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Diseñan un fármaco para un solo paciente con ELA y su función mejora

Un paciente con una mutación rara de ELA recibió un fármaco de ARN creado solo para él. En un año, su marcador de daño neuronal cayó a la mitad y mejoró.

Artículo validado por

Natali González, Médica

Colegio Oficial de Médicos de La Rioja · nº 26/4812791

Fechas

Publicado
Hombre paseando por un parque otoñal bajo luz natural cálida y dorada
Hombre paseando por un parque otoñal bajo luz natural cálida y dorada

En resumen5 claves

  1. 01El caso es un n=1: un único paciente con una mutación rara (CHCHD10) que afecta a menos del 1 % de los casos hereditarios de ELA.
  2. 02El fármaco es un oligonuclétido antisentido (ASO) diseñado a medida contra su mutación y desarrollado en apenas tres años.
  3. 03Tras seis dosis intratecales en un año, el marcador de daño neuronal (NfL) cayó cerca del 50 % y la escala funcional subió de 33 a 36 puntos.
  4. 04Que un paciente mejore no prueba que funcione: habrá que seguirle dos o tres años y probarlo en más personas.
  5. 05Los ASO son la vía más realista para enfermedades raras del sistema nervioso, pero cada caso exige su propio fármaco.

Una mejoría que no estaba en el guion

Un médico de unos 50 años, con una forma lenta de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), lleva un año trabajando con normalidad. Le dieron un fármaco diseñado exclusivamente para la mutación que causa su enfermedad.

Su marcador de daño neuronal en sangre cayó cerca del 50 %. Su puntuación en la escala que mide cómo funcionan los pacientes con ELA subió de 33 a 36. Ningún tratamiento aprobado hasta ahora consigue invertir ese marcador.

Esto es un caso único, no una cura.

Pero el resultado importa. Demuestra algo que en neurología se daba por imposible: fabricar un fármaco contra una mutación individual en un plazo compatible con la vida del paciente, y probarlo en personas.

Qué es un ASO y por qué tiene sentido aquí

La ELA mata las neuronas que controlan los músculos. No tiene cura. La esperanza de vida media tras el diagnóstico va de los dos a los cinco años, y los tratamientos aprobados solo la frenan un poco.

Entre el 5 % y el 10 % de los casos tienen una causa genética conocida. Si se puede reducir la proteína tóxica que produce esa mutación, la enfermedad debería avanzar más despacio.

Para lograrlo se usan los oligonuclétidos antisentido (ASO): trozos cortos de material genético que se pegan al ARN mensajero del gen problemático. Le ordenan a la célula que lo degrade. El ADN no cambia, pero la proteína sale a cuentagotas.

El ejemplo que ya está en uso es Tofersen, aprobado en 2024 para personas con ELA con mutación en el gen SOD1. Una revisión sistemática de 2025 con 195 pacientes tratados confirma que baja la proteína tóxica y el marcador de daño neuronal. También muestra que el declive funcional es menor que con placebo.

Tofersen sirve solo para SOD1.

Para los demás genes hace falta otro ASO distinto. Y cada uno exige un desarrollo desde cero.

Línea temporal con las seis dosis del ASO y dos barras que muestran la caída del biomarcador NfL y la subida de la escala funcional ALSFRS-R
Las seis dosis intratecales del ASO personalizado, de abril de 2024 a abril de 2025, y el cambio en los dos marcadores principales tras doce meses.

El caso que cambia la conversación

El paciente de este estudio tiene una mutación en CHCHD10. Es un gen implicado en el funcionamiento de las mitocondrias, y aparece en menos del 1 % de las ELA hereditarias.

Su enfermedad avanzaba despacio.

Como ya se conocían las guías de seguridad de otros ASO, el equipo de la Clínica Mayo en Jacksonville (Estados Unidos) propuso algo singular: diseñar un ASO solo para él.

El fármaco se llama nL-CHCHD-001. Se desarrolló en unos tres años. Primero pasó por cribado in silico (pruebas por ordenador) y por ensayos de seguridad no clínica. Después se inyectó en el líquido cefalorraquídeo del paciente. Fueron seis dosis entre abril de 2024 y abril de 2025: tres de 50 mg y tres de 75 mg.

Al cabo de doce meses, esto fue lo que se observó:

  • Sin efectos adversos graves. Sí hubo dolor de cabeza y fatiga moderados tras algunas dosis.
  • El neurofilamento de cadena ligera (NfL), un marcador que sube cuando hay neuronas dañándose, bajó alrededor del 50 % y volvió al rango de personas sanas.
  • La escala ALSFRS-R (que puntúa de 0 a 48 la funcionalidad) subió de 33 a 36. Lo normal en ELA es que baje.
  • La capacidad vital forzada, un marcador respiratorio, pasó del 48 % al 55 %.
  • Cognición y calidad de vida se mantuvieron estables.
  • El paciente seguía vivo y trabajando como médico.

Los autores del estudio, liderados por Cousin, piden cautela. En ELA puede haber mejoras espontáneas a corto plazo, aunque una mejoría sostenida sin tratamiento es rara. Esto sigue siendo un caso aislado y un seguimiento de doce meses.

Por qué un solo caso puede ser información útil

En enfermedades raras y de avance rápido, como la ELA, los ensayos clínicos clásicos chocan con una realidad cruel. Exigen cientos de pacientes, brazo placebo y años de seguimiento. Muchos participantes no llegan al final.

Los diseños N-of-1, con un solo paciente y criterios de éxito fijados antes de empezar, son una alternativa regulatoria que la FDA acepta para estos casos.

Si la idea funciona, pasan dos cosas:

  1. Se puede industrializar el proceso. Varios centros académicos están creando plataformas para diseñar, testar y fabricar un ASO individual en menos de un año. Si la cadena se consolida, abrir la puerta a fármacos personalizados para decenas de mutaciones raras del sistema nervioso deja de ser ciencia ficción.
  2. El siguiente paso es replicar, no celebrar. Los propios autores y los investigadores del área hablan de seguir al paciente dos o tres años más y de probar el fármaco en más personas con la misma mutación, aunque haya muy pocas en el mundo.

Qué significa y qué no

Si tienes ELA o un familiar con ELA, la lectura útil de este caso es esta:

  • Es esperanzador a nivel conceptual, no a nivel personal. Hoy no hay un ASO disponible en farmacias para cada mutación.
  • Confirma una dirección: los fármacos antisentido son la vía más realista para atacar causas genéticas concretas de enfermedades neurodegenerativas. Ya hay uno aprobado (Tofersen), hay más en ensayos, y la tecnología de fabricación baja en tiempo y en coste.
  • No sustituye a la rehabilitación, al soporte respiratorio ni al acompañamiento multidisciplinar. Eso sigue pesando más que cualquier fármaco en la calidad de vida desde el diagnóstico.

Qué falta por saber

Falta mucho por saber.

¿La mejoría aguanta más de doce meses o se aplana? En ELA, solo estabilizar ya sería enorme.

¿Personas distintas con la misma mutación CHCHD10 responden igual? Aquí hay un solo paciente.

También falta por ver qué pasa con mutaciones más comunes, como C9orf72, la más frecuente en ELA familiar. Ya hay ASO en ensayos contra ella, pero sin resultados claros.

Y una pregunta de dinero: ¿cuánto cuesta fabricar un ASO a medida y quién lo paga? La industria empieza a hablar de precios de seis cifras por paciente. Esto reabre el debate sobre cómo se financian estas terapias.

Contexto

La ELA afecta a unas 5.000 personas en España y a unas 30.000 en Estados Unidos. Solo entre el 5 % y el 10 % tienen una causa genética identificable. El resto son casos esporádicos, sin mutación conocida, y para ellos la estrategia del ASO a medida no aplica: hay que buscar dianas comunes o mecanismos compartidos.

Que un paciente con una mutación rarísima mejore con un fármaco hecho solo para él no va a cambiar el pronóstico general de la ELA este año.

Sí señala por dónde vendrán las próximas noticias: fármacos pequeños, de diseño rápido, contra una diana molecular concreta y fabricados casi bajo demanda. La carrera ya ha empezado. En cómo funciona la terapia CAR-T contra el cáncer paso a paso se desarrolla otro ejemplo de tratamiento dirigido a una diana celular concreta.

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Fuentes

3 referencias
  1. [1]
  2. [2]
    Tofersen for SOD1 amyotrophic lateral sclerosis: a systematic review and meta-analysis · Neurological Sciences · 2025 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  3. [3]
    Antisense oligonucleotide therapy in amyotrophic lateral sclerosis · Current Opinion in Neurology · 2025 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov

Preguntas frecuentes

5
¿Qué es un oligonuclétido antisentido?
Es un fragmento corto de material genético diseñado para pegarse al ARN mensajero de un gen concreto y reducir la proteína que produce. No modifica el ADN: actúa sobre el ARN que la célula usa como receta.
¿Qué tiene de especial este caso frente a Tofersen?
Tofersen, aprobado para ELA con mutación SOD1, es un ASO general para una mutación frecuente. Este nuevo fármaco, nL-CHCHD-001, se ha diseñado y fabricado específicamente para la mutación CHCHD10 de un solo paciente en unos tres años.
¿Esto significa que se ha curado la ELA?
No. Es un único paciente con una mutación muy poco común y un seguimiento de doce meses. Mejoras espontáneas a corto plazo son posibles, aunque una mejoría sostenida sin tratamiento es rara, según los autores. Falta seguimiento a más años y a más personas.
¿Qué mide la escala ALSFRS-R?
Es la prueba estándar para valorar ELA: evalúa habla, escritura, deglución, respiración, fuerza en brazos y piernas, etc. Se puntúa sobre 48. Subir de 33 a 36 en doce meses es llamativo porque lo habitual es que baje.
¿Puede un paciente pedir que le hagan un ASO personalizado?
Hoy no. Este es un ensayo clínico de un solo participante (N-of-1) desarrollado por el equipo de la Clínica Mayo con permiso regulatorio. Replicarlo fuera de un ensayo exige demostrar seguridad, eficacia y que el caso concreto lo justifique.

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