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Cambiar grasas y proteínas reduce la edad biológica en cuatro semanas
Qué dice el ensayo con 104 adultos mayores sobre cómo cambiar el reparto de grasas y proteínas reduce marcadores de edad biológica en pocas semanas.
Andrea Deganutti, Licenciada en Nutrición

En resumen
- En un ensayo de cuatro semanas con 104 adultos de 65 a 75 años, cambiar el reparto de grasas y proteínas en la dieta movió varios marcadores de edad biológica hacia lecturas más jóvenes.
- La combinación que más cambió esos marcadores fue una dieta omnívora baja en grasa y rica en carbohidratos, con un 14% de la energía en forma de proteína.
- Tres de los cuatro grupos de dieta mostraron perfiles de biomarcadores más jóvenes; el grupo omnívoro alto en grasa no cambió de forma clara.
- Los autores piden cautela: el estudio es pequeño, mide una puntuación estimada con biomarcadores y aún no aclara si el efecto se mantiene o se traduce en menos enfermedades.
Qué se ha descubierto¶
Cambiar el reparto de grasas y proteínas en la dieta durante apenas cuatro semanas basta para que varios marcadores de edad biológica se vean más jóvenes en adultos mayores. Así lo concluye un ensayo clínico publicado en la revista Aging Cell y dirigido por la Universidad de Sídney, en Australia.
Los autores reclutaron a personas de entre 65 y 75 años. A todos les midieron 20 biomarcadores en sangre, es decir, sustancias que se pueden analizar en una analítica rutinaria, como el colesterol, la insulina o la proteína C reactiva, un marcador habitual de inflamación. Con esos datos calcularon la llamada edad biológica, una estimación de cómo envejece el cuerpo por dentro y que no siempre coincide con los años del calendario.
Tres de los cuatro grupos del estudio acabaron con un perfil de biomarcadores más joven que al empezar. El resultado más claro lo obtuvieron quienes siguieron una dieta omnívora baja en grasa y rica en carbohidratos. El grupo omnívoro alto en grasa, en cambio, no mostró un cambio claro en sus marcadores.

Cómo se hizo el estudio¶
El trabajo forma parte del estudio Nutrición para una Vida Saludable, impulsado por el Centro Charles Perkins de la Universidad de Sídney. Participaron 104 personas con edades entre 65 y 75 años.
Todas las dietas aportaban el 14% de la energía en forma de proteína. Los investigadores cruzaron dos variables. Una fue el tipo de proteína: omnívora (toda animal), mitad animal y mitad vegetal, o semivegetariana, con un 70% vegetal. La otra fue el reparto entre grasa y carbohidratos: una dieta alta en grasa o una alta en carbohidratos. De la combinación de ambas salieron cuatro grupos:
- Omnívora alta en grasa.
- Omnívora alta en carbohidratos.
- Semivegetariana alta en grasa.
- Semivegetariana alta en carbohidratos.
Los participantes tenían un índice de masa corporal entre 20 y 35, una cifra que relaciona peso y altura y sirve para situar a una persona en bajo peso, peso normal o sobrepeso. Eran no fumadores y no padecían enfermedades graves como diabetes tipo 2, cáncer o problemas renales o hepáticos. Tampoco tenían alergias ni intolerancias alimentarias relevantes. La intervención duró cuatro semanas. El equipo calculó la edad biológica con el método de Klemera-Doubal, una fórmula que combina varios biomarcadores y se usa en estudios de envejecimiento.
Qué significa y qué no¶
Que los marcadores se rejuvenezcan no significa que el cuerpo haya envejecido hacia atrás. La edad biológica es solo una estimación hecha a partir de cifras como el colesterol, la insulina o la inflamación. Si esas cifras mejoran, la lectura del reloj biológico da un resultado más joven.
Los propios autores piden cautela. Se trata de un estudio pequeño, de solo cuatro semanas, en personas mayores concretas y sanas. Los cambios podrían deberse en parte a perder algo de peso, a comer menos alimentos ultraprocesados o a otros factores que el diseño no controla del todo.
Tampoco sabemos todavía si el efecto se mantiene más allá de esas cuatro semanas. Tampoco si se traduce en una menor incidencia de enfermedades asociadas al envejecimiento.
Contexto¶
La idea de que la dieta influye en cómo envejecemos no es nueva. Otros trabajos han asociado patrones como la dieta mediterránea o el consumo abundante de verduras con una edad biológica menor. Lo llamativo de este ensayo es la velocidad del cambio: cuatro semanas es poco tiempo para ver movimiento en marcadores de salud.
La cantidad de proteína del estudio (un 14% de la energía) queda por debajo de lo que muchas guías sugieren para personas mayores.
El hallazgo encaja con un campo en plena ebullición, el de la longevidad saludable. Hoy se discute cuántos años vivimos, pero también cuántos años nos mantenemos sin enfermedades crónicas.
Qué falta por saber¶
El estudio deja varias preguntas abiertas:
- Si el efecto sobre los marcadores se mantiene más allá de cuatro semanas.
- Si esa mejora se traduce en menos enfermedades asociadas al envejecimiento.
- Si personas más jóvenes, de otras etnias o con otros hábitos de base responden igual.
- Si los cambios dependen sobre todo de perder grasa corporal o de modificar la composición de la dieta.
- Si ajustar las proteínas y las grasas por separado produce efectos distintos a hacerlo todo a la vez.
Los autores piden ensayos más largos, con más participantes y con medidas más duras de salud para poder confirmarlo.
Fuentes
- Short-Term Dietary Intervention Alters Physiological Profiles Relevant to Ageing · Aging Cell · 2026 · doi.org
- cambiar la proporcion de grasas y proteinas revierte anos de edad biologica en cuatro semanas · ScienceDaily · 2026 · sciencedaily.com


