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Salud y Ciencia

Ciencia6 min de lectura

Los problemas de salud que más van a crecer antes de 2040

El cáncer de próstata se duplicará hacia 2040 y las autolesiones en adolescentes no paran de subir: qué dicen las comisiones de The Lancet.

Artículo validado por

Natali González, Médica

Colegio Oficial de Médicos de La Rioja · nº 26/4812791

Fechas

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Dos hombres mayores caminando por un parque urbano con luz otoñal
Dos hombres mayores caminando por un parque urbano con luz otoñal

En resumen5 claves

  1. 01El cáncer de próstata pasará de 1,4 a 2,9 millones de casos nuevos al año hacia 2040, según una Comisión de The Lancet publicada en 2024.
  2. 02El envejecimiento poblacional es el motor principal del aumento previsto, lo que limita lo que puede hacer la prevención individual.
  3. 03Las autolesiones en adolescentes son un problema creciente en la mayoría de los países, con evidencia todavía limitada sobre qué intervenciones funcionan mejor en menores, en parte por las dificultades éticas de investigar con jóvenes en riesgo.
  4. 04La USPSTF recomienda desde 2021 un TAC de baja dosis cada año a adultos de 50 a 80 años con al menos 20 paquetes-año de tabaco fumados, que sigan fumando o hayan dejado en los últimos 15 años.
  5. 05Las personas con diabetes tienen alrededor del doble de riesgo de ictus que las que no la tienen, según una revisión del NIDDK de 2018, y controlar el azúcar, la tensión y el colesterol reduce ese riesgo.
Pareja de personas mayores caminando de espaldas por un parque en otoño
El envejecimiento poblacional es el principal motor detrás del aumento previsto de casos de cáncer de próstata.

Por qué el cáncer de próstata se duplicará antes de 2040

En 2020 se diagnosticaron 1,4 millones de casos nuevos de cáncer de próstata en el mundo. Para 2040, las proyecciones apuntan a 2,9 millones. Casi el doble. Lo estima una Comisión de The Lancet publicada en 2024, que reunió a expertos de varios países para revisar la evidencia disponible sobre este tumor.

El motivo principal es el envejecimiento de la población. El cáncer de próstata es ya el tumor más frecuente en hombres en 112 países, y representa el 15% de todos los cánceres. Como la esperanza de vida sigue subiendo, también crece el número de personas que llegan a las edades donde este tumor aparece con más frecuencia.

Los autores de la Comisión son claros en un punto: este aumento no se podrá frenar solo con campañas de vida saludable ni con las intervenciones clásicas que se aplican en problemas de salud pública, si no se adaptan al peso demográfico que viene. Hace falta planificación, porque los sistemas sanitarios se organizan en seis bloques según la OMS y ninguno aguantará este ritmo sin reforzar piezas como personal, financiación y acceso a medicamentos.

¿Qué se puede hacer mientras tanto en España? Una conversación con el médico de cabecera sobre la prueba del PSA, un análisis de sangre que mide una proteína relacionada con la próstata, es un primer paso. La decisión de hacerla o no conviene individualizarla según la edad, los antecedentes familiares y el estado de salud general.

Autolesiones en adolescentes, una alerta que no para de crecer

Las autolesiones (cortarse, quemarse o hacerse daño a propósito) son un problema de salud que va a más en la mayoría de los países. Suelen repetirse y se asocian con un mayor riesgo de suicidio, según una revisión Cochrane de 2021. La magnitud del problema se ve en cifras como la tasa de suicidios en Argentina, que subió un 57,6 % entre 2017 y 2025.

Esa revisión repasó la evidencia disponible sobre intervenciones en menores. El hallazgo principal fue que faltan estudios de calidad en jóvenes, sobre todo si se compara con la abundante evidencia que existe en adultos. La revisión repasa varias intervenciones, como la terapia cognitivo-conductual, pero los resultados en menores son aún poco concluyentes.

Esta escasez tiene una explicación: investigar con menores que se autolesionan plantea serias dudas éticas, y muy pocos ensayos logran reclutar un número suficiente de participantes. Por eso, aunque existen tratamientos que funcionan, todavía no se sabe con claridad cuáles son los más eficaces para cada perfil de adolescente.

Las autolesiones en menores suelen ir asociadas a problemas emocionales como la depresión o la ansiedad, que en una crisis aguda puede parecerse a un infarto, y que cuentan con tratamientos con evidencia. Si alguien cercano (un hijo, un amigo, un alumno) presenta este tipo de conductas, lo más importante es pedir ayuda profesional cuanto antes. En España está disponible las 24 horas, de forma gratuita y confidencial, la línea 024 (línea de atención a la conducta suicida), y existen recursos específicos para adolescentes en cada comunidad autónoma.

Escáner de TAC de baja dosis en una sala de radiología con luz suave
El TAC de baja dosis es la prueba recomendada para el cribado anual de cáncer de pulmón en adultos de 50 a 80 años con historial de tabaquismo importante.

Pulmón y el cribado que cambia el pronóstico

El cáncer de pulmón es el segundo tumor más frecuente y la primera causa de muerte por cáncer en Estados Unidos. En 2020 se diagnosticaron unos 228.820 casos en ese país y murieron 135.720 personas por esa causa.

La tendencia, con todo, no es uniforme. En muchos países la incidencia en varones lleva años bajando, por la caída del tabaquismo masculino. En mujeres, en cambio, la curva sube, porque empezaron a fumar más tarde y ahora reflejan esa exposición acumulada.

La supervivencia media a cinco años ronda el 20,5%. Es una cifra baja, pero con un matiz importante: cuando el tumor se detecta en fases tempranas, el pronóstico mejora mucho y el tratamiento es más eficaz.

Por eso la recomendación de 2021 de la USPSTF es hacer un cribado anual con un TAC de baja dosis a adultos de 50 a 80 años con un historial de al menos 20 paquetes-año que fuman actualmente o hayan dejado en los últimos 15 años. En España, el repaso de qué cribados médicos tocan a cada edad y cuáles no hacen falta concreta los que cuentan con respaldo. El tabaco sigue siendo el factor de riesgo número uno. Reducirlo o eliminarlo es la medida con mayor impacto en las probabilidades de desarrollar este tumor.

Diabetes e ictus, una relación bien documentada

La diabetes afecta a cientos de millones de personas en el mundo. Muchas de ellas acaban desarrollando complicaciones que ponen en riesgo su vida. Un informe de consenso internacional publicado en Nature Medicine en 2023 recordaba que se trata de un problema de salud enorme, con mucha variabilidad entre pacientes.

Una de esas complicaciones es el ictus (un infarto cerebral, que ocurre cuando se corta el flujo de sangre a una parte del cerebro): por eso es clave reconocer a tiempo las señales de aviso y la ventana de tratamiento del ictus. La relación entre diabetes e ictus está bien documentada en un capítulo del libro "Diabetes in America" coordinado por el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos (NIDDK). Las personas con diabetes tienen alrededor del doble de riesgo de sufrirlo, sobre todo si se suma hipertensión, colesterol alto o tabaquismo, una combinación que encaja con el perfil de síndrome metabólico, cuando cintura, azúcar y presión arterial se dan a la vez.

La parte positiva es que controlar el azúcar en sangre (a partir de ciertas cifras de glucosa en ayunas ya se habla de diabetes), la tensión y el colesterol reduce ese riesgo de forma clara. La medicina de precisión, que busca adaptar el tratamiento al perfil concreto de cada paciente, todavía está dando sus primeros pasos en este campo. Pero varias líneas de investigación apuntan a que será útil en los próximos años.

Otros tumores y los factores que sí se pueden cambiar

El crecimiento previsto de casos no se limita al cáncer de próstata. Otros tumores, como el de vejiga, también están detrás del aumento: una revisión sistemática europea de 2018 identificó como principales el tabaco y la exposición a ciertas sustancias químicas en el trabajo; otras fuentes añaden las infecciones urinarias crónicas y los antecedentes familiares, aunque con menor peso.

Lo que enseña su epidemiología es algo básico: hay factores que no se pueden cambiar (edad, sexo, genética) y otros que sí (tabaco, exposición laboral). Esa diferencia marca qué puede hacer cada persona y dónde tienen que actuar las políticas públicas, por ejemplo regulando ambientes laborales o facilitando el acceso a programas para dejar de fumar.

Qué se puede hacer ante problemas que no dependen solo de uno

Varios de los problemas repasados comparten algo: ni el cáncer de próstata ligado al envejecimiento, ni las autolesiones juveniles, ni el ictus asociado a la diabetes se resuelven solo con «cuidarse más». Hace falta planificación sanitaria, investigación sostenida, prevención a nivel poblacional y acceso a tratamiento.

A nivel individual, lo que sí está en la mano de cada uno sigue sumando. Hablamos de dejar de fumar, moverse cada día, vigilar la tensión y el azúcar o pedir ayuda psicológica cuando haga falta. Entender la diferencia entre un problema personal y un problema de salud pública ayuda a no creer que todo se arregla con voluntad.

Qué mirar según tu perfil

Algunas pautas concretas que pueden servir como punto de partida:

  • Si cuidas de un adolescente: presta atención a marcas en la piel, cambios bruscos de humor, aislamiento o descuido personal. La línea 024 funciona las 24 horas, es gratuita y confidencial.
  • Si tienes más de 50 años y fumas o has fumado: pregunta a tu médico por el TAC de baja dosis como prueba de cribado de cáncer de pulmón. La recomendación internacional se aplica a personas con una carga importante de tabaco fumado.
  • Si tienes diabetes: no basta con mirar el azúcar. Controlar la tensión arterial y el colesterol es igual de importante para reducir el riesgo de ictus y de otros problemas cardiovasculares.

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Fuentes

6 referencias
  1. [1]
  2. [2]
    Interventions for self-harm in children and adolescents. · The Cochrane database of systematic reviews · 2021 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  3. [3]
  4. [4]
  5. [5]
    Stroke and Diabetes. · NIDDK (Diabetes in America, 3rd ed., capítulo 19) · 2018 · ncbi.nlm.nih.gov
  6. [6]

Preguntas frecuentes

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¿Qué es un problema de salud pública?
Un problema de salud pública es aquel que afecta a un volumen importante de personas en una población y exige una respuesta organizada más allá del caso individual. El cáncer, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y la salud mental son ejemplos que se repiten en los grandes informes internacionales de salud.
¿Qué se entiende por problema de salud subyacente?
Se llama problema de salud subyacente a una enfermedad o condición previa que ya estaba presente antes de un episodio agudo y que puede influir en su evolución o en su tratamiento. Por ejemplo, tener diabetes cuando se sufre un infarto o un ictus cambia el pronóstico y el abordaje médico.
¿Cuáles son los problemas de salud crónicos más comunes?
Entre los problemas de salud crónicos que más carga de enfermedad generan suelen contarse las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, la diabetes, las enfermedades respiratorias crónicas y los trastornos mentales. Comparten que duran años, suelen coexistir y que la prevención es clave.
¿Por qué suben los casos de cáncer en todo el mundo?
El motor principal es el envejecimiento de la población, ya que la mayoría de los tumores más frecuentes aparecen más en edades avanzadas. Los estilos de vida también influyen, pero las proyecciones como la Comisión de The Lancet sobre cáncer de próstata apuntan sobre todo al factor demográfico.

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