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Salud y Ciencia

ActualidadDiabetes4 min de lectura

Ningún bajón grave en 110 relaciones sexuales con diabetes tipo 1

Estudio con 12 adultos con diabetes tipo 1 y sensores de glucosa: en 110 relaciones sexuales medidas no se registró ningún bajón grave de azúcar.

Artículo validado por

Marina Sarrias, Médica

Col·legi Oficial de Metges de Barcelona · nº 64943

Fechas

Publicado
Sensor de glucosa continuo pegado al brazo de una persona con diabetes.
Sensor de glucosa continuo pegado al brazo de una persona con diabetes.

En resumen5 claves

  1. 01Por primera vez, un equipo polaco midió la glucosa con sensor durante las relaciones sexuales en adultos con diabetes tipo 1.
  2. 02En 110 relaciones analizadas no se registró ninguna hipoglucemia clínicamente significativa.
  3. 03Cuando se produjo una caída, fue del 27% como media, pasando de unos 180 a unos 132 mg/dL, lejos de niveles peligrosos.
  4. 04Los resultados vienen de una muestra muy pequeña (doce adultos), por lo que no se pueden generalizar.
  5. 05Una encuesta previa a 53 adultos jóvenes con diabetes tipo 1 mostró que alrededor de un tercio tenía miedo a una bajada durante el sexo.

Por primera vez, un equipo polaco ha medido la glucosa con sensores durante las relaciones sexuales de personas con diabetes tipo 1. El resultado, en una muestra pequeña, es tranquilizador: en 110 relaciones seguidas no se registró ninguna hipoglucemia grave. El trabajo se presenta en el Congreso Anual de la EASD, en Milán.

Qué se ha descubierto

La investigación, liderada por la doctora Dominica Orłowska, de la Universidad Médica de Varsovia, monitorizó con sensores continuos de glucosa a doce adultos con diabetes tipo 1 durante tres meses. Los sensores son dispositivos que se llevan pegados al brazo y registran la glucosa las 24 horas.

En total, los participantes anotaron 110 relaciones sexuales en la app del sensor. El equipo analizó las curvas de glucosa desde dos horas antes hasta seis horas después de cada evento.

En ningún caso se observó una hipoglucemia clínicamente significativa, es decir, un bajón de azúcar lo bastante serio como para necesitar ayuda o causar síntomas importantes. En 64 de los 110 episodios (un 58%), la glucosa media tras la relación fue un 27% más baja que antes, pasando de unos 180 mg/dL a unos 132 mg/dL. Es una caída moderada, lejos de niveles peligrosos.

Los cambios de glucosa no dependieron del tipo de tratamiento (inyecciones o bomba) ni de los años de evolución de la diabetes.

Sensor de glucosa en el brazo de una persona.
Los sensores continuos de glucosa (dispositivos que se llevan pegados al brazo) registran las variaciones durante todo el día y permiten anotar eventos desde su app.

Cómo se hizo el estudio

Se trata de un estudio observacional prospectivo, pequeño y con voluntarios. Participaron doce adultos, siete mujeres y cinco hombres, con una edad mediana de 36 años (rango de 21 a 64) y un índice de masa corporal medio de 24 kg/m² (peso normal).

La mitad se trataba con múltiples inyecciones diarias de insulina y la otra mitad con bomba, dos de ellas con sistemas automatizados de administración. Ninguno de los cinco hombres declaró disfunción eréctil.

Durante tres meses, cada participante marcó en la app de su sensor cuándo tenía una relación sexual. A partir de ahí, los investigadores descargaron los datos y compararon los valores de glucosa en la ventana de dos horas antes a seis horas después.

El trabajo se presenta en formato de comunicación en el Congreso Anual de la EASD, que se celebra en Milán del 28 de septiembre al 2 de octubre de 2026. No consta una financiación concreta en la nota de prensa difundida.

Qué significa y qué no

Lo primero que dice este trabajo es que, en doce personas concretas y en condiciones reales de vida, tener relaciones sexuales no provocó bajones graves de azúcar. Es la primera vez que se mide la glucosa de forma objetiva en este contexto, no mediante encuestas.

Lo que no se puede concluir todavía: que el sexo sea seguro en cualquier persona con diabetes tipo 1 ni en cualquier circunstancia. La muestra es muy pequeña, con solo doce adultos jóvenes y de mediana edad. Tampoco se estudió qué pasa con relaciones más largas o más intensas, ni se incluyó a personas que bebieran alcohol a propósito.

Tampoco sustituye el consejo médico individual. Si tienes diabetes tipo 1 y te preocupa el manejo de tu glucosa, la recomendación es hablarlo con tu equipo médico, igual que se habla del deporte.

Contexto

Hasta ahora, lo que se sabía sobre sexo e hipoglucemia en diabetes tipo 1 venía de cuestionarios. En una encuesta de 2017 a 53 adultos jóvenes con esta enfermedad, alrededor de un tercio reconoció tener miedo a una bajada de azúcar durante las relaciones sexuales.

Ese miedo tiene cierta lógica. El sexo es un esfuerzo físico que puede gastar glucosa, parecido a caminar rápido o subir escaleras. Pero, a diferencia del deporte, no se planifica y ocurre con frecuencia por la noche o al final del día, la franja con más riesgo de hipoglucemias graves y silenciosas.

La misma metodología, sensor continuo más registro del evento en la app, se había usado antes en el Maratón de Poznań con corredores con diabetes tipo 1.

Según explican los autores, casi nadie habla de esto en consulta. Los pacientes comentan con su endocrinólogo cómo ajustar la insulina para hacer ejercicio, pero el sexo rara vez sale en la conversación. Y la vida sexual, añaden, es central en la calidad de vida.

Qué falta por saber

Faltan estudios con más personas. También hacen falta datos de distintas edades y de personas con diferentes grados de control de la diabetes.

Habría que explorar qué pasa cuando se bebe alcohol. También cuando la relación es más larga de lo habitual o si hay complicaciones crónicas.

También sería útil medir si aplicar medidas parecidas a las del deporte, como bajar la insulina antes o tomar hidratos de carbono, cambia la curva de glucosa durante el sexo.

Mientras tanto, el mensaje del equipo de Varsovia es claro: a las personas con diabetes tipo 1 les diría que, según estos primeros datos, no hay que tener miedo de entrada, pero que sigan midiéndose el azúcar como en cualquier otra actividad física. Ante cualquier duda, lo mejor es consultar con el profesional de referencia.

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Fuentes

2 referencias
  1. [1]
    Sexual lifestyle among young adults with type 1 diabetes · Diabetes/Metabolism Research and Reviews · 2017 · doi.org
  2. [2]
    Sex is safe in type 1 diabetes, shows small study using continuous glucose monitoring devices · Medical Xpress (republicación de la nota de prensa de la EASD, Congreso Anual de Milán 2026) · 2026 · medicalxpress.com

Preguntas frecuentes

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¿Es peligroso tener relaciones sexuales si tengo diabetes tipo 1?
Un estudio pequeño de 2026 midió la glucosa con sensor durante 110 relaciones sexuales y no registró bajones peligrosos, aunque la muestra era muy reducida. Si te preocupa, coméntalo con tu equipo médico, igual que se habla del deporte.
¿Tengo que tomar precauciones especiales antes del sexo si tengo diabetes tipo 1?
Los autores recomiendan medirte la glucosa como en cualquier actividad física y aplicar los mismos ajustes que para el ejercicio, como reducir insulina o tomar hidratos si hace falta. Si tienes dudas concretas, lo mejor es consultar con tu profesional de referencia.
¿Por qué puede bajar el azúcar durante el sexo?
El sexo es un esfuerzo físico que consume glucosa, parecido a caminar rápido o subir escaleras, y ocurre con frecuencia por la noche, la franja del día con más riesgo de hipoglucemias graves y silenciosas.