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Salud y Ciencia

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Más actividad física evitaría muchos casos de diabetes tipo 2

Un estudio de la EASD 2026 con 87.975 adultos seguidos casi ocho años asocia más actividad moderada-vigorosa con menor riesgo de diabetes tipo 2, sobre todo en mayores de 63 años.

Artículo validado por

Marina Sarrias, Médica

Col·legi Oficial de Metges de Barcelona · nº 64943

Fechas

Publicado
Dos personas mayores caminan a buen paso por un parque
Dos personas mayores caminan a buen paso por un parque

En resumen5 claves

  1. 01Hacer más actividad física moderada o vigorosa se asocia con un riesgo menor de diabetes tipo 2 en adultos de todas las edades.
  2. 02En menores de 63 años, el grupo con menos minutos de actividad a la semana duplicaba el riesgo de desarrollar la enfermedad.
  3. 03En mayores de 63 años, menos actividad se asoció con un 65% más de riesgo relativo, y como parten de un riesgo base más alto, suman más casos absolutos.
  4. 04Es un estudio observacional: muestra asociación, no causalidad, y la población es mayoritariamente blanca y británica.
  5. 05Las guías actuales recomiendan al menos 150 minutos semanales de actividad moderada-vigorosa, una cifra que este trabajo vincula con mejor protección.

Qué se ha descubierto

El Congreso Anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD), previsto en Milán entre el 28 de septiembre y el 2 de octubre de 2026, ha dado a conocer un trabajo que vuelve a poner el foco en el movimiento. La conclusión principal es clara: hacer más actividad física moderada o vigorosa se asocia con un riesgo bastante más bajo de desarrollar diabetes tipo 2.

El equipo de la doctora Diana van Heemst, del Centro Médico Universitario de Leiden (Países Bajos), comparó dos grupos según los minutos de actividad a la semana. En los menores de 63 años, quienes hacían menos ejercicio (una mediana de 121 minutos semanales) tenían más del doble de riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 que quienes hacían más (mediana de 409 minutos por semana).

En los mayores de 63 años, hacer menos actividad se asoció con un riesgo relativo un 65% mayor. Aunque el porcentaje parece más modesto, los autores insisten en que, a escala de población, evitar más casos pasa por animar también a los adultos de más edad. Como resume la doctora van Heemst, "todos los adultos deberían estar animados a ser tan activos como puedan".

Cómo se hizo el estudio

Se usaron datos del Biobanco del Reino Unido, una gran cohorte que sigue a personas adultas. Participaron 87.975 personas sin diabetes previa, reclutadas entre febrero de 2013 y diciembre de 2015. La edad media era de 63 años, un 57% eran mujeres y la gran mayoría se identificó como blanca.

Cada participante llevó un acelerómetro en la muñeca durante siete días seguidos. Es un pequeño dispositivo que mide cuánto te mueves en la vida diaria, una forma más objetiva que rellenar un cuestionario. Tras esa semana, se les siguió una media de 7,7 años.

Para evitar que los mayores quedaran sobrerrepresentados en el grupo "sedentario" solo por cuestión de edad, los autores fijaron el corte entre menos y más actividad usando la mediana dentro de cada franja de edad.

Durante el seguimiento, 2.140 personas (un 2,4% del total) desarrollaron diabetes tipo 2. En el grupo con más minutos de actividad se dieron 748 casos entre 44.020 participantes.

Qué significa y qué no

Este estudio no demuestra que el ejercicio por sí solo impida la diabetes. Es observacional: muestra una asociación entre moverse más y enfermar menos, pero no puede descartar que detrás haya otros hábitos, como una alimentación más sana, mejor sueño o menos peso corporal.

También es clave entender que el beneficio se ve a cualquier edad. Los menores de 63 notan un riesgo proporcional mayor, pero los mayores de 63 suman más casos absolutos porque parten de un riesgo base más alto.

Otra lectura útil: el momento del día (mañana o tarde) no marcó diferencias claras. Los propios autores señalan que sus hallazgos no apoyan recomendaciones de horario distintas para unos u otros.

Una mujer camina a buen paso por un parque
Caminar a buen paso cuenta como actividad moderada y se asocia con menor riesgo de diabetes tipo 2.

Contexto

La diabetes tipo 2 es la forma más frecuente de la enfermedad y representa entre el 90% y el 95% de todos los casos en el mundo, según una revisión publicada en JAMA.

Los factores de riesgo están bien mapeados: edad avanzada, antecedentes familiares, sobrepeso u obesidad, y una vida sedentaria. Aquí encaja el papel del movimiento. El ejercicio mejora la sensibilidad a la insulina, que es la hormona que mete el azúcar dentro de las células, y ayuda a regular la glucosa en sangre.

Las guías actuales, recogidas por la OMS y otras sociedades científicas, piden al menos 150 minutos semanales de actividad moderada-vigorosa. Algo que se nota al caminar a buen paso, ir en bicicleta o nadar. No hace falta entrenar como un atleta: moverse más cada día ya cuenta, incluso repartido en ratos cortos, según muestran los estudios sobre el ejercicio de fin de semana y los beneficios de caminar a diario.

Qué falta por saber

El trabajo tiene limitaciones que conviene recordar. La población estudiada es mayoritariamente blanca y británica, así que los resultados podrían no trasladarse igual a otros contextos.

El acelerómetro solo midió siete días. Da una foto fija de la rutina, pero no garantiza que esa pauta se mantuviera durante los casi ocho años de seguimiento. Tampoco se detalla de forma separada el efecto de cada tipo de actividad.

Faltará también ver ensayos que comparen de verdad distintas dosis de ejercicio, con asignación controlada, y que midan a la vez dieta, sueño y composición corporal. Mientras tanto, lo sensato es aplicar lo que ya recomiendan las guías: moverse más, a cualquier edad, como primer paso para reducir el riesgo.

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Fuentes

4 referencias
  1. [1]
  2. [2]
    Diagnosis and Treatment of Type 2 Diabetes in Adults: A Review. · JAMA · 2025 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  3. [3]
    Exercise and cardiovascular health: A state-of-the-art review. · Progress in cardiovascular diseases · 2023 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  4. [4]

Preguntas frecuentes

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¿Cuánta actividad física hay que hacer para reducir el riesgo de diabetes tipo 2?
Las guías actuales piden al menos 150 minutos por semana de actividad moderada-vigorosa, como caminar a buen paso, nadar o ir en bici. Este nuevo trabajo asocia un riesgo aún menor cuando se superan los 400 minutos semanales, pero moverse más siempre ayuda.
¿Es más importante hacer ejercicio en jóvenes o en mayores?
El beneficio se observa en todas las edades. En menores de 63 años, el grupo menos activo duplicaba el riesgo, mientras que en mayores se asociaba con un 65% más. Como los mayores parten de un riesgo base más alto, animarles a moverse puede evitar más casos en cifras absolutas.
¿Importa a qué hora se hace el ejercicio?
En este estudio, el momento del día (mañana o tarde) no cambió el efecto protector. Lo importante parece ser moverse, no tanto cuándo hacerlo.