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Salud y Ciencia

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Tu cerebro se forma a partir de dos grupos de células distintos, no de uno

Tu cerebro se forma a partir de dos grupos de células distintos, no de uno solo. Qué dice la evidencia sobre su desarrollo y por qué importa.

Artículo validado por

Marina Sarrias, Médica

Col·legi Oficial de Metges de Barcelona · nº 64943

Fechas

Publicado
LáminaDiagrama de bosque: así se combinan los estudios de un metaanálisis.

En resumen5 claves

  1. 01Un estudio de Stanford muestra que el cerebro humano nace de dos linajes celulares separados desde la gastrulación, no de uno solo.
  2. 02La vía Otx2 da lugar al forebrain y al midbrain; la vía Gbx2 da lugar al hindbrain, donde se regulan respiración, sueño, hambre y deglución.
  3. 03Por primera vez se cultivan neuronas humanas del tronco encefálico en el laboratorio, lo que abre la puerta a estudiar ELA y SMA en placa.
  4. 04El patrón de dos orígenes se repite en pollos, pez cebra y gusanos bellota: lleva más de 550 millones de años activo en la evolución.
  5. 05Fármacos como la semaglutida actúan sobre circuitos del hambre del hindbrain, un territorio que ahora se puede cultivar en célula humana.

Nuestro cerebro no es un único órgano. Viene de dos linajes celulares independientes, que llevan más de 500 millones de años evolucionando por separado. Se empaquetan dentro del cráneo.

Un equipo de Stanford Medicine lo acaba de mostrar en un estudio de laboratorio publicado en Nature Neuroscience. Hasta ahora, nadie había conseguido cultivar neuronas funcionales del tronco encefálico humano. El motivo era simple: ese territorio nunca salió de las mismas células madre que el resto del cerebro. Son dos caminos distintos desde la gastrulación.

Datos clave

Vía Otx2
Da lugar al forebrain y al midbrain: corteza, lenguaje, pensamiento abstracto.
Vía Gbx2
Da lugar al hindbrain: respiración, sueño, deglución, hambre.
Antigüedad del patrón
Más de 550 millones de años; aparece en pollos, pez cebra y gusanos bellota.

Por qué este estudio cambia la conversación

El hallazgo, dirigido por Kyle Loh en Stanford, parte de una observación clara: durante décadas, los protocolos de diferenciación intentaban convertir progenitores del cerebro anterior en neuronas del tronco encefálico. Casi nunca funcionaba. La nueva investigación muestra que el intento era físicamente imposible. Son dos poblaciones que se excluyen mutuamente desde la gastrulación, mucho antes de que el embrión tenga forma reconocible.

Para demostrarlo, el equipo usó dos líneas de evidencia complementarias.

La primera vino de embriones de ratón en la fase de gastrulación: identificaron una población que expresa Otx2 y otra que expresa Gbx2. Nunca se solapan. Quien es una no puede ser la otra.

La segunda vino de la configuración de la cromatina, es decir, cómo está empaquetado el ADN, en células humanas en esa misma ventana. Las dos poblaciones tienen patrones de accesibilidad genética completamente distintos. Eso fija su destino desde el principio.

Entender ese cierre, lo que los biólogos llaman compromiso del progenitor, es lo que ha permitido cultivar por primera vez neuronas motoras del tronco encefálico humano en una placa de cultivo. Tienen sus patrones eléctricos característicos y proteínas propias de los segmentos que controlan la cara y la deglución.

El trabajo silencioso del tronco encefálico

Cuando hablamos de cerebro, casi siempre pensamos en la corteza: la parte que decide, recuerda y habla. Pero el hindbrain, escondido en la base del cráneo, hace el trabajo silencioso del que depende tu vida.

Tenemos dentro dos sistemas nerviosos de varios cientos de millones de años de edad que la evolución empujó a vivir en el mismo sitio.

La nota de prensa de Stanford incluye un detalle que conecta este hallazgo con tu día a día. Los circuitos del hambre del tronco encefálico son justo el punto donde actúa la semaglutida (Ozempic, Wegovy). Si alguna vez te has preguntado por qué un fármaco que se inyecta la gente con diabetes tipo 2 cambia la sensación de apetito, parte de la respuesta está en esta zona del cerebro que ahora podemos cultivar y estudiar mejor.

Por qué cuesta tanto estudiar enfermedades del tronco encefálico

Este es el punto con más impacto clínico.

Hay enfermedades devastadoras que destruyen, neurona a neurona, justo esa parte del cerebro, y que hasta ahora casi no se podían investigar en el laboratorio. La atrofia muscular espinal, conocida por sus siglas SMA, es la primera causa genética de muerte en menores de un año. La esclerosis lateral amiotrófica, la ELA, suele aparecer entre los 40 y los 70 años y avanza hasta la insuficiencia respiratoria. En ambas, la afectación del tronco del encéfalo es la que marca la supervivencia, porque controla la deglución y el reflejo respiratorio.

Para hacerte una idea de cómo se traduce esto en tratamientos en marcha, puedes leer nuestra pieza sobre la terapia RNA hecha a medida para un paciente con ELA. La pista es complementaria: si conseguimos cultivar las neuronas afectadas, se pueden probar terapias personalizadas sobre ellas antes de llevarlas a la clínica.

Una pista independiente que apuntaba en la misma dirección

No es la primera vez que la biología sugiere que el cerebro no es una pieza única.

Un estudio publicado en Nature en 2022, basado en mosaicismo somático (pequeñas mutaciones que aparecen al dividirse las células madre embrionarias y sirven como huella del linaje), encontró que los clones celulares de la corteza tienden a respetar el eje anteroposterior mucho antes que cualquier otro eje. Las células del lóbulo frontal comparten más historia entre sí que con las del occipital. Eso encaja con la idea de dos orígenes embrionarios distintos, aunque en aquel trabajo no se podía separar forebrain de hindbrain.

Que dos líneas de investigación independientes, con técnicas muy distintas, converjan en la misma imagen refuerza el resultado.

Qué cambia en la práctica y qué todavía no

Lo que cambia es tangible.

Hay un modelo de laboratorio real para cultivar neuronas humanas del tronco encefálico, incluidas las motoras que controlan la cara y la deglución. Es la pieza que faltaba para investigar SMA y ELA en placa.

Se abre la puerta a estudiar cómo actúan fármacos como la semaglutida sobre circuitos específicos del hambre, sin tener que recurrir solo a experimentos en animales.

Y obliga a reescribir la parte de los libros de texto sobre el desarrollo del sistema nervioso central. El cerebro humano no es un órgano, son dos sistemas nerviosos empaquetados.

Lo que sigue abierto también importa.

El estudio trabaja con células madre humanas y embriones de ratón. No hay datos en pacientes con SMA o ELA. El siguiente paso es validar que las neuronas cultivadas reproducen las mismas alteraciones que se ven en la enfermedad, y eso llevará años.

Queda por explorar si la médula espinal comparte el mismo origen dual del tronco encefálico o si tiene un tercero. Los autores lo dejan como objetivo explícito.

Y si la separación es tan antigua en la evolución, ¿cómo se coordinan los dos sistemas para producir algo tan integrado como la consciencia y la conducta? Esa pregunta sigue abierta.

Tener el cerebro como un solo órgano sería probablemente más eficiente, pero dependemos de esta forma primitiva de fabricar el cerebro como dos piezas separadas.

Para contextualizar, recuerda que el alzhéimer, la enfermedad de Parkinson y la esclerosis múltiple afectan sobre todo al cerebro anterior y al mesencéfalo. El hindbrain había quedado casi fuera del mapa de la medicina regenerativa, y este estudio lo coloca dentro. Si quieres repasar por dónde van los fármacos en investigación para el alzhéimer, tienes esta radiografía de 2025.

Preguntas frecuentes

¿Es verdad que tengo dos cerebros dentro de la cabeza? En sentido estricto, no. Lo que muestra el estudio es que forebrain, midbrain y hindbrain tienen un origen embrionario distinto desde la gastrulación. Funcionan como un sistema muy integrado, pero a la hora de cultivar neuronas o de entender enfermedades del tronco encefálico, esa separación sí se nota.

¿Por qué importa para la ELA y la atrofia muscular espinal? Porque ambas afectan a neuronas del tronco encefálico que controlan la deglución y la respiración, y hasta ahora no se podían cultivar en el laboratorio. El nuevo protocolo permite obtener esas neuronas a partir de células madre humanas, lo que abre la puerta a probar tratamientos sobre tejido que reproduce la biología humana.

¿Significa esto que se va a curar el alzhéimer o el párkinson? No. Esas enfermedades afectan principalmente al cerebro anterior y al mesencéfalo, donde este hallazgo no aporta aún aplicación directa. Sí puede ayudar a entender mejor la ELA y la SMA, y a investigar circuitos del hambre, del sueño y de la respiración.

¿Esto sirve para mí mañana? No de forma inmediata. Es investigación básica, publicada en una revista revisada por pares. Que esté en Nature Neuroscience es buena señal de calidad, pero hasta que se traduzca en un ensayo con pacientes pasarán años.

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Fuentes

3 referencias
  1. [1]
  2. [2]
    Human brain is two separate organs, research finds · Stanford Medicine / Medical Xpress · 2026 · medicalxpress.com
  3. [3]

Preguntas frecuentes

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¿Es verdad que tengo dos cerebros dentro de la cabeza?
En sentido estricto, no. Lo que muestra el estudio es que forebrain, midbrain y hindbrain tienen un origen embrionario distinto desde la gastrulación.
¿Por qué importa para la ELA y la atrofia muscular espinal?
Porque ambas afectan a neuronas del tronco encefálico que controlan la deglución y la respiración, y hasta ahora no se podían cultivar en el laboratorio.
¿Significa esto que se va a curar el alzhéimer o el párkinson?
No. Esas enfermedades afectan al forebrain y al mesencéfalo, donde este hallazgo no aporta aplicación directa. Sí puede ayudar a entender mejor la ELA y la SMA.
¿Esto sirve para mí mañana?
No de forma inmediata. Es investigación básica revisada por pares; hasta que se traduzca en ensayos con pacientes pasarán años.

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