ActualidadEnfermedades neurológicas
Cortisol alto y plano en saliva se asocia a peor memoria tras 11 años
Estudio con 3.895 mayores de Chicago seguidos 11 años: el cortisol alto y plano en saliva se asocia a peor memoria, sin predecir quién acaba en alzhéimer.
Natali González, Médica
En resumen
- Un estudio observacional con 3.895 mayores seguidos 11 años asocia el cortisol alto y plano en saliva con un declive de memoria más rápido.
- La asociación se mantuvo tanto en personas negras como blancas, aunque con patrones hormonales distintos entre ambos grupos.
- Los patrones de cortisol no sirvieron para predecir quién desarrollaría alzhéimer durante el seguimiento.
- Se necesitan más estudios que midan el cortisol de forma repetida para confirmar el hallazgo.
Qué se ha descubierto¶
Un equipo de la Universidad Rush, en Chicago, ha publicado un estudio observacional. El trabajo relaciona los niveles y la forma de la curva diaria de cortisol en saliva con el declive de memoria en personas mayores. Siguieron a 3.895 voluntarios durante un máximo de 11 años. Quienes presentaban niveles más altos de cortisol a lo largo del día perdieron memoria algo más deprisa. Quienes además tenían una curva más plana perdieron memoria aún más rápido.
El cortisol es la principal hormona que libera el cuerpo ante una situación de estrés. Se puede medir en sangre, orina o saliva. Lo habitual es que suba por la mañana para ayudar a despertar y baje por la noche para facilitar el descanso. Una curva «plana» significa que esa subida y bajada naturales están amortiguadas: el cortisol se mantiene casi igual durante todo el día. Qué cuenta exactamente esa curva diurna del cortisol aplanada y por qué importa para la memoria se desarrolla en otro artículo.
Datos clave
- Participantes
- 3.895 mayores
- Edad media
- 76,7 años
- Seguimiento
- Hasta 11 años
- Muestras
- Saliva en 3 momentos del día
- Publicación
- JAMA Network Open, 2026
Cómo se hizo el estudio¶
Los participantes procedían del Chicago Health and Aging Project (CHAP), un estudio comunitario que reclutó a personas mayores residentes en cuatro barrios del sur de Chicago. La edad media era de 76,7 años. Del total, 2.503 se identificaban como negras y 1.392 como blancas. Más del 60 % eran personas negras, un detalle importante porque la mayoría de estudios similares se han hecho sobre todo en poblaciones blancas.
A cada participante se le pidió que recogiera una muestra de saliva en tres momentos distintos de una jornada de 24 horas: al levantarse, a media tarde y antes de acostarse. Después, el equipo siguió su evolución cognitiva durante un máximo de 11 años mediante pruebas periódicas de memoria y otras funciones cognitivas. El trabajo se publicó en la revista JAMA Network Open y lo dirigió Ted K. S. Ng, gerontólogo y neurocientífico del Rush.
Qué significa y qué no¶
Lo que el estudio muestra es una asociación. Las personas con cortisol alto y plano tendían a perder memoria un poco más deprisa que las demás. Esto no significa que el cortisol cause directamente ese declive, ni que medirlo en una sola jornada sirva para predecir quién desarrollará alzhéimer. Los propios autores señalan que los patrones de cortisol no lograron predecir qué participantes acabarían desarrollando la enfermedad de Alzheimer en el seguimiento.
También describen diferencias raciales llamativas. Las personas negras del estudio tenían niveles globales de cortisol más bajos y una curva más plana que las blancas. Aun así, en ambos grupos el resultado fue parecido. Quienes mostraban mayor variación a lo largo del día conservaban mejor la memoria. Quienes tenían los niveles más altos la perdían más deprisa.
Hay que leer estos resultados con cautela. Se trata de un estudio observacional, así que pueden influir muchos otros factores, desde el sueño o las enfermedades crónicas hasta los medicamentos o el nivel socioeconómico. El cortisol podría ser un marcador del desgaste que el estrés crónico deja en el cuerpo, más que un agente causal directo del deterioro cognitivo.
Contexto¶
El interés por medir el cortisol en saliva en estudios grandes no es nuevo, pero hasta ahora eran pocos los trabajos que lo habían hecho con poblaciones diversas. El cortisol atraviesa la barrera que separa la sangre del cerebro y se une a receptores en zonas implicadas en la memoria y el aprendizaje. Por eso se sospecha desde hace tiempo que una exposición prolongada a esta hormona, como ocurre en el estrés crónico, pueda acabar afectando a esas funciones.
Algunas líneas de investigación apuntan a que el cuerpo acaba «gastándose» tras años de activación continua del eje del estrés, lo que se conoce como el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal.
Qué falta por saber¶
Los propios autores reconocen que un solo día de medición no basta para sacar conclusiones firmes. El cortisol varía mucho de un día a otro. Influyen, por ejemplo, el descanso nocturno, las preocupaciones del momento o incluso una infección leve, entre otros factores. Serían necesarios estudios que midan esta hormona de forma repetida, durante semanas o meses, y que incluyan a personas más jóvenes, para entender si un patrón plano persistente se relaciona con un declive mayor.
También queda por aclarar el papel de la raza en estas diferencias. Los autores lo interpretan como un posible reflejo de la carga desigual de estrés social y económico que soportan distintas comunidades, pero hace falta más investigación para separar el efecto de esos factores del efecto del propio cortisol. Ningún resultado de este tipo sustituye a una consulta médica. Si te preocupa tu memoria o tus niveles de estrés, lo indicado es hablarlo con un profesional.
Fuentes
- Salivary Cortisol and Cognitive Decline and Alzheimer Disease in Older Adults · JAMA Network Open · 2026 · doi.org
- Cortisol hypersecretion and the risk of Alzheimer's disease: A systematic review and meta-analysis · Ageing Research Reviews · 2020 · doi.org


