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Salud y Ciencia

Descubrimientos4 min de lectura

Ornitorrinco: huevos, campo eléctrico y veneno sin pariente

Diez cromosomas sexuales, pico que capta campos eléctricos mínimos y veneno. No es un fósil viviente: es otro camino entre mamíferos.

Revisión editorial

Revisado por el equipo de revisión de Salud y Ciencia.

Fechas

Publicado
Ornitorrinco nadando en la superficie de un arroyo selvático australiano, con el pico y parte del lomo visibles sobre el agua bajo luz suave de la mañana.
Ornitorrinco nadando en la superficie de un arroyo selvático australiano, con el pico y parte del lomo visibles sobre el agua bajo luz suave de la mañana.

En resumen5 claves

  1. 01El ornitorrinco es uno de los cinco mamíferos que ponen huevos y el único donde el sentido eléctrico guía la caza bajo el agua.
  2. 02Su pico lleva unos 40 000 electrorreceptores y detecta campos eléctricos del orden de pocos microvoltios por centímetro, sensibilidad comparable a la del delfín nariz de botella.
  3. 03El genoma, publicado en 2021, ordena sus cromosomas sexuales en cinco pares X y cinco pares Y, no en un único par como en el resto de mamíferos.
  4. 04El veneno solo aparece en los machos durante la época de celo: un cóctel de calicreínas, secretoglobinas y un péptido natriurético que provoca edema y dolor mantenido.
  5. 05No es un fósil viviente: el linaje de los monotremas se separó del nuestro hace unos 166 millones de años y sigue diversificándose.
Ilustración anatómica del pico del ornitorrinco con la red de electrorreceptores organizada en hileras densas a lo largo del pico.
El pico blando del ornitorrinco lleva unos 40 000 electrorreceptores dispuestos en hileras.

Por qué el pico «ve» lo que sus ojos no ven

Cuando el ornitorrinco se sumerge, cierra los ojos, las orejas y los orificios nasales. Y aun así caza invertebrados acuáticos con precisión. Lo que usa es un mapa eléctrico: su pico blando lleva unos 40 000 electrorreceptores y una red densa de mecanorreceptores que detecta los cambios de presión del agua. Una densidad de sensores que no tiene parangón en mamíferos.

El sistema funciona así: cada presa acuática (larvas de insecto, camarones, lombrices) produce un campo eléctrico minúsculo al moverse y bombear iones. El umbral de detección está en el rango de pocos microvoltios por centímetro. Esa cifra es comparable a la sensibilidad que un estudio de 2023 midió en el delfín nariz de botella, publicado en The Journal of Experimental Biology.

Esa información llega al cerebro por el nervio maxilar, que pasa por un canal infraorbitario muy ancho. Tan ancho que, según un estudio de morfología craneal de 2016 en Science Advances, ocupa el espacio donde en otros mamíferos se desarrollarían las raíces de los dientes adultos.

El veneno que solo aparece en celo

El espolón de los tobillos del macho es la pieza más llamativa. Y la más fácil de malinterpretar.

El veneno del ornitorrinco no se produce todo el año ni por hembras ni por crías. Solo lo fabrican los machos en celo, y se libera por un espolón hueco conectado a una glándula crural en la pata. La hipótesis mejor sostenida es que sirve para pelear con otros machos en la competencia por aparearse, no para cazar ni para defensa frente a depredadores.

La composición se ha rehecho en 2025. Un equipo australiano publicó en BMC Genomics la transcriptómica de la glándula crural. Identificó 13 proteínas clave del veneno, con tres calicreínas y tres secretoglobinas únicas del ornitorrinco, y un péptido natriurético (OvCNP-39) que produce edema y dolor mantenido. También hay componentes derivados de β-defensinas. El conjunto sugiere que varias de esas proteínas han sido reclutadas para inflamar en lugar de defender, un caso clásico de cooptación en la historia de los venenos.

En personas, el pinchazo causa un dolor descrito como insoportable. Se sostiene durante horas o días y se extiende con un edema que puede recorrer todo el brazo. Se ha descrito que responde mal a la morfina. Esa rareza, y la mezcla única en mamíferos, es lo que ha convertido al veneno en objeto de búsqueda de analgésicos no opioides. La pieza donde se explica cómo el veneno del ornitorrinco inspira nuevos analgésicos no opioides entra en el detalle molecular. Ninguna molécula de ese veneno ha llegado aún a ensayos clínicos en humanos: lo que hay es bioquímica, rodajas de tejido y modelos animales.

10 cromosomas sexuales: el genoma que rompió la idea de mamífero

En 2021, un consorcio internacional publicó en Nature los genomas de referencia del ornitorrinco y del equidna, los dos únicos géneros supervivientes de los monotremas. Lo más sorprendente no fue confirmar que ponen huevos, sino cómo organizan los cromosomas sexuales.

En lugar del par XX/XY único de los mamíferos placentarios y marsupiales, el ornitorrinco tiene 5 pares X y 5 pares Y en los machos, conectados entre sí en un anillo durante la meiosis. Es un sistema que no se parece a nada en mamíferos actuales. La interpretación más aceptada es la de un cromosoma en anillo ancestral que se fue fragmentando en los linajes que llevan a los mamíferos placentarios, mientras los monotremas lo conservaron en otra configuración.

Este detalle importa porque recuerda algo que la genética clínica humana olvida con frecuencia: los por qué hombres y mujeres enferman distinto según sus cromosomas sexuales. En el ornitorrinco esa obviedad está escrita a gran escala. Al compararlo con nuestros genomas se ve qué piezas se conservaron, cuáles se reordenaron y cuáles se perdieron en cada rama.

El mismo genoma documenta otros extremos del linaje. Tiene más receptores de feromonas y de detección de olores que en otros mamíferos. Y una dotación de genes de la leche que mezcla patrones típicos de mamífero con proteínas que se creían exclusivas de aves.

Por qué no es un fósil viviente

El tópico del ornitorrinco como mamífero primitivo a medio camino entre reptiles y aves se ha resistido dos siglos. La causa es simple: cuando los europeos lo vieron por primera vez, en 1797, pensaron que era una broma. La biología comparada dice otra cosa.

La separación entre los monotremas y el linaje que lleva a los mamíferos placentarios y marsupiales se estima en decenas de millones de años. Las dataciones más aceptadas lo sitúan en torno a 166 millones de años, dependiendo del reloj molecular usado. La cifra se apoya en los análisis del genoma publicados en 2021.

Desde entonces, el ornitorrinco ha seguido su propio camino. Ha desarrollado electrorrecepción de alta resolución. Ha reclutado proteínas de la defensa inmune para el veneno. Ha reorganizado su sistema de cromosomas sexuales. Eso no es estar a medio camino. Es estar en otra rama.

El único ornitorrinco vivo en la actualidad, Ornithorhynchus anatinus, vive en hábitats muy distintos a los de sus parientes fósiles del género Obdurodon, que vivieron en el Mioceno. La comparación de cráneos entre Obdurodon y el ornitorrinco actual muestra que la electrorrecepción se ha intensificado en el linaje moderno, probablemente como adaptación a cazar en aguas turbias, donde la vista no sirve.

Qué hacer con esto (y qué no)

Si te interesa la biología del ornitorrinco, lo más útil que puedes llevarte de aquí es esto: la rareza del ornitorrinco no está en sus piezas sueltas, sino en cómo están combinadas. Huevos, pico eléctrico, veneno en celo, diez cromosomas sexuales, dientes de cachorro que se pierden. Cualquiera de esas cosas por separado la tiene otro animal. La combinación, no.

Si lo que te enganchó fue el veneno, la nota realista es esta: la ciencia aún no ha pasado de la bioquímica y los modelos animales. Todavía no hay un fármaco inspirado en el ornitorrinco que haya demostrado aliviar dolor en personas en un ensayo clínico. Si eso llega, lo contaremos con el mismo cuidado con el que se cuenta esta pieza.

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Fuentes

6 referencias
  1. [1]
    Insights into platypus crural gland transcriptomics - venom and beyond · BMC Genomics · 2025 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  2. [2]
    Platypus and echidna genomes reveal mammalian biology and evolution · Nature · 2021 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  3. [3]
  4. [4]
  5. [5]
    A spur to atavism: placing platypus poison · Journal of the History of Biology · 2015 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  6. [6]
    Passive electroreception in bottlenose dolphins (Tursiops truncatus) · The Journal of Experimental Biology · 2023 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov

Preguntas frecuentes

3
¿Qué tipo de animal es el ornitorrinco?
Es un mamífero monotremo, un grupo que pone huevos y mantiene rasgos que en otros mamíferos se perdieron: tienen cloaca y comparten con reptiles y aves varias piezas del sistema inmune.
¿De verdad detecta electricidad?
Sí. Su pico lleva electrorreceptores y mecanorreceptores que usan para cazar sin abrir los ojos bajo el agua. El umbral medido está en el rango de pocos microvoltios por centímetro, suficiente para captar los campos que generan las presas al moverse.
¿Su veneno es peligroso para personas?
Duele muchísimo, pero no suele matar. Provoca edema y un dolor que se mantiene horas o días y no responde bien a la morfina. Solo lo producen los machos en época de celo y parece servir para pelear con otros machos.

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