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Salud y Ciencia

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Mismos tiempos en el maratón con y sin diabetes tipo 1

Estudio observacional con 20 corredores (10 con diabetes tipo 1) en el Maratón de Poznań 2025: tiempos similares y sin bajadas graves de azúcar.

Artículo validado por

Natali González, Médica

Colegio Oficial de Médicos de La Rioja · nº 26/4812791

Fechas

Publicado
Corredor de maratón con un sensor continuo de glucosa en el brazo durante la prueba
Corredor de maratón con un sensor continuo de glucosa en el brazo durante la prueba

En resumen5 claves

  1. 01Diez corredores aficionados con diabetes tipo 1 terminaron el Maratón de Poznań 2025 en tiempos similares a otros diez corredores sin diabetes.
  2. 02La estrategia combinó reducción de insulina basal, una ingesta media de 53,5 g de hidratos de carbono por hora y un monitor continuo de glucosa.
  3. 03Solo hubo dos lecturas por debajo del rango objetivo en un mismo participante, que completó la carrera.
  4. 04Los sensores continuos perdieron precisión durante la prueba, con diferencias del 37% al 43% respecto al glucómetro.
  5. 05El estudio es pequeño y observacional, así que sus conclusiones no se pueden extrapolar a todas las personas con diabetes tipo 1.
Corredor de maratón consultando un sensor continuo de glucosa en el brazo
Los corredores con diabetes tipo 1 llevaron un sensor continuo de glucosa durante toda la prueba.

Qué se ha descubierto

Diez corredores aficionados con diabetes tipo 1 terminaron el Maratón de Poznań 2025, una prueba de 42 kilómetros. Lo hicieron en un tiempo parecido al de otros diez corredores sin la enfermedad. No hubo abandonos por bajadas graves de azúcar. La glucosa se mantuvo dentro de un rango manejable durante toda la carrera.

El trabajo se presenta en el congreso de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD). Se celebra en Milán entre el 28 de septiembre y el 2 de octubre. La estrategia que siguieron combinó tres elementos: ajuste de insulina, ingesta controlada de hidratos de carbono y un monitor continuo de glucosa. Este último es un sensor colocado bajo la piel que mide el azúcar en sangre cada pocos minutos.

Cómo se hizo el estudio

El equipo de Michał Kulecki y Andrzej Gawrecki, de la Universidad de Ciencias Médicas de Poznań y del Hospital Raszeja, reunió a veinte corredores aficionados. Diez tenían diabetes tipo 1, diagnosticada al menos un año antes. Los otros diez sirvieron como grupo de comparación.

En el grupo con diabetes, la mediana de años viviendo con la enfermedad era de 16,5. Su hemoglobina glicosilada, un análisis que refleja el promedio de azúcar en sangre de los últimos meses, estaba en el 6,4%. Cinco participantes se administraban la insulina con inyecciones diarias. Tres usaban una bomba convencional. Dos llevaban un sistema automatizado de infusión, un dispositivo que ajusta la insulina según la lectura del sensor.

Antes de la carrera, los organizadores les entrenaron en el manejo de su glucosa. También ajustaron la insulina basal, la dosis de fondo que mantiene el azúcar estable sin comer. Los que usaban inyecciones la bajaron un 25%. Los de bomba convencional, un 50%. Los del sistema automatizado fijaron un objetivo de 150 mg/dL. La glucosa objetivo antes de la salida quedó entre 140 y 200 mg/dL.

Durante la prueba se midió la glucosa en cinco puntos: salida, kilómetro 10, 19, 30 y meta. Se usó un glucómetro capilar, un pinchazo en el dedo, y se comparó con dos sensores continuos. Uno era de lectura intermitente, el otro en tiempo real. El equipo investigador administró hidratos de carbono o insulina adicional según los valores.

Qué significa y qué no

Los corredores con diabetes tipo 1 terminaron la prueba en una mediana de 228 minutos. El grupo sin diabetes lo hizo en 248 minutos. La diferencia no fue estadísticamente significativa, así que podría deberse al azar y no a una diferencia real entre los grupos.

La glucosa medida con glucómetro fue cambiando a lo largo del recorrido. Empezó en 183,5 mg/dL en la salida. Bajó a 119,5 en el kilómetro 10. Subió a 142,5 en el 19. Cayó a 121,5 en el 30. Terminó en 108,5 mg/dL.

Solo hubo dos lecturas por debajo del rango objetivo, ambas en el mismo participante, que aun así cruzó la meta. Este corredor tomaba 49,5 gramos de hidrato de carbono por hora, una cifra algo inferior a la mediana del grupo, de 53,5 g/h. Esa cantidad equivale a 2,61 g por kilo de peso durante toda la prueba.

El estudio muestra que correr un maratón con diabetes tipo 1 es posible sin incidentes graves si hay planificación, un equipo médico cerca y un monitor continuo de glucosa. No demuestra que sea seguro para cualquier persona con esta enfermedad. La muestra es muy pequeña. Eran corredores aficionados, sí, pero entrenados. Y todos recibieron apoyo médico durante la prueba.

Tampoco es una recomendación general de lanzarse a correr 42 kilómetros sin asesoramiento previo. Los propios autores lo aclaran: cada persona con diabetes tipo 1 responde de forma distinta al ejercicio prolongado. Cualquier plan debe pasar antes por el equipo médico que la atiende.

Contexto

La diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune. El sistema de defensa del cuerpo ataca por error al páncreas, que deja de producir insulina. Quienes la tienen deben administrarse esta hormona de forma continua. También tienen que controlar su glucosa en sangre para evitar tanto subidas como bajadas peligrosas.

El ejercicio de resistencia prolongado, como un maratón, es un reto especial. Quema mucho glucógeno, el azúcar almacenado en los músculos, y multiplica el riesgo de hipoglucemia, una bajada de azúcar que puede ser peligrosa. El miedo a una hipoglucemia se extiende a otros esfuerzos físicos que mueven el azúcar de forma parecida: también se ha visto que en ningún bajón grave de azúcar en 110 relaciones sexuales medidas con sensor las cifras se mantuvieron dentro de un rango seguro en adultos con diabetes tipo 1.

Los monitores continuos de glucosa llevan años en el mercado. Han cambiado la vida de muchas personas con diabetes tipo 1. Permiten ver en tiempo real la tendencia del azúcar y recibir alarmas cuando baja o sube demasiado. Aun así, su precisión puede alterarse durante el ejercicio intenso, por cambios en el flujo sanguíneo bajo la piel.

En este estudio, la diferencia media entre el sensor y el glucómetro fue del 43% en el de lectura intermitente. En el de tiempo real, del 37%. Son valores altos comparados con el uso en reposo, donde se aceptan diferencias menores, de entre el 10% y el 15%. Por eso los investigadores confirmaron cada medición con un pinchazo en los cinco puntos de control.

Qué falta por saber

El estudio es observacional y muy pequeño: solo diez corredores con diabetes tipo 1. Sus resultados no se pueden extrapolar a personas con esta enfermedad que no estén entrenadas, que tengan complicaciones cardiovasculares o que usen otros tratamientos.

Otra duda pendiente es cómo se comportan los sensores en distancias aún más largas, como ultramaratones o pruebas en montaña. Un trabajo previo del mismo equipo polaco, publicado en 2018, ya describió a cuatro hombres con diabetes tipo 1 que completaron un ultramaratón de montaña. Aquel informe se centró más en la viabilidad que en datos detallados de glucosa.

Faltan estudios con más participantes, en distintas condiciones ambientales y con distintos dispositivos. Solo así se podrá confirmar que correr pruebas de fondo largas con diabetes tipo 1 es razonablemente seguro cuando se planifica bien.

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Fuentes

3 referencias
  1. [1]
    Running marathons with type 1 diabetes can be safe, small study shows. · European Association for the Study of Diabetes (EASD) · 2026 · medicalxpress.com
  2. [2]
    Management and Medical Care for Individuals with Type 1 Diabetes Running a Marathon. · Journal of clinical medicine · 2025 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  3. [3]
    Safe Completion of a Trail Running Ultramarathon by Four Men with Type 1 Diabetes. · Diabetes technology & therapeutics · 2018 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov

Preguntas frecuentes

3
¿Puede una persona con diabetes tipo 1 correr un maratón?
Según este estudio, sí es posible, con planificación médica, ajuste de insulina, ingesta controlada de hidratos de carbono y un sensor de glucosa. Pero la muestra es muy pequeña: solo diez corredores con diabetes tipo 1, todos entrenados y supervisados durante la prueba.
¿Qué precauciones hay que tomar antes de un maratón con diabetes tipo 1?
En el estudio se redujo la insulina basal un 25% en quienes usaban inyecciones y un 50% en los de bomba convencional. Se fijó una glucosa objetivo antes de la salida entre 140 y 200 mg/dL y se administraron hidratos durante la carrera. Cualquier plan debe ser revisado por el equipo médico que atiende a cada persona.
¿Es fiable el sensor de glucosa durante un maratón?
Menos que en reposo. En este estudio, las lecturas del sensor difirieron del glucómetro entre un 37% y un 43%, así que se recomienda confirmarlas con un pinchazo en el dedo durante pruebas largas.