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Salud y Ciencia

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Antes de los 63, poco ejercicio casi duplica tu riesgo de diabetes tipo 2

Estudio con 87.975 adultos seguidos 7,7 años asocia más actividad física con menos diabetes tipo 2. En mayores se previenen más casos en cifras absolutas.

Artículo validado por

Marina Sarrias, Médica

Col·legi Oficial de Metges de Barcelona · nº 64943

Fechas

Publicado
Dos personas mayores caminando juntas a paso ligero por un parque
Dos personas mayores caminando juntas a paso ligero por un parque

En resumen5 claves

  1. 01Más actividad física moderada-vigorosa se asocia a un riesgo menor de diabetes tipo 2.
  2. 02En menores de 63 años, hacer poco ejercicio casi duplica el riesgo.
  3. 03En mayores de 63 años el beneficio en casos nuevos evitados es mayor en cifras absolutas.
  4. 04Las guías recomiendan al menos 150 minutos semanales de actividad moderada-vigorosa.
  5. 05Es un estudio observacional: muestra asociación, no causalidad demostrada.

Qué se ha descubierto

Hacer más actividad física de intensidad moderada a vigorosa se asocia a un riesgo mucho menor de diabetes tipo 2. El efecto aparece en adultos de todas las edades. Pero el estudio, presentado en el congreso de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD) en Milán (del 28 de septiembre al 2 de octubre de 2026), aporta una conclusión práctica. En cifras absolutas, la mayoría de los casos nuevos se previene en mayores de 63 años.

El equipo del Centro Médico Universitario de Leiden (Países Bajos) comparó dos grupos según los minutos semanales de movimiento. Quienes menos se movían hacían una mediana de 121 minutos por semana. Quienes más se movían llegaban a 409. En menores de 63 años, el grupo menos activo duplicaba el riesgo de diabetes tipo 2 frente al más activo. En mayores de 63, hacer menos ejercicio se asociaba a un 65 % más de riesgo relativo.

Acelerómetro colocado en la muñeca de una persona mayor
Los participantes llevaron un acelerómetro en la muñeca durante siete días seguidos.

Cómo se hizo el estudio

El análisis usó datos de 87.975 adultos sin antecedentes de diabetes. Todos participan en el estudio UK Biobank y fueron reclutados entre febrero de 2013 y diciembre de 2015. La edad media era 63 años. El 57 % eran mujeres y el 97 % se identificó como blancos. Cada voluntario llevó un acelerómetro, un pequeño dispositivo que mide el movimiento, en la muñeca durante siete días seguidos. Así se registró su actividad habitual.

Los niveles de ejercicio se clasificaron como «bajo» o «alto» según la mediana de minutos semanales de cada franja de edad. Es una forma de no penalizar a los mayores solo por hacer menos ejercicio.

Durante un seguimiento medio de 7,7 años, 2.140 personas (un 2,4 %) desarrollaron diabetes tipo 2. De ellas, 748 pertenecían al grupo con menor volumen de ejercicio. Los investigadores también miraron el momento del día en que se hacía la actividad, el sexo y la presencia de problemas metabólicos previos. Entre ellos, prediabetes (azúcar en sangre por encima de lo normal, pero sin llegar a diabetes), colesterol alto o hipertensión.

Qué significa y qué no

La autora principal, la doctora Diana van Heemst, lo resume «así»: todos los adultos deberían moverse lo máximo posible, porque más actividad se relaciona con menos diabetes tipo 2. En términos de salud pública, la estrategia más eficiente para reducir el número total de casos sería animar a moverse a las personas mayores, ya que su riesgo basal es más alto.

Esto no significa que los jóvenes deban descuidarse. El efecto relativo sobre el riesgo es mayor antes de los 63 años. Empezar a moverse pronto sigue siendo clave.

Tampoco estamos ante un ensayo clínico, es decir, un estudio donde se asigna al azar a unas personas a una intervención y a otras no. Es un estudio observacional: los científicos solo observan y registran datos sin asignar nada. Hay una asociación estadística clara, pero no se puede asegurar que el ejercicio cause por sí solo toda la diferencia. Otros factores también influyen: la alimentación, el peso, los genes, el sueño o el nivel socioeconómico.

Contexto

Las guías actuales recomiendan a los adultos acumular al menos 150 minutos semanales de actividad moderada-vigorosa. Caminar a paso ligero, pedalear o nadar sirve. La Organización Mundial de la Salud (OMS) sitúa la diabetes tipo 2 entre las principales causas de mortalidad y discapacidad en el mundo. La franja donde más casos se concentran coincide con la de los mayores.

Trabajos previos han mostrado que caminar reduce el riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, deterioro cognitivo y mortalidad general.

En los adultos mayores, el sedentarismo se suma a otros problemas como la sarcopenia (pérdida de masa y fuerza muscular). Es más frecuente en personas con diabetes. Con los años, las intervenciones que unen ejercicio y buena nutrición cobran especial relevancia.

Qué falta por saber

Hay preguntas abiertas. Los autores quieren comprobar si el momento del día en que se hace ejercicio (mañana o tarde) cambia el efecto. Su análisis apunta algo, pero no termina de confirmarlo. Falta saber qué tipo de actividad funciona mejor: caminar, bicicleta, fuerza o una mezcla. Los participantes del UK Biobank son sobre todo personas blancas del Reino Unido, así que no está claro si los resultados se repiten en otras poblaciones. Haría falta un ensayo aleatorizado, es decir, uno donde se asigne al azar a unas personas a hacer ejercicio y a otras no. Solo «así» se podrá confirmar que el ejercicio, por sí mismo, reduce los casos nuevos de diabetes tipo 2 y en qué medida.

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Fuentes

4 referencias
  1. [1]
  2. [2]
  3. [3]
    Diet, exercise, and pharmacotherapy for sarcopenia in people with diabetes. · Metabolism: clinical and experimental · 2023 · doi.org
  4. [4]

Preguntas frecuentes

5
Cuánta actividad física hay que hacer para reducir el riesgo de diabetes tipo 2?
Las guías recomiendan al menos 150 minutos semanales de actividad de intensidad moderada a vigorosa, como caminar a paso ligero, pedalear o nadar. En el estudio, quienes hacían unos 409 minutos a la semana tenían menos riesgo que quienes hacían unos 121 minutos.
El ejercicio protege más a jóvenes o a mayores?
El efecto relativo sobre el riesgo es mayor antes de los 63 años. Pero como los mayores parten de un riesgo basal más alto, el número absoluto de casos de diabetes tipo 2 que se pueden prevenir moviéndose más es mayor en esa franja de edad.
Caminar sirve para reducir el riesgo de diabetes tipo 2?
Sí. Caminar a paso ligero cuenta como actividad moderada y entra en los 150 minutos semanales que recomiendan las guías. En este estudio, los participantes llevaron un acelerómetro una semana y se les siguió una media de 7,7 años.
Es un estudio observacional o un ensayo clínico?
Es observacional: los investigadores midieron la actividad de los participantes con un acelerómetro y siguieron su salud durante años, sin asignar a nadie a un programa de ejercicio. Por eso muestra asociación entre moverse más y tener menos diabetes, pero no prueba que el ejercicio por sí solo sea la causa.
Sirve empezar a hacer ejercicio después de los 63?
Sí. Los autores insisten en que el beneficio aparece a cualquier edad. En mayores de 63, hacer menos actividad se asoció a un 65 % más de riesgo relativo de diabetes tipo 2, y como su riesgo basal es más alto, el número de casos que se previene moviéndose más es mayor en cifras absolutas.