Es la primera línea de tratamiento según las guías clínicas. Trabaja sobre los pensamientos, emociones y conductas vinculadas a la comida y al peso.
  • Terapia interpersonal. Se centra en los problemas de relación que pueden estar en la base del malestar.
  • Terapia dialéctico-conductual. Resulta útil cuando hay impulsividad marcada o dificultades para regular las emociones.

En cuanto a medicación, los profesionales pueden valorar el uso de ciertos psicofármacos que han mostrado reducir la frecuencia de los atracones. La decisión se toma caso por caso, valorando beneficios y efectos secundarios.

El acompañamiento nutricional también ayuda. Un dietista-nutricionista con experiencia en trastornos de la conducta alimentaria puede acompañar al paciente para normalizar la pauta de comidas y recuperar una relación más flexible con la comida, sin recurrir a dietas restrictivas, que suelen empeorar el problema.

Cuándo pedir ayuda

Pedir ayuda no es exagerar. Si tú o alguien cercano tiene atracones repetidos que generan malestar, merece la pena consultar. Cuanto antes se aborda el problema, mejor suele ser la evolución.

Las puertas de entrada suelen ser el médico de cabecera, que puede derivar a salud mental, o directamente un psicólogo o psiquiatra con formación en conducta alimentaria. En España y Latinoamérica hay equipos en hospitales públicos y centros privados especializados. Existen además asociaciones de pacientes y familiares que ofrecen orientación y apoyo.

Recuerda: el trastorno por atracón es una enfermedad, no un defecto de carácter ni una falta de fuerza de voluntad. Tratarla es posible. Las personas que piden apoyo suelen notar una mejoría significativa con el tiempo y pueden recuperar una relación tranquila con la comida.

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Fuentes

5 referencias
  1. [1]
    Eating disorders. · Lancet (London, England) · 2020 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
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    Binge-Eating Disorder. · The Psychiatric clinics of North America · 2019 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
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    Current Discoveries and Future Implications of Eating Disorders. · International journal of environmental research and public health · 2023 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
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    Feeding and eating disorders. · Handbook of clinical neurology · 2020 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  5. [5]
    Disentangling binge eating disorder and food addiction: a systematic review and meta-analysis. · Eating and weight disorders : EWD · 2022 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov

Historial de cambios

1

Revisamos el artículo cuando cambia la evidencia. Estos son los cambios de fondo registrados.

  1. Ampliación

    Añadimos al final del artículo el recurso de ayuda 024 y otros canales para situaciones urgentes, ya que se aborda un trastorno de la conducta alimentaria.

Preguntas frecuentes

4
¿Cómo sé si tengo un trastorno por atracón o solo como de más?
La diferencia está en la frecuencia (episodios al menos una vez por semana durante tres meses), en la sensación de no poder parar durante el episodio y en el malestar intenso que aparece después. Si el patrón se repite y afecta a tu vida diaria, conviene consultarlo con un profesional.
¿El trastorno por atracón solo afecta a personas con sobrepeso?
No. Puede aparecer en personas de cualquier peso. Lo que ocurre es que es más frecuente en personas con sobrepeso u obesidad porque ambas situaciones pueden coexistir, pero el peso no es la causa del trastorno.
¿Se puede tratar el trastorno por atracón?
Sí. Es una enfermedad que responde bien a la terapia psicológica, sobre todo a la terapia cognitivo-conductual mejorada, y, en algunos casos, al apoyo farmacológico. La evolución suele ser favorable cuando se pide ayuda a tiempo, aunque puede requerir un proceso de varios meses o más.
¿Por qué no puedo dejar de tener atracones si lo intento?
Porque no es una cuestión de fuerza de voluntad. En el trastorno por atracón influyen factores biológicos, emocionales y del entorno alimentario. Los enfoques basados solo en comer menos o en restringir la dieta suelen empeorar el problema. Lo más útil es un tratamiento profesional específico.