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La vitamina C se asocia a menos muertes en cánceres de sangre precoces
Ensayo clínico en Dinamarca y EE. UU. con 109 pacientes: la mitad de muertes con 1.000 mg diarios de vitamina C oral. El dato es exploratorio.
Andrea Deganutti, Licenciada en Nutrición

En resumen
- El ensayo EVITA repartió al azar a 109 pacientes con trastornos sanguíneos precancerosos o mieloides de bajo riesgo entre 1.000 mg al día de vitamina C oral o placebo durante 12 meses.
- El objetivo principal, medir el ritmo de crecimiento de las células anómalas, fue parecido en ambos grupos.
- En un seguimiento de unos tres años hubo 24 muertes con placebo frente a 11 con vitamina C, un hallazgo exploratorio pendiente de confirmar.
- Los pacientes con vitamina C sufrieron más molestias digestivas, pero menos anemia, neumonías, artritis aguda y hemorragias internas.
- Los autores piden un ensayo en fase 3 más grande antes de hacer cualquier recomendación clínica.
Qué se ha descubierto¶
Un ensayo internacional llamado EVITA sugiere que la vitamina C en pastillas podría mejorar la evolución de personas con trastornos sanguíneos precancerosos o cánceres de sangre de bajo riesgo. Quienes recibieron el suplemento vivieron más tiempo en el seguimiento. Eso sí, el dato es exploratorio y el objetivo principal del ensayo no mostró diferencias claras entre los dos grupos.
El trabajo se publica en la revista Cancer. Lo coordinan Peter A. Jones, del Van Andel Institute en Míchigan, y Kirsten Grønbæk, del Rigshospitalet, Hospital Universitario de Copenhague, como autores sénior. Ambos lideran el equipo VAI-SU2C Epigenetics Dream Team.
Cómo se hizo el estudio¶
EVITA es un ensayo clínico en fase 2. Es decir, una prueba inicial para ver si el suplemento tiene actividad biológica y es seguro.
Participaron 109 pacientes de Dinamarca y Estados Unidos, repartidos al azar en dos grupos. Para evitar sesgos, ni ellos ni sus médicos sabían quién tomaba el suplemento y quién el placebo: un diseño llamado doble ciego.
La mitad (55 personas) recibió 1.000 mg diarios de vitamina C por boca durante 12 meses. La otra mitad (54) tomó un placebo con el mismo aspecto. Todos tenían citopenia clonal de significado incierto (CCUS, una alteración de la sangre con mutaciones que pueden acabar en leucemia) o neoplasias mieloides de bajo riesgo (cánceres sanguíneos de crecimiento lento que afectan a unas células concretas, las mieloides).
El objetivo principal era medir a qué velocidad crecían esas células. Tras unos tres años de seguimiento (33,6 meses), se habían producido 35 muertes: 24 con placebo y 11 con vitamina C.
Qué significa y qué no¶
En el grupo que tomó vitamina C se vieron cambios en las señales de inflamación ligados a un mejor pronóstico. Hubo menos anemia, neumonía, artritis aguda y hemorragias internas. A cambio, las molestias digestivas fueron más habituales con el suplemento.
El dato de supervivencia es exploratorio. No era el objetivo principal y debe confirmarse en un ensayo más grande, en fase 3. Tampoco se probaron otras dosis. No se incluyeron personas sanas ni otros cánceres de la sangre. Tomar vitamina C por cuenta propia no previene ni trata la leucemia: los propios autores piden no sacar conclusiones prácticas todavía. La cobertura periodística del mismo ensayo, con las 11 muertes frente a 24 del grupo placebo, se recoge en esta noticia. La vitamina C es uno más de los suplementos vitamínicos cuya eficacia real solo se ve en ensayos grandes; el patrón es parecido al de la vitamina D en pastillas, que solo aporta para grupos concretos.
Contexto¶

La vitamina C es necesaria para que funcionen unas proteínas llamadas enzimas TET. Estas regulan la epigenética: qué genes se encienden o se apagan sin cambiar el código del ADN. Si fallan, suele ser por mutaciones en el gen TET2, que las fabrica. Esas mutaciones son frecuentes en leucemias y otros cánceres de la sangre. En el laboratorio, reponer vitamina C había reactivado esas enzimas y frenado la progresión de la enfermedad.
Hay observaciones que asocian el déficit de vitamina C con peor pronóstico en cánceres mieloides. Y líneas de investigación paralelas que estudian su papel en linfomas, como el difuso de células B grandes. Otros trabajos han analizado cómo ciertas moléculas que bloquean una proteína llamada HDAC4 afectan al funcionamiento de TET2 en leucemias y otros trastornos de la sangre. Eso amplía el mapa de posibles tratamientos contra la leucemia.
Qué falta por saber¶
El equipo reconoce que hace falta un ensayo en fase 3, con más pacientes y más años de seguimiento. Y, a ser posible, con otras poblaciones.
Quedan preguntas abiertas: la dosis óptima, cuánto tiempo convendría tomarla y si el beneficio se mantiene al dejarla. Falta saber, además, si el efecto aparece en otros cánceres de la sangre más allá de los mieloides.
Por ahora, los autores piden cautela. Cualquier decisión sobre suplementos en pacientes con estos diagnósticos debe pasar por el equipo médico que los trata.
Fuentes
- Vitamina C vinculada a mejores desenlaces en personas con trastornos sanguíneos precancerosos · Nota de prensa · 2026 · medicalxpress.com
- The Ten-Eleven Translocation-2 (TET2) gene in hematopoiesis and hematopoietic diseases. · Leukemia · 2014 · doi.org
- Unveiling vitamin C: A new hope in the treatment of diffuse large B‑cell lymphoma (Review). · International journal of oncology · 2025 · doi.org
- Clinical and molecular characteristics associated with Vitamin C deficiency in myeloid malignancies; real world data from a prospective cohort. · Leukemia research · 2023 · doi.org
- HDAC4 inhibition disrupts TET2 function in high-risk MDS and AML. · Aging · 2020 · doi.org


